
Aragón condecora al contingente aragonés en Catarroja por su labor en la reconstrucción de la localidad
El Gobierno de Aragón ha reconocido este martes en Zaragoza a los aragoneses que participaron en las labores de recuperación de Catarroja, localidad de la Comunidad Valenciana severamente afectada por las inundaciones. Durante una emotiva ceremonia en el Palacio de Congresos, más de 1.800 personas, entre las que se encontraban miembros de la UME (Unidad Militar de Emergencias), personal sanitario, bomberos, y voluntarios de diferentes sectores, recibieron la Medalla de Aragón, la más alta distinción concedida por la administración autonómica.
La acción solidaria del contingente aragonés en Catarroja
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, presidió el acto en el que destacó la trascendental labor de los casi 2.000 aragoneses que participaron activamente en la rehabilitación de la localidad. Azcón subrayó que las tareas realizadas por el contingente no se limitaban a los trabajos más visibles como achicar agua o retirar vehículos, sino que fueron mucho más allá, involucrando una profunda empatía y solidaridad con los habitantes de Catarroja. Según el presidente, la intervención de los aragoneses sirvió como un ejemplo de humanidad en momentos de crisis, destacando la capacidad de estos profesionales para sacar lo mejor de sí mismos mientras trabajaban incansablemente para ayudar a sus vecinos.
La condecoración otorgada, en palabras del presidente, no solo reconoce la labor de los trabajadores, sino también el valor y la integridad de los aragoneses que representaron los valores fundamentales de la Comunidad Autónoma. Azcón expresó su orgullo por el impacto que tuvo el contingente, y cómo su intervención resultó ser un referente para la “resurrección” de Catarroja tras la devastación causada por las lluvias.
Una distinción a una labor multidisciplinar
El reconocimiento no solo abarcó a los miembros de la UME, sino también a diversos profesionales y entidades que trabajaron desde el primer momento para contribuir a la reconstrucción. Sanitarios, psicólogos, agricultores, periodistas, y empresas privadas estuvieron entre los galardonados, todos ellos desempeñando un papel crucial en la organización de los recursos y la prestación de ayuda. El presidente también hizo mención de la colaboración de Protección Civil, los bomberos y las fuerzas de seguridad, quienes trabajaron de manera conjunta para mitigar los efectos de la tragedia y garantizar la seguridad de la población.
Este homenaje, además de la entrega de la Medalla de Aragón, incluyó un simbólico acto en el que se plantó un naranjo proveniente de Catarroja en el patio del Edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón. Este gesto, según Azcón, tiene como objetivo simbolizar el vínculo profundo y duradero entre Aragón y Catarroja, un lazo forjado en la adversidad y consolidado en la ayuda mutua.
Un acto de reconocimiento y esperanza para el futuro
El homenaje, que también sirvió de tributo a los pueblos afectados por las inundaciones en la Comunidad Valenciana, es un mensaje de esperanza y unidad. Azcón destacó que la solidaridad mostrada por los aragoneses en esta situación debe ser un ejemplo para todos, reafirmando el compromiso de Aragón con las comunidades afectadas y su disposición para colaborar en la reconstrucción tras cualquier tipo de desastre.
El acto de condecoración y la plantación del naranjo culminaron con una intervención de los voluntarios de la sección de bombos, timbales y tambores de las cofradías de Zaragoza, quienes aportaron su música al acto como símbolo de la unión entre ambas comunidades.


