
La Torre del Agua empieza su transformación en el Faro de la Logística
El Gobierno de Aragón ha iniciado las obras de adecuación de la Torre del Agua para su conversión en el Faro de la Logística Torre del Agua, un proyecto estratégico que busca reactivar uno de los edificios más reconocibles del recinto Expo. La actuación cuenta con una inversión de seis millones de euros y un plazo de ejecución de doce meses.
Los trabajos están promovidos por el Ejecutivo autonómico a través de la sociedad pública Expo Zaragoza Empresarial. El objetivo es adaptar el edificio a nuevos usos vinculados a la logística, la actividad empresarial y los eventos profesionales, con una reapertura prevista para enero de 2027.
La intervención se centra en la adecuación técnica del inmueble y en su adaptación a la normativa actual. Desde su cierre tras la Exposición Internacional de 2008, el edificio ha permanecido sin un uso estable, lo que ha hecho necesaria una actuación integral para garantizar su funcionamiento futuro.
Obras para adaptar la Torre del Agua al Faro de la Logística
La primera fase del proyecto aborda la reparación de patologías detectadas en la envolvente y la puesta a punto de las instalaciones. Se actuará sobre los sistemas de sellado para evitar filtraciones y mejorar el comportamiento del edificio frente a la lluvia y el viento.
La singular geometría de la torre exige una intervención precisa. Los trabajos permitirán recuperar la funcionalidad del interior y garantizar condiciones adecuadas para su uso continuado. También se revisarán las instalaciones eléctricas, de climatización y seguridad.
Uno de los elementos más relevantes de la obra es la actuación sobre la piel exterior del edificio. La superficie acristalada y los parasoles metálicos serán objeto de limpieza y sustitución de piezas deterioradas, en una intervención cercana a los 9.000 metros cuadrados.
Mirador, espacios multifunción y nuevos usos
El proyecto del Faro de la Logística Torre del Agua incluye la construcción de un mirador acristalado en la cubierta, accesible al público y con vistas panorámicas sobre Zaragoza y el entorno del Ebro.
Para hacerlo posible, se reformarán los accesos verticales y se actualizarán los ascensores panorámicos. Estos permitirán una parada segura en la nueva planta superior.
En la planta baja, los espacios se transformarán en salas multifunción pensadas para exposiciones, encuentros profesionales y eventos vinculados al ámbito empresarial y logístico.
Con esta actuación, el edificio recupera actividad y se integra en la estrategia del Gobierno de Aragón para reforzar el papel de Zaragoza como nodo logístico, dotando al recinto Expo de un nuevo uso estable y abierto a la ciudadanía.


