
La Mirada Tabú 2025 premia un cine internacional comprometido
La Mirada Tabú 2025 ha cerrado su duodécima edición en Zaragoza con un palmarés internacional que reconoce un cine valiente, comprometido y atento a los debates sociales del presente. El Festival Internacional de Cine La Mirada Tabú ha celebrado su gala de clausura en el Auditorio de CaixaForum Zaragoza, en una cita que ha reunido a cineastas, jurado, entidades colaboradoras y público.
La directora del festival, Vicky Calavia, ha definido el resultado de esta edición como una “radiografía honesta de la sociedad actual”, en la que el cine se plantea como una herramienta para cuestionar realidades, generar diálogo y abrir espacios de reflexión. El balance general ha sido positivo, con una destacada respuesta del público y una mayor presencia de espectadores jóvenes en las salas.
La gala, presentada por la actriz Pato Badian, ha combinado cine y música en directo. La actuación de Crisálida Rock junto al escritor Octavio Gómez Milián ha abierto la noche con una reinterpretación musical que ha servido como homenaje cinematográfico. El acto ha mantenido un tono cercano y ha reforzado la identidad del festival como espacio de encuentro cultural en Zaragoza.
La Mirada Tabú 2025 y un palmarés que mira al presente
El Primer Premio de La Mirada Tabú 2025 ha sido para Le Dérapage, del director francés Aurélien Laplace. El jurado ha valorado su ironía política y la actualidad de su mensaje, construido desde un enfoque crítico que invita a la reflexión. El Segundo Premio ha recaído en La falta, de la argentina Carmela Sandberg, una obra centrada en el duelo y en los límites emocionales, destacada por su puesta en escena y por una interpretación contenida.
El Premio Tabú Especial del Jurado ha reconocido Arréglame la tele, de Jon Ormaechea, por su capacidad para reinterpretar el archivo familiar y construir un relato íntimo sobre la memoria y la salud mental. En la categoría Tabú de Género, el galardón se ha concedido ex aequo a Abril, hoy no es invierno, de Mabel Lozano, y a Porque hoje é sábado, de Alice Eça Guimarães. Ambas propuestas abordan realidades silenciadas, desde la violencia contra personas con discapacidad hasta el desgaste emocional asociado a los cuidados familiares.
El Premio Tabú Social ha sido para El cuerpo de Cristo, de Bea Lema, una obra que explora el trauma religioso y la salud mental desde una mirada personal y cuidada. En esta misma línea, el jurado ha otorgado menciones especiales a trabajos que han destacado por su enfoque social y por la calidad interpretativa de sus protagonistas.
El talento emergente también ha tenido un papel relevante en La Mirada Tabú 2025. El Premio Tabú USJ Formación ha reconocido Soforem, de Alejandro Fertero, mientras que el Premio Tabú Joven UNIZAR ha sido para Adiós, de Álvaro G. Company y Mario Hernández, una propuesta que se acerca a la drogadicción desde un lenguaje visual preciso.
Durante la clausura, el festival ha rendido homenaje a Daniel Monzón como Padrino Tabú 2025. El cineasta ha subrayado la importancia del cortometraje como formato creativo y ha felicitado al certamen por su apuesta por el cine breve y comprometido.
La gala ha servido también para presentar los Galardones Especiales Amigos Tabú, que han reconocido la colaboración de espacios culturales, profesionales del arte y del ámbito audiovisual vinculados al festival. El acto ha contado con la presencia de representantes institucionales del Ayuntamiento de Zaragoza y de las entidades colaboradoras.
Con esta edición, La Mirada Tabú 2025 refuerza su papel dentro de la programación cultural de Zaragoza y mantiene su apuesta por un cine que aborda temas sociales, personales y colectivos desde múltiples miradas.



