David Trueba y Amaia Salamanca, lleno en La Buena Estrella
El Aula Magna se llenó para hablar con director y actriz de Siempre es invierno
El Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza volvió a registrar un lleno total con la sesión 251 del ciclo La Buena Estrella, dirigido por Luis Alegre. En esta ocasión, David Trueba y Amaia Salamanca conversaron sobre Siempre es invierno, la película que el cineasta dirige y en la que la actriz interpreta a Marta, detonante de la historia.
Trueba recordó su vínculo con el ciclo desde su primera sesión, hace casi tres décadas. Subrayó que adaptar su novela Blitz le permitió llevar la historia “a más espectadores” y explorar en el cine temas que continúan siendo actuales. Explicó que algunos asuntos presentes en la novela adquieren hoy incluso más peso que en 2015.
El director señaló que la profesión del protagonista no es casual. Miguel, un arquitecto paisajista, observa la ciudad desde una relación íntima con la naturaleza. Según Trueba, ese punto de partida ayuda a entender su desconexión con el tiempo y con su propio proyecto vital. Además, destacó que la película contiene pequeños guiños a Aragón: la presencia de elementos inspirados en la arquitectura de Zaragoza y la inclusión de nombres de personajes, como es el caso del protagonista, que toma el nombre del periodista Miguel Mena y lugares aragoneses que funcionan como homenaje sutil a la región.
Amaia Salamanca: “Marta aparece poco, pero lo cambia todo”
Amaia Salamanca destacó la ilusión con la que recibió el papel, sin proceso de casting previo. Valoró que Marta tenga una presencia breve en la trama pero sea decisiva: su ruptura con Miguel abre el camino para el resto de la historia.
La actriz habló del método de trabajo del director. Lo definió como exigente, pero cercano, y destacó que los ensayos se basan más en el diálogo que en la repetición técnica. También reconoció que la buena relación previa con David Verdaguer ayudó a construir una química creíble.
Trueba afirmó que no escribe pensando en actores concretos, aunque sí reconoció que Verdaguer estaba en su mente en la última fase del guion. Salamanca, para el personaje de Marta, fue su primera llamada.
La conversación mantuvo un ambiente distendido. Surgieron recuerdos de los rodajes en ciudades frías, de la complicidad entre el equipo y de la evolución del cine del director desde La buena vida (1996). Trueba señaló que la clave de su trayectoria ha sido “mantener el entusiasmo” saltando entre cine y literatura.
Con el estreno en salas el pasado 7 de noviembre, Siempre es invierno está recibiendo una respuesta muy positiva del público y la crítica. La sesión dejó la sensación de que la película no solo adapta una novela, sino que abre una reflexión sobre los ciclos personales, las crisis afectivas y la forma de reconstruirse.
La cita en La Buena Estrella confirma el interés que la cultura audiovisual sigue despertando en Zaragoza, y el público volvió a demostrar que el ciclo continúa siendo un espacio de encuentro para quienes aman el cine.



