
Akio Maruyama muestra en Zaragoza el arte de las muñecas Washi Ningyo
Hasta el 31 de mayo en el Museo de Origami de Zaragoza
La Escuela Museo de Origami de Zaragoza recibe desde hasta el mes de mayo la visita de Akio Maruyama Zaragoza, uno de los principales especialistas japoneses en la creación de muñecas Washi Ningyo. La exposición podrá visitarse hasta el próximo 31 de mayo y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza.
Akio Maruyama Zaragoza acerca una tradición japonesa de cuatro siglos
Akio Maruyama, artesano originario de Shizuoka, presenta en Zaragoza una selección de piezas que permiten conocer una tradición con más de cuatrocientos años de historia. Su trabajo se centra en el washi-ningyō, muñecas elaboradas exclusivamente con papel japonés washi. Se trata de una disciplina que hoy practican muy pocos artesanos en el mundo.
Desde 2012, Maruyama se dedica de forma profesional a la investigación, producción y enseñanza de este arte. Su trayectoria incluye exposiciones en Japón, España, México, Francia e Italia. El objetivo de su trabajo es claro: preservar una técnica artesanal que corre el riesgo de desaparecer.
El papel washi, base de todas las piezas, está reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Destaca por su resistencia, durabilidad y textura. Estas cualidades permiten crear figuras humanas con volumen, movimiento y gran precisión en los detalles.
Las muñecas Washi Ningyo en la Escuela Museo de Origami
Las muñecas Washi Ningyo representan escenas cotidianas del Japón del periodo Edo. Entre las figuras se encuentran geishas, samuráis, músicos o mujeres realizando tareas domésticas. También aparecen personajes vinculados al teatro clásico japonés.
A diferencia del origami tradicional, el washi-ningyō combina plegado, modelado, corte y pegado. Este proceso permite una mayor expresividad corporal. Las figuras no tienen rasgos faciales definidos. La postura y el vestuario son los elementos que transmiten la emoción y el significado de cada escena.
El origen de estas muñecas se remonta al periodo Heian, cuando se usaban figuras de papel en rituales de purificación. Con el paso del tiempo, y especialmente durante el periodo Edo, evolucionaron hacia un uso decorativo. El desarrollo del papel estampado Chiyogami impulsó esta transformación artística.
La exposición reúne distintos estilos, desde las sencillas Shiori Ningyō, utilizadas como marcapáginas, hasta las Anesama Ningyō, piezas tridimensionales de mayor complejidad. Cada obra muestra peinados tradicionales, patrones simbólicos y la estructura exacta de los kimonos.
La llegada de Akio Maruyama Zaragoza refuerza el papel de la Escuela Museo de Origami como espacio de referencia para el arte del papel. La muestra ofrece una oportunidad para conocer una tradición poco habitual en Europa y acercarse a una parte esencial de la cultura japonesa a través del papel.



