
Realidad virtual y arte emocional protagonizan la nueva exposición en la sala Juana Francés
Una experiencia inmersiva llega estos días a la sala Juana Francés de la Casa de la Mujer con una propuesta que sitúa al público dentro de las obras expuestas. Las pinturas cobran vida gracias a la realidad virtual, un recurso que invita a recorrer el universo emocional creado por la artista vasca Silvia Sánchez.
Sánchez presenta la muestra Evolución desde la imperfección: Arte, Realidad Virtual y Neurociencia, un proyecto que combina arte tradicional y tecnología 3D para conectar con un público joven acostumbrado al entorno digital. El foco se sitúa en figuras femeninas que exploran la transformación personal y la fuerza interior. La autora expone cinco acuarelas de gran tamaño, tres de ellas también en formato escultórico.
La exposición forma parte de la programación municipal vinculada al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La presentación contó con la participación de Ana Gaspar, Jefa de Servicio de Igualdad. El mensaje de fondo gira en torno al papel de la mujer y la importancia de su proceso vital, desde lo íntimo hasta lo colectivo.
Realidad virtual para entender la emoción a través del arte
El recorrido se apoya en doce gafas de realidad virtual que permiten entrar en una narración audiovisual ligada a cada obra. Las figuras femeninas adquieren movimiento y voz, lo que provoca una respuesta emocional directa. El visitante sigue una historia que abre la puerta a la reflexión sobre el aprendizaje personal y la reconstrucción emocional.
Este formato se sustenta en un estudio desarrollado por la autora en 2024 junto al Centro Tecnológico Tecnalia. La investigación analizó la reacción psicofisiológica de los espectadores mediante dispositivos de monitorización cerebral y frecuencia cardiaca. Los resultados mostraron que el arte inmersivo puede modificar el estado emocional inicial del público, influido a su vez por factores como edad, género y bagaje vital.
Una obra que se queda en la ciudad
La muestra podrá visitarse hasta el 5 de enero en La Casa de la Mujer. Además, la artista ha donado la obra Hope, destinada a permanecer de forma permanente en este espacio. Su intención, según explica, es que las mujeres que llegan en un momento difícil puedan sentir apoyo y esperanza a través de la pintura.
Esta nueva experiencia inmersiva en Zaragoza abre una puerta a la integración entre creación artística y tecnología aplicada al bienestar emocional, y coloca la sala Juana Francés como punto de interés cultural para los próximos meses.



