La iluminación navideña más especial de Zaragoza está en el Picarral
El Picarral mantiene viva su tradición navideña con el encendido de luces en el Grupo Teniente Polanco
El Picarral es uno de los barrios más pequeños de Zaragoza. A esta parte de la ciudad, en el distrito del Rabal, la «navidad oficial» apenas se deja notar. El Picarral es un barrio humilde, donde los movimientos vecinales han sido desde su creación una de sus señas de identidad. Y este movimiento vecinal el que desde hace más de 40 años ilumina las calles y plazas del grupo de viviendas Teniete Polanco, entre las calles Ortiz de Zarate y Juslibol. Una iluminación navideña sencilla, sin grandes alardes ni adornos como en otras zonas de la ciudad, pero llena de simbolismo, reflejando la lucha de los vecinos de un barrio que quiere seguir vivo.
El objetivo de esta iluminación navideña propia siempre ha sido el mismo. Mantener viva una costumbre que nació del movimiento vecinal. Una costumbre que reivindica la historia de un barrio humilde. Los vecinos asumen los costes y la instalación, algo que exige dedicación y planificación.

Un encendido que refuerza la vida comunitaria
El acto de encendido se celebra en la primera quincena de diciembre. Este año volvió a reunir a familias y asociaciones culturales en el inicio del Puente de Diciembre. Como es tradición, la Coral Picarral acompañó la cita con villancicos.
Los accesos a las plazas Teniente Polanco, Burgo de Ebro y Alcalá de Ebro se llenan de decenas de bombillas de colores. La instalación se activa punto a punto y el efecto crea un ambiente sencillo y cercano. El barrio, ubicado en el distrito del Rabal, lo vive como un momento para compartir y recordar su historia.
El entorno donde se levantan estas viviendas tiene un origen muy marcado. El Grupo Teniente Polanco fue proyectado en los años cincuenta por la Obra Sindical del Hogar. La construcción concluyó en los años sesenta. Sus bloques en forma de “L” y sus espacios interiores amplios dieron al barrio una estructura propia. Con el paso del tiempo, esa estructura ha servido para reforzar la convivencia.
Hoy, la tradición de encender sus luces vuelve a mostrar ese carácter. La iluminación navideña en El Picarral se mantiene gracias al esfuerzo directo de quienes viven allí. Es una acción que perdura y que cada diciembre recuerda el valor del trabajo vecinal.



