
Reserva de 30 no acude a un restaurante de Zaragoza y esta es su reacción «30 decisiones que sí duelen»
Ocurrió el pasado 12 de noviembre
La noche del 12 de noviembre se vivió una situación incómoda en el restaurante La Bocca, del Grupo Tandem. Una reserva para 30 personas no acudió al establecimiento y tampoco avisó de la cancelación. El equipo tenía mesas preparadas, compras gestionadas y personal extra contratado para atender un servicio que finalmente no existió. Señalaron que los huecos correspondían a clientes que sí querían cenar, pero que no pudieron hacerlo porque la reserva previa bloqueaba el aforo.
En la hostelería, el problema del no show en restaurantes sigue creciendo. Desde La Bocca y Grupo Tandem han puesto énfasis en que estas ausencias generan pérdidas económicas y desajustes en la planificación interna, afectando a proveedores, a la cocina y al servicio de sala.
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Zaragoza reacciona en redes ante el no show en restaurantes
La publicación de Grupo Tandem con la imagen de las 30 sillas vacías ha generado una fuerte respuesta en redes sociales. Numerosos usuarios mostraron su apoyo al establecimiento y criticaron la práctica del no show. Una usuaria comentó que “deberíais hacer como otros restaurantes y pedir el número de tarjeta por si pasa estos casos”. Otro mensaje, muy compartido, apuntó que “siempre pedir la tarjeta y si no van 100 euros de penalización”, haciendo referencia a la implantación de cargos automáticos en caso de ausencia.
Algunos usuarios centraron la conversación en la falta de comunicación de la reserva. Una persona expresó su sorpresa afirmando “madre mía, no dejaron ni un nombre ni un teléfono, pinta de cena de empresa y luego nada”. Varias respuestas subrayaron que este tipo de decisiones afectan al trabajo del personal, como expresó otro comentario: “qué lástima, no se valora todo el trabajo y esfuerzo que hay detrás”. Entre los mensajes más compartidos también destacó “como cliente no se me ocurriría jamás hacer una cosa así”, reflejando el tono de indignación generalizado.
Además, hubo llamadas a una mayor protección jurídica para el sector. Un usuario escribió que “eso tenía que ser denunciable, qué falta de respeto y de jugar con el trabajo de los demás”. La conversación se mantuvo activa durante horas y convirtió el caso en un punto de reflexión colectiva sobre la necesidad de hábitos más responsables al reservar en la hostelería zaragozana.



