El Real Zaragoza vence 2-3 al líder Racing con un hat-trick de Kodro
El Real Zaragoza firmó una de las grandes gestas de la temporada al imponerse por 2-3 en El Sardinero al Racing de Santander, líder de LaLiga Hypermotion, en un partido cargado de emoción, oficio y personalidad. Un triunfo de enorme valor que refuerza la fe del equipo aragonés en su lucha por la permanencia.
Desde el primer minuto, los blanquillos saltaron al césped sin complejos. A los 3 minutos, Kenan Kodro aprovechó un balón suelto en el área para adelantar al Zaragoza y silenciar a la grada cántabra. Lejos de replegarse, el equipo de Rubén Sellés mantuvo su plan y volvió a golpear en el minuto 21, cuando de nuevo Kodro culminó una rápida transición para firmar el 0-2.
El golpe definitivo llegó tras el descanso. En el minuto 53, el delantero bosnio completó su hat-trick con un remate certero que colocaba el 0-3 y dejaba al líder contra las cuerdas. Era la recompensa a un Zaragoza serio, solidario y tremendamente eficaz.
El Racing reaccionó en el tramo final. Gustavo Puerta recortó distancias en el 82’ y, ya en el tiempo añadido, Manex Lozano anotó el 2-3 que llevó el partido a un desenlace de máxima tensión. Entre medias, la expulsión de Mario Soberón obligó al Zaragoza a defender con diez jugadores los últimos minutos, en un ejercicio de resistencia que acabó teniendo premio.
Análisis táctico: un Zaragoza valiente, compacto y letal
El triunfo en Santander no fue fruto del azar ni de una inspiración aislada, sino de un planteamiento táctico perfectamente ejecutado por Rubén Sellés. Ante un Racing dominador del balón y muy potente en casa, el Zaragoza apostó por un plan tan claro como eficaz: orden defensivo, líneas juntas y máxima verticalidad cuando se recuperaba la pelota.
El equipo aragonés se organizó en un bloque medio-bajo muy compacto, cerrando los pasillos interiores y obligando al Racing a jugar por fuera. Los centrales estuvieron bien protegidos por los mediocentros y el trabajo defensivo de los extremos fue clave para frenar las subidas de los laterales cántabros. El líder tuvo posesión, pero pocas veces encontró claridad en el último tercio.
Con balón, el Zaragoza fue directo y preciso. No buscó largas posesiones, sino transiciones rápidas atacando los espacios a la espalda de la defensa local. En ese contexto apareció una y otra vez Kenan Kodro, perfecto para ese fútbol vertical: fijó a los centrales, ganó duelos y castigó cada error del rival con una eficacia demoledora.
Incluso cuando el Racing apretó y el marcador se estrechó, el Zaragoza supo leer el partido. Tras la expulsión de Soberón, el equipo se replegó con inteligencia, defendió el área con contundencia y supo sufrir para proteger una victoria que valía mucho más que tres puntos.
Tres puntos que cambian el ánimo
Más allá del resultado, el Zaragoza dejó una imagen de equipo competitivo, convencido y con identidad. Ganar en El Sardinero al líder de la categoría es un mensaje claro a la Segunda División: este Zaragoza está vivo, cree en sí mismo y, con un plan claro y compromiso colectivo, es capaz de competir contra cualquiera.
La victoria supone un impulso anímico enorme para afrontar la segunda vuelta con optimismo y refuerza el trabajo del cuerpo técnico y del vestuario en un momento clave de la temporada.



