
El templo del torrezno en Zaragoza se renueva y tendrá el doble de espacio
La reapertura del Café Chicago está prevista para el mes de septiembre
El Café Chicago Zaragoza, reconocido por sus premios al Mejor Torrezno del Mundo en 2024 y 2025, ha cerrado temporalmente sus puertas para acometer una reforma completa de sus instalaciones. Las obras comenzaron el 1 de julio de 2025 y está previsto que finalicen a mediados del mes de septiembre.
El establecimiento, situado en el barrio de la Almozara, ha anunciado esta intervención con el objetivo de mejorar tanto la comodidad de sus clientes como la eficiencia del servicio. Entre las actuaciones previstas se incluye una ampliación de la sala principal y una renovación total de la cocina. Esta actualización busca responder a la creciente demanda del público y mantener el nivel de calidad que ha consolidado al establecimiento como uno de los referentes de la gastronomía local.
Mejoras orientadas al servicio y la funcionalidad
La reforma del Café Chicago Zaragoza se ha planteado con un enfoque técnico y funcional. La ampliación del comedor permitirá mejorar la circulación y ofrecer mayor capacidad. Además, se incorporarán mejoras de accesibilidad. En paralelo, la cocina será completamente rediseñada con equipamiento actualizado, lo que permitirá optimizar tiempos de preparación y mantener la consistencia en los platos servidos.
La dirección ha confirmado que, una vez completadas las obras, se mantendrá la oferta gastronómica habitual. Esto incluye su plato estrella, el torrezno, con el que ha obtenido dos reconocimientos internacionales consecutivos. También seguirán presentes las patatas estozoladas y los arroces y asados de inspiración castellana.
El chef José María Calvo Jarabo y su equipo han señalado que esta intervención es una inversión a largo plazo para asegurar la continuidad del proyecto gastronómico, manteniendo su carácter familiar y su compromiso con la calidad.
El equipo agradece el apoyo de los clientes durante la reforma
Durante el periodo de cierre, desde el Café Chicago Zaragoza se ha querido destacar el apoyo recibido por parte de sus clientes habituales. “Agradecemos la paciencia y el cariño que nos están mostrando. Esta reforma no es solo para modernizar el local, también es una forma de devolver a Zaragoza todo lo que nos ha dado”, ha indicado José María Calvo Jarabo.
El equipo confía en que los trabajos se completarán dentro del plazo previsto y que el restaurante podrá volver a abrir sus puertas en septiembre. “Volveremos con más sabor, más espacio y más ganas que nunca”, ha señalado el cocinero.
Una vez finalizadas las obras, el establecimiento retomará su actividad con mejoras visibles, tanto para el cliente como para el equipo de cocina y sala. El objetivo, según explican sus responsables, es claro: mejorar la experiencia del comensal sin alterar la esencia del negocio.



