El renovado Jardín Botánico Francisco Loscos abre como nuevo referente verde y científico de Zaragoza
Zaragoza ha reabierto hoy el Jardín Botánico Francisco Loscos, un espacio renovado que recupera su valor histórico dentro del Parque Grande José Antonio Labordeta y refuerza su papel educativo y científico. La actuación, con una inversión de 1,3 millones de euros, devuelve al jardín su esencia original del siglo XVIII y lo adapta a un uso actual centrado en accesibilidad, sostenibilidad y divulgación.
La intervención mantiene su carácter de jardín cerrado y una superficie de más de 14.800 m². El diseño respeta la estructura clásica del recinto y mejora la experiencia del visitante mediante áreas accesibles, señalización actualizada y nuevas propuestas educativas.
La alcaldesa Natalia Chueca ha subrayado que la ciudad “gana un jardín del siglo XXI que honra nuestra historia y ofrece un espacio para aprender y disfrutar”. También ha destacado el valor del catálogo digital, que permite consultar información científica de cada especie mediante códigos QR.
Un espacio que recorre siglos de botánica aragonesa
Índice
El jardín recupera el espíritu del primer jardín botánico creado en Zaragoza en 1796 por la Real Sociedad Económica Aragonesa. Aquel proyecto nació ligado al estudio de plantas medicinales y su relación con la salud. Hoy, ese enfoque se actualiza a través de un relato que une ciencia, patrimonio y educación ambiental.
La reforma ha sido desarrollada por un equipo multidisciplinar de especialistas en paisaje, botánica, farmacia, ingeniería, restauración y diseño digital, lo que ha permitido alinear tradición y criterios actuales de gestión verde.
Agua, arbolado histórico y colecciones temáticas
El arbolado centenario vuelve a tener un papel esencial. Se han conservado cedros, cipreses, plátanos, almeces, tilos, fresnos, pinos, ginkgos, robles y nogales. Esta estructura vegetal crea zonas soleadas, sombreadas y umbrosas que ordenan las nuevas colecciones.
El agua estructura el recorrido. Los antiguos canales funcionan ahora como líneas accesibles con pasarelas niveladas. El estanque-ágora, revestido con un diseño cerámico inspirado en la Capilla de San Lorenzo del Pilar, actúa como depósito de riego y espacio cultural. Todo el sistema trabaja en circuito cerrado para asegurar un consumo responsable.
El proyecto incluye la restauración de los bancos de azulejo del primer cuarto del siglo XX. También incorpora caminos accesibles, iluminación de bajo consumo, señalética botánica actualizada y mobiliario renovado.
La biodiversidad se refuerza con un refugio de insectos y otro de reptiles, ambos con función pedagógica y paneles cerámicos con códigos QR.
Entre las colecciones temáticas destacan las plantas aromáticas y medicinales, gramíneas ornamentales, vivaces de temporada, acuáticas, alpinas, riparias, arbustos frutales, trepadoras y el conjunto de rosales dedicado a Francisco Loscos.
Un catálogo científico digital para todos los públicos
El jardín incorpora un Catálogo Científico Digital con más de 250 fichas. Cada especie cuenta con información sobre hábitat, ecología, usos tradicionales y distribución. El visitante puede acceder a todo el contenido desde su móvil mediante códigos QR situados en cada colección.
La figura de Francisco Loscos
Francisco Loscos, nacido en 1823 en Samper de Calanda, fue farmacéutico y naturalista. Sus estudios y publicaciones marcaron la botánica aragonesa del siglo XIX. Sus aportaciones permitieron describir nuevas especies y formar una generación de especialistas conocida como la “Escuela de Loscos”. Su nombre da sentido a un jardín que conecta la botánica histórica con el conocimiento actual.
El renovado Jardín Botánico Francisco Loscos se presenta así como un espacio abierto al aprendizaje, respetuoso con su legado y preparado para impulsar la cultura científica en Zaragoza.



