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Zaragoza se fotografía desde el cielo con 240.000 imágenes para crear su mapa más preciso

El nuevo mapa tendrá una resolución de 2,7 centímetros y servirá para urbanismo, emergencias, mantenimiento y planificación de servicios públicos.

Zaragoza está construyendo una nueva radiografía aérea de todo su término municipal a partir de unas 240.000 fotografías tomadas con drones. El resultado será una ortofotografía de alta precisión, con una resolución de 2,7 centímetros y capacidad para corregir los puntos ciegos que aparecen en las imágenes aéreas convencionales por la altura de los edificios.

La captura de imágenes de los barrios y los entornos rurales ya se ha completado y el proyecto entra ahora en la fase de procesamiento y ensamblaje de la información. El mapa abarcará más de 30.000 hectáreas y está pensado para incorporarse al Sistema de Información Geográfica (SIG) del Ayuntamiento de Zaragoza.

Su principal diferencia respecto a una fotografía aérea convencional está en cómo representa los edificios y las calles. En las imágenes tradicionales, los inmuebles altos pueden aparecer visualmente inclinados y ocultar aceras, calzadas o mobiliario urbano. La denominada Ortofotografía Verdadera o True Ortho corrige esa distorsión combinando fotografías del mismo punto tomadas desde distintos ángulos.

Un mapa para obras, emergencias y mantenimiento

El nivel de detalle permitirá utilizar el nuevo mapa como herramienta para planificar obras, calles, zonas verdes e infraestructuras. También podrá aplicarse al mantenimiento del arbolado, la limpieza y el seguimiento del estado del pavimento.

Otro de los usos previstos está relacionado con las emergencias. Bomberos y Policía podrán disponer de una representación precisa de calles y edificios para preparar intervenciones y analizar los accesos.

El proyecto supondrá además una actualización de las herramientas cartográficas que utiliza el Ayuntamiento para gestionar información espacial. Zaragoza ya dispone de recursos municipales basados en esta tecnología, como el visor de edificios y sombras integrado en IDEZar, que permite representar la altura de los inmuebles y la evolución de las sombras sobre las calles.

Una resolución de 2,7 centímetros

La futura ortofotografía tendrá una resolución de 2,7 centímetros. El margen de error previsto para localizar un elemento en el mapa será inferior a seis centímetros.

Para conseguir ese grado de precisión, las fotografías tomadas en la zona urbana se solapan entre sí. El solape alcanza el 90% en sentido longitudinal y se sitúa entre el 80% y el 90% en el conjunto de las capturas.

Esto permite que un mismo punto de una calle aparezca en numerosas fotografías tomadas desde posiciones ligeramente diferentes. Al procesarlas conjuntamente, el sistema puede reconstruir zonas que quedarían ocultas detrás de tejados, fachadas o cornisas en una fotografía aérea convencional.

La resolución permitiría distinguir objetos de dimensiones similares a una moneda. El Ayuntamiento prevé aplicar medidas para preservar la privacidad de los peatones en el tratamiento del producto final.

Drones a 100 metros de altura

Los trabajos los ejecuta la empresa Ingeniería Digital y Medio Ambiente (Idyma). Los drones han volado a una altura de 100 metros sobre el terreno y la operación cuenta con las autorizaciones de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

Los vuelos sobre el casco urbano se han coordinado con Policía Nacional y Policía Local de Zaragoza.

La operación aérea ha estado supervisada por un equipo de cinco pilotos con acreditaciones específicas. Sobre el terreno se han utilizado además 300 puntos de apoyo y control distribuidos por el municipio.

Estos puntos, medidos mediante equipos GPS topográficos, sirven para relacionar con precisión las coordenadas obtenidas desde los drones con su posición real sobre el terreno.

Hasta 1.120 puntos de información por metro cuadrado

El procesamiento de las 240.000 fotografías no consiste únicamente en unir las imágenes. Antes de obtener el mapa definitivo, los datos permiten generar un modelo virtual de gran densidad.

La nube resultante alcanzará hasta 1.120 puntos de información por metro cuadrado. A partir de ellos se genera una malla con una separación aproximada de tres centímetros que reconstruye la superficie de la ciudad antes de producir la ortofotografía definitiva.

Esa cantidad de información es la que permite corregir uno de los problemas habituales de la fotografía aérea urbana: las zonas de calle que quedan escondidas por la perspectiva de edificios altos.

El sol condiciona las horas de vuelo

La precisión del mapa también depende de cuándo se toman las fotografías. Los vuelos sobre la ciudad se han concentrado en verano y en las horas centrales del día para reducir las sombras proyectadas por los edificios.

Las operaciones se realizan cuando la elevación del sol supera los 60 grados sobre el horizonte. En el casco urbano, esta condición ha limitado los vuelos principalmente a la franja comprendida entre las 11.30 y las 15.30 horas.

Con menos sombras y un elevado solape entre imágenes, el procesamiento puede reconstruir con mayor claridad el fondo de las calles, las aceras y otros elementos del espacio público.

Una vez terminada la captura aérea, el proyecto afronta ahora el procesamiento y ensamblaje de las imágenes y de los millones de puntos obtenidos para formar el nuevo mapa digital del municipio.

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