Zaragoza culmina la primera fase de su Plan Especial de Iluminación Monumental y ensalza el valor de 8 joyas de su patrimonio histórico
Las actuaciones alcanzan las murallas romanas, el Torreón Fortea, el Teatro Romano, el Museo Pablo Gargallo y otros edificios históricos.
Zaragoza ha completado la primera fase de su Plan Especial de Iluminación Monumental, un proyecto que ha renovado la luz ornamental de ocho conjuntos y edificios históricos de la ciudad. Las actuaciones han supuesto una inversión global de 500.000 euros y el Ayuntamiento trabaja ya en los proyectos de una segunda fase.
La intervención alcanza algunos de los puntos más reconocibles del patrimonio zaragozano, entre ellos las murallas romanas y el Torreón de La Zuda, el Torreón Fortea, el Museo Pablo Gargallo, la Casa de los Morlanes y el Teatro Romano.
El plan comenzó con las primeras actuaciones de mejora de la iluminación monumental de Zaragoza en el antiguo Convento de San Agustín, la fachada de la calle San Jorge del Museo del Teatro Romano y la fachada auxiliar del Teatro Principal. Posteriormente se han incorporado el resto de intervenciones que completan esta primera etapa.
Nueva iluminación en las murallas romanas y La Zuda
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Uno de los cambios más visibles se encuentra junto a la plaza del Pilar. El entorno de las murallas romanas y el Torreón de La Zuda dispone de un nuevo sistema diseñado para destacar tanto el volumen de la torre como la textura de los lienzos de la antigua muralla.
La instalación cuenta con 64 luminarias, con un consumo conjunto de 959 vatios. Entre ellas figuran 21 focos de óptica ancha para iluminar de manera uniforme la superficie de sillería de la muralla y 35 luminarias compactas que perfilan distintos elementos arquitectónicos.
El conjunto utiliza una tonalidad de blanco cálido y busca integrar también los cipreses existentes en el entorno monumental.
El Torreón Fortea y el Museo Pablo Gargallo cambian de noche
La renovación también ha llegado al Torreón Fortea. La iluminación diferencia su volumen horizontal del torreón vertical y utiliza los distintos niveles de la fachada para dirigir visualmente la mirada hacia la parte superior del edificio.
En la zona baja se han instalado luminarias lineales para iluminar frontalmente balcones, ventanales y la textura de la fachada. En las plantas superiores, luminarias compactas resaltan los dinteles interiores de las ventanas.
En la misma plaza, el Museo Pablo Gargallo dispone de iluminación LED concebida para mejorar la visión nocturna de la fachada y reducir tanto el consumo como las necesidades de mantenimiento.
La Casa de los Morlanes estrena iluminación
La Casa de los Morlanes forma parte igualmente de esta primera fase. Para planificar la distribución de la luz sobre su fachada se ha utilizado el programa de cálculo Dialux EVO.
El diseño busca resaltar el relieve y los elementos arquitectónicos del edificio mediante la distribución de zonas de luz y sombra, manteniendo la iluminación integrada en la imagen del inmueble.
18 nuevos proyectores en el Teatro Romano
Otra de las principales actuaciones se ha desarrollado en la cubierta del Museo del Teatro Romano de Caesaraugusta, donde se han sustituido los antiguos equipos situados entre los pilares.
El nuevo sistema incorpora 18 proyectores de alta eficiencia energética. Nueve iluminan el arco interior y otros nueve el exterior, una renovación que también ha requerido ampliar circuitos e instalar nuevas derivaciones.
La actuación ha incluido la retirada de un antiguo proyector situado en la escalera de acceso y la colocación de una malla para evitar la nidificación de aves. Los trabajos desarrollados en este espacio han contado con un presupuesto de ejecución superior a 178.000 euros.
El Teatro Romano forma parte de la Ruta de los Museos de Caesaraugusta, que permite recorrer distintos espacios vinculados al pasado romano de Zaragoza.
Más de un 60% de ahorro energético
La renovación utiliza tecnología LED y sistemas de gestión y control destinados a reducir el consumo energético y la contaminación lumínica.
Según ha explicado el consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, las nuevas instalaciones permiten conseguir más de un 60% de ahorro energético, al que se suma otro 25% mediante los sistemas de control.
El Ayuntamiento plantea la iluminación como una herramienta para hacer más visibles durante la noche los detalles arquitectónicos de estos edificios y espacios históricos, al tiempo que reduce el consumo de las instalaciones.
Zaragoza prepara la segunda fase
El Plan Especial de Iluminación Monumental continuará con nuevas actuaciones. La Dirección de Arquitectura trabaja ya en el análisis y la redacción de los próximos proyectos técnicos que formarán parte de una segunda fase.
La ampliación permitirá extender progresivamente el nuevo modelo de iluminación a otros elementos del patrimonio de Zaragoza.



