El popular títere de Teatro Arbolé, protagonista del tebeo “La cachiporra perdida de Pelegrín”

La compañía zaragozana Teatro Arbolé continúa con la celebración del 40 aniversario de Pelegrín, su títere más popular y que ha crecido con la complicidad de varias generaciones de niños, con la publicación del tebeo “La cachiporra perdida de Pelegrín”, coeditado por GPS Ediciones y Editorial Arbolé. Idea Original: Esteban Villarrocha. Ilustraciones: Diego Burdio. Guión: Juan Pérez Juanerete.

El tebeo estará a la venta durante las Fiestas del Pilar 2023 en la Barraca de los títeres de la calle Moret (del día 6 al 15 de octubre) y en el Teatro Arbolé (Parque del Agua. Calle Fluvi, 1) desde el 6 de octubre.

La cachiporra perdida de Pelegrín” es la historia de una búsqueda, un viaje atemporal y fabuloso de retablo en retablo, que propicia encuentros y evoca amistades. Títeres como Polichinela, Guiñol, los tremendos Punch y Judy, el guajiro Pelusín del Monte, Juancito y María, los televisivos Teleñecos, el increíble Pinocho o los tres cerditos. Y amigables humanos como García Lorca, Buñuel, Cervantes, o el maestro Villafañe, participan de esta chiflada aventura.

Pelegrín llegó al teatro Arbolé para reivindicar el arte popular del títere de cachiporra y esta historieta, reúne a las dos principales esencias culturales de lo popular, los títeres y el tebeo.

PRÓLOGO A “LA CACHIPORRA PERDIDA DE PELEGRÍN”

Me llamo Pelegrín. Muchos de vosotros me conocéis o habréis oído hablar de mí, porque soy un títere, creo que uno muy conocido y famoso por tantas funciones como he protagonizado. Ahora me veis aquí y leéis estas líneas porque cumplo 40 años, bueno cuatro décadas desde que estoy con mis amigos de Teatro Arbolé, la compañía que me recogió y adoptó cuando me encontró por tierras del Camino de Santiago. Ahora, han hecho de mí un tebeo, La Cachiporra Perdida de Pelegrín.

Soy uno más del Teatro Arbolé, dicen que el principal actor y el más famoso, pero a mí lo que más me gusta es que soy el más querido, porque, aunque soy una marioneta tengo mi corazoncito. El Teatro Arbolé me dio un corazón travieso y peleón, eso sí, pero también valiente, sincero, tierno y sensible, y muy enamoradizo (si no que se lo pregunten a Magdalena).

Con estos amigos llevo ya 40 años rodando el mundo y creo que me quedaré con ellos para siempre, eso sí, me han hecho trabajar muchísimo, leed este tebeo y lo comprobaréis. He sido caballero andante, astronauta, cocinero, marinero, pirata… y me han manejado como a un títere de guante, de varilla, como marioneta de mesa, de hilo y hasta de dedo. ¡Me han hecho tantas cosquillas! Me quedaré con ellos porque los quiero. Y porque con ellos la prensa me trata muy bien, ¡cuánto han escrito sobre mí! Han publicado en libro mis historias y ahora, ¡un tebeo! Me gusta que digan que arranco sonrisas y levanto pasiones, y los artistas que me manipulan, también me han prestado mucha atención. Además, célebres pintores se han empeñado en dibujarme y retratarme, pero no me extraña por lo guapo que soy, con mis ojos azules y mi cara de pícaro, a pesar de ese embudo que me han colocado en la cabeza. Ahora estoy en un tebeo, un comic que dicen los modernos.

Bueno, hasta pronto, que, seguro que tras la lectura de la historieta nos volveremos a encontrar en un escenario o en una plaza con mi teatro ambulante, seáis niños o ya papás. Con mis compañeros: los títeres de cachiporra, y de mis amigos: los titiriteros de Arbolé. 40 años no es nada para una marioneta.

Mientras yo sigo igual que cuando me encontraron y adoptaron con algún retoque de pintura, el titiritero envejece. Ahora aparezco en mi primera historieta narrada para tebeo, siempre he disfrutado con la sátira y la exageración como elementos constantes de mi puesta en escena.

Mi cachiporra, se convierte en elemento escénico de catarsis. En mis aventuras prevalece lo lúdico frente a lo pedagógico, prevalece el libertinaje popular y sobran los perjuicios morales del mal entendido teatro para niños. Igual que en este tebeo, los títeres de cachiporra utilizamos el retablo, lugar de juego escénico como punto de partida para cada escena. Las marionetas de cachiporra creamos rutinas como una concatenación de escenas con los argumentos que desarrollan la historia.

En el teatro decimos pasen y vean, y en el tebeo lean y disfruten. Porque detrás de un lector de tebeos se esconde un buen lector para el mañana, de cómic o de lo que más le guste.

Suscríbete para saber qué hacer en Zaragoza

Seleccionar la(s) lista(s):

(Recibirás un mensaje de correo para confirmar tu suscripción. Revisa tu bandeja de correo electrónico no deseado si no lo encuentras en la bandeja principal)

Suscríbete para saber qué hacer en Zaragoza

Seleccionar la(s) lista(s):

(Recibirás un mensaje de correo para confirmar tu suscripción. Revisa tu bandeja de correo electrónico no deseado si no lo encuentras en la bandeja principal)