La fachada del Museo Goya Zaragoza ya es visible al público y se encuentra casi terminada. La intervención forma parte de la ampliación del museo impulsada por Fundación Ibercaja. La apertura del nuevo edificio se prevé para octubre de 2026.
El elemento más reconocible del proyecto es el gran mural de piedra que da hacia la plaza del Pilar. Está formado por 126 placas de arenisca, cada una con un peso aproximado de 850 kilos. Sobre ellas se reproducen fragmentos de grabados de Francisco de Goya.
Las piezas muestran escenas y figuras tomadas de las series gráficas del artista. Cada losa ha sido diseñada a partir de un proceso de selección y redibujo de los grabados originales. El resultado convierte la fachada del Museo Goya Zaragoza en una superficie narrativa que puede leerse como un gran conjunto visual.
La nueva fachada del Museo Goya Zaragoza
La ampliación del museo está dirigida por el arquitecto zaragozano Sergio Sebastián. El proyecto debía resolver un reto importante. El nuevo edificio convive con el Palacio de los Pardo, un inmueble renacentista del siglo XVI donde se ubica el museo actual.
La solución mantiene el edificio histórico y añade una arquitectura contemporánea que dialoga con el entorno. La nueva fachada se integra en la calle Santiago y abre el museo hacia la plaza del Pilar.
El diseño busca conectar el museo con el espacio urbano más representativo de Zaragoza. Desde la plaza se podrá reconocer el edificio por la presencia de las imágenes grabadas en piedra. El acceso principal seguirá situándose en la calle Santiago.
Grabados de Goya convertidos en piedra
Las imágenes del mural proceden directamente de la obra gráfica del pintor de Fuendetodos. Los grabados se digitalizaron a partir de las planchas originales. Después se adaptaron para su reproducción en piedra.
Cada bloque alcanza hasta tres metros de altura. Las piezas forman un conjunto continuo que recorre toda la fachada. El tratamiento de la piedra permite percibir los dibujos a distancia, pero también observar detalles al acercarse.
Este trabajo ha requerido la participación de especialistas en grabado, diseño y talla de piedra. Las losas han pasado por diferentes procesos técnicos antes de su colocación definitiva en el edificio.
Además de la nueva fachada, la ampliación del museo incluye otros cambios relevantes. El nuevo espacio alcanzará 4.661 metros cuadrados. El recorrido interior se organizará mediante rampas accesibles que conectan las diferentes plantas.
La ampliación permitirá ampliar la sala de exposiciones temporales. El nuevo espacio tendrá 315 metros cuadrados y doble altura. También se incorporará una sala inmersiva con proyecciones digitales relacionadas con la obra de Goya.
La última planta contará con una terraza acristalada con vistas a la basílica del Pilar. El espacio podrá acoger actividades culturales y eventos.
El Museo Goya ya es uno de los lugares con más obra del artista aragonés. Solo el Museo del Prado conserva una colección mayor. En Zaragoza se exponen de forma permanente todas las series completas de grabados realizadas entre 1778 y 1825.
Cuando el proyecto finalice, el museo mostrará pintura, grabado y obras de diferentes siglos. El objetivo es explicar la figura de Goya dentro de la historia del arte y facilitar nuevas formas de conocer su trabajo.
Mientras avanzan las obras, la fachada del Museo Goya Zaragoza ya permite ver una parte del resultado final. El mural de piedra convierte el edificio en una referencia visual en pleno centro histórico. Su apertura está prevista para octubre de 2026, coincidiendo con las semanas previas a las Fiestas del Pilar.



