
El Metropolita Besarión en Zaragoza por los 1.700 años del Concilio de Nicea
La Catedral del Salvador fue escenario ayer de un acto ecuménico con alta participación. El evento conmemoró el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea, celebrado en el año 325 d.C. y considerado clave para la unidad doctrinal de la Iglesia. La ceremonia se desarrolló en un ambiente de respeto y colaboración entre confesiones.
La figura central de la jornada fue el Metropolita Besarión, responsable para España y Portugal de la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla. El encuentro estuvo presidido por el Arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Escribano, y contó con la presencia de representantes de diferentes tradiciones cristianas de la ciudad.
Entre los participantes intervinieron líderes religiosos que llevan años impulsando el diálogo interconfesional. Estuvieron presentes el pastor evangélico Manuel Zamora, el presbítero Javier Izquierdo (CAFA), el sacerdote ortodoxo Aurel Nae de la Iglesia Ortodoxa Rumana, el sacerdote Emilio Alexander Lobera de la Iglesia Ortodoxa Rusa y el pastor evangélico Jesús Gabarri. Las intervenciones destacaron la importancia de trabajar juntos por la cooperación cristiana.
Un acto ecuménico con amplia representación en Zaragoza
La ceremonia atrajo a fieles y representantes de distintas comunidades cristianas. Asistieron miembros de la Iglesia Pueblo de Dios, Iglesia Adventista, Iglesia Apostólica de Cristo, Iglesia Evangélica Aguaviva e Iglesia Evangélica Española. La Delegación de Relaciones Interconfesionales y la comunidad Chemin Neuf de Zaragoza también tuvieron un papel activo en la organización y en los momentos litúrgicos compartidos.
El mensaje común de la jornada fue el compromiso con la unidad sin perder la identidad de cada confesión. El Concilio de Nicea fue recordado como el primer encuentro que reunió a toda la Iglesia cristiana y que marcó una referencia histórica en la búsqueda de consenso. Ayer, las diferentes Iglesias reafirmaron su voluntad de mantener espacios de diálogo en Zaragoza.
El acto finalizó con una oración conjunta y con palabras de agradecimiento de todas las delegaciones. Los participantes valoraron el encuentro como una oportunidad real para reforzar la colaboración entre comunidades con presencia activa en la vida social y cultural de la ciudad. La Seo volvió a ser un punto de encuentro para quienes trabajan por una convivencia religiosa integradora.


