La FSO llena la Sala Mozart de los temas del cine de animación más conocidos con Toon Story
La Film Symphony Orchestra volvió a demostrar en la tarde de ayer 11 de abril el tirón de la música de cine entre el público zaragozano con la presentación de su último espectáculo, Toon Story. La Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza Princesa Leonor presentó una gran entrada, cercana al lleno, para recibir un espectáculo centrado en las bandas sonoras del cine de animación más popular de las últimas décadas.
La FSO regresaba a Zaragoza con una propuesta pensada para públicos muy distintos. Familias, aficionados a las bandas sonoras y seguidores habituales de la formación compartieron una velada construida sobre recuerdos reconocibles desde los primeros compases. El resultado fue un concierto dinámico, con ritmo escénico y una respuesta constante desde el patio de butacas.
Al frente de la orquesta estuvo Constantino Martínez-Orts, una figura ya asociada al estilo propio de la FSO. Su presencia volvió a marcar el desarrollo de la noche, no solo desde la dirección musical, también por sus intervenciones entre obra y obra.
Una primera parte con ritmo, voces invitadas y humor
El arranque llegó con Incredits, de Los Increíbles, firmado por Michael Giacchino. Fue una apertura potente y muy efectiva para poner en marcha una noche que avanzó después con músicas de Ice Age, Kung Fu Panda y Pesadilla antes de Navidad.
Uno de los momentos destacados de ese primer tramo llegó con la participación de Víctor Márquez y Anais Sancruz, presentes en varios números cantados del programa. Sus intervenciones dieron voz a temas muy conocidos de títulos como Pesadilla antes de navidad, Aladdín, Anastasia o La Bella y la Bestia.
También dejó una gran impresión la concertino Amanda Ochoa, especialmente en Kung Fu Panda, donde firmó uno de los solos más aplaudidos de la noche.
La parte más divertida llegó con Tom y Jerry. La percusión acompañó la música con efectos sonoros propios de los dibujos clásicos. Hubo golpes, ruidos y platos lanzados al suelo para recrear el caos habitual de las persecuciones entre gato y ratón.

Disney en la recta final y una Sala Mozart cantando Los Simpson
Tras el descanso, el concierto continuó con Chicken Run, Toy Story, La princesa Mononoke y Shrek, antes de entrar en la recta final con varios títulos muy ligados al público familiar.
Antes de sonar Pocahontas, Martínez-Orts dejó una de las frases de la noche al asegurar que, en su opinión, era “la mejor banda sonora de una película de animación”, basándo su comentario en la calidad de la música compuesta para la cinta y en los dos Oscars recibidos en 1996, a la mejor banda sonora original y al mejor tema por Colores en el Viento.
No faltó tampoco el humor con El Rey León. En la presentación de la suite, el director recordó uno de los momentos más conocidos de la película con la muerte de Mufasa y remató su spoiler con “habéis tenido 30 años para verla, lo siento”, provocando risas entre el público.
El cierre del programa principal llegó con La Bella y la Bestia, con una suite acompañada una vez más por las voces de Víctor Márquez y Anais Sancruz, antes de una ovación que llevó a la orquesta a regresar al escenario. «Nos han dicho que queréis otra más«, afirmo Martínez-Orts desde su atril.
El primer bis, fuera de programa, fue el tema principal de The Simpsons, compuesto por Danny Elfman. Martínez-Orts pidió entonces la ayuda del público para cantar el arranque de la sintonía, en una de las imágenes más cómplices de la noche.
Todavía hubo tiempo para un segundo bis dedicado a presentar a los músicos de la orquesta. Con ese cierre terminó una velada que volvió a confirmar la buena respuesta de Zaragoza cada vez que la música de cine pasa por la Sala Mozart.



