
El Saraqusta Film Festival se consolida con más público en salas y crecimiento joven
El Saraqusta Film Festival se consolida con más público y un cambio claro en el perfil de asistentes tras su sexta edición que se celebra desde el pasado 24 de abril y que hoy llega a su fin con la gala de clausura.
El festival mantiene cifras cercanas a los 4.000 espectadores, pero mejora su impacto en salas y refuerza la presencia de público joven, dos indicadores que marcan la evolución de esta edición.
El director del festival, José Ángel Delgado, sitúa el enfoque en el largo plazo: “es un proceso lento”, en referencia a un crecimiento progresivo que prioriza consolidar estructura, programación y audiencia.
Más público en salas: “había cola todas las noches”
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El comportamiento del público en las proyecciones ha sido el principal indicador de esta edición. La sección competitiva ha concentrado la asistencia, con llenos recurrentes en el Cine Cervantes.
“De las 10 sesiones del Cine Cervantes había cola todas las noches”, explicó Delgado. Ese incremento se ha producido incluso en películas en versión original y con temáticas complejas, lo que apunta a un público más fiel.
El propio director resume el cambio respecto a los inicios: “¿quién nos lo hubiera dicho el primer año?”.
Crece el público joven y se amplía la base del festival
El aumento de público joven es otro de los datos relevantes. La organización vincula este crecimiento a iniciativas específicas como el jurado joven o nuevas líneas de programación.
“Se ha duplicado la afluencia”, señalan desde el festival. A esto se suma la incorporación de la sección infantil, que amplía el alcance hacia nuevos perfiles de espectadores.
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza, la consejera Sara Fernández puso el foco en esta evolución: “apostar por la generación de públicos es fundamental”. Además, defendió el modelo del festival frente a crecimientos rápidos: “ha sido un crecimiento sostenido y sensato”.
Fernández también subrayó el valor cultural del proyecto: “Saraguasta ha sido sinónimo de calidad en los trabajos seleccionados” y destacó su papel como herramienta de ciudad: “es un escaparate para Zaragoza y para el talento local”.
El jurado destaca el nivel y la diversidad de las obras
La valoración del jurado, representado por Silvia Pradas, refuerza la línea de consolidación del festival. Su presidenta, Silvia Pradas, destacó el nivel general de la selección.
“Nos hemos encontrado una selección de gran nivel, tanto en ficción como en documental”, señaló. En ficción, el jurado detectó un equilibrio que complicó la deliberación: “trabajos muy sólidos y equilibrados entre sí”.
En documental, la lectura fue diferente: “propuestas más clásicas junto a otras más rompedoras”, lo que refleja diversidad de enfoques dentro del festival.
El jurado también destacó la coherencia global de la programación: “ha sabido combinar rigor histórico con solidez cinematográfica”, una de las claves del posicionamiento del Saraqusta dentro del circuito de cine histórico.
Un modelo de crecimiento controlado y con límites
El Saraqusta Film Festival mantiene una estrategia clara: crecer sin aumentar de forma desordenada su tamaño. Delgado lo explica como una evolución progresiva: “vamos haciendo versiones, cada una mejor que la anterior”.
Ese modelo implica asumir limitaciones operativas. “Vamos un poco al límite”, reconoce el director al referirse a la producción de actividades como el cine en la calle o los montajes técnicos en espacios abiertos.
Más proyección exterior con Zaragoza como eje
El Saraqusta sigue ampliando su visibilidad internacional. Según la organización, cada vez más distribuidoras incluyen su selección en materiales promocionales. “Una película puede tener el laurel de Venecia y el de Saraqusta”, explican, lo que indica un reconocimiento creciente dentro del sector.
Desde el Ayuntamiento se insiste en esa dimensión exterior sin perder el vínculo local. Fernández defendió que el talento aragonés forma parte del festival “no por cuota, sino por calidad”.
La presencia de figuras internacionales como Jacqueline Bisset en la clausura responde a esa estrategia: proyectar la ciudad a través del festival sin desvincularlo de su contexto.



