
Los riesgos para las empresas españolas en 2026 aumentan por tensiones comerciales y clima
Las empresas españolas afrontan un 2026 marcado por un entorno más inestable, con amenazas que van desde el proteccionismo comercial hasta el impacto del cambio climático y el aumento de las desigualdades sociales. Así lo recoge la quinta edición del Observatorio de Riesgos para las Empresas en España, elaborado por el Institut Cerdà y presentado este martes en Madrid.
El informe identifica 33 riesgos que pueden condicionar la actividad empresarial a lo largo del próximo año. Estos se agrupan en seis grandes ámbitos: institucionales, recursos, medioambientales, tecnológicos, económicos y sociales. El objetivo es facilitar que las compañías anticipen escenarios adversos y adopten decisiones estratégicas con mayor información.
El acto de presentación tuvo lugar en Distrito Telefónica y contó con la participación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, quien definió el informe como “una brújula muy valiosa para empresas y organizaciones ante los tiempos inciertos que afrontamos”.
Riesgos para las empresas españolas en 2026 en un contexto global más frágil
Uno de los factores con mayor capacidad de impacto es el aumento de las tensiones comerciales. El informe alerta del resurgir de políticas proteccionistas, con especial atención a la ofensiva arancelaria de Estados Unidos y a la vulnerabilidad de las principales rutas marítimas. A ello se suma la alta concentración de grandes operadores logísticos, que incrementa el riesgo de interrupciones en las cadenas de suministro.
La dependencia de minerales críticos y de materias primas estratégicas también aparece como un punto sensible para sectores industriales clave. Las restricciones a la exportación y a la inversión exterior obligan a muchas empresas a revisar su posicionamiento internacional y a diversificar proveedores para reducir exposición.
En paralelo, el Observatorio subraya la alteración creciente de los flujos comerciales globales, un fenómeno que añade presión sobre costes, plazos de entrega y planificación financiera. Para muchas compañías, la gestión del riesgo geopolítico se ha convertido ya en una variable estructural del negocio.
Cambio climático y desigualdad social como amenazas estructurales
El informe advierte de que las medidas actuales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero resultan insuficientes. El incumplimiento de los compromisos climáticos y la dificultad de limitar el calentamiento global a 1,5 grados elevan la exposición de las empresas a fenómenos extremos, daños en infraestructuras y disrupciones productivas.
Existe además una confianza excesiva en tecnologías de captura de CO₂ que todavía no están desplegadas a gran escala. Mientras tanto, los impactos climáticos se aceleran y las estrategias de adaptación avanzan de forma desigual entre sectores.
En el plano social, el Observatorio detecta una consolidación de las desigualdades pese a los buenos datos macroeconómicos. El crecimiento no llega con la misma intensidad a los hogares, lo que frena la recuperación del poder adquisitivo y eleva el riesgo de exclusión social. La precariedad laboral, las dificultades de emancipación juvenil y la falta de vivienda asequible agravan este escenario.
A estos factores se suman los riesgos digitales. El aumento de los ciberataques y su mayor complejidad obligan a reforzar la protección en toda la cadena de valor. La inteligencia artificial actúa como elemento de doble filo, al mejorar las defensas pero también las capacidades ofensivas de los delincuentes.
El informe incorpora además el reto demográfico. El envejecimiento progresivo de la población presiona los sistemas sanitario y sociosanitario, mientras que la gestión de la inmigración y su integración se convierten en piezas clave para sostener el mercado laboral.
Desde el Institut Cerdà se insiste en que las empresas deben aprender a gestionar varios riesgos al mismo tiempo. Ignorar algunos por considerarlos secundarios puede tener consecuencias relevantes en un entorno cada vez más interconectado.



