Qué hacer en Aragón en septiembre: fiestas, ferias y escapadas
Vendimias, ferias gastronómicas, mercados, fiestas y festivales ofrecen numerosas excusas para recorrer Zaragoza, Huesca y Teruel.
Septiembre es uno de los meses con mayor variedad de planes para recorrer Aragón. Mientras las fiestas patronales prolongan el ambiente del verano en numerosos municipios, comienza la vendimia, regresan las grandes ferias ganaderas y agroalimentarias y productos como el jamón de Teruel, la patata de Cella o el vino pasan al primer plano.
El calendario permite organizar escapadas por las tres provincias prácticamente durante todo el mes. Calatayud, Teruel, Aínsa, Cariñena, Ayerbe, Cella, Cantavieja o Jaca son solo algunos de los destinos con citas destacadas.
Las fiestas abren septiembre en numerosos municipios
Índice
Los primeros días del mes llegan marcados por las fiestas patronales en distintas localidades aragonesas. Calatayud celebra sus fiestas en honor a la Virgen de la Peña, con actos como la cabalgata, la ofrenda de flores y frutos y el Rosario de Cristal.
También aparecen en el calendario las fiestas de Ejea de los Caballeros, Alcañiz, Andorra, Almudévar, Tauste, Mallén, Novallas, Tabuenca o Alcorisa, entre otras localidades. Es una de las mejores épocas del año para descubrir tradiciones locales fuera de las grandes celebraciones de las capitales.
En Sallent de Gállego, septiembre combina además las fiestas mayores por la Exaltación de la Santa Cruz con el tradicional Concurso-Exposición de Ganado Villa de Sallent.
Ferias para descubrir los productos y oficios de Aragón
Buena parte del calendario de septiembre tiene sus raíces en la actividad agrícola y ganadera. La Feria Comercial y Ganadera de Mosqueruela, que se celebra el primer domingo del mes, combina exposición de ganado, actividad comercial y mercado medieval.
En Ejea de los Caballeros, Feriar Ejea reúne durante las fiestas de la Virgen de la Oliva casetas dedicadas a alimentación, artesanía y productos para el público infantil.
Otro destino es Aínsa. El Castillo acoge durante septiembre la Expo-Feria de Sobrarbe, una cita vinculada al sector primario en la que participan productores agroalimentarios, artesanos y profesionales relacionados con el turismo y la ganadería.
Sariñena suma al calendario FEMOGA, la Feria Industrial, Agrícola y Ganadera de Los Monegros, con exposiciones y subastas de ganado, jornadas técnicas, talleres y degustaciones.
Septiembre también se celebra alrededor del vino
La llegada de la vendimia convierte septiembre en un mes especialmente interesante para recorrer algunas de las principales zonas vitivinícolas aragonesas.
El 15 de septiembre, Ainzón celebra la Fiesta de la Vendimia de la DOP Campo de Borja. Uno de sus momentos centrales es el pisado de las uvas para obtener el primer mosto, acompañado por la exaltación del vino y la posterior degustación de vinos de las bodegas de la denominación.
Cariñena celebra igualmente su Fiesta de la Vendimia, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. La Fuente de la Mora vuelve a ocupar el centro de una celebración en la que destacan la Exaltación del Vino y el tradicional pisado de las uvas.
Fuendejalón añade otra propuesta para quienes prefieran combinar vino, gastronomía y música. Fuendejalón d’Vinos incluye degustaciones de nuevas añadas, tapas, visitas a bodegas y catas con maridaje.
Teruel convierte el jamón en una fiesta
La gastronomía protagoniza algunas de las citas más reconocibles del mes. Una de ellas es la Feria del Jamón de Teruel, que alcanza su 42.ª edición según la documentación facilitada.
El programa incluye jornadas técnicas, el Concurso de Calidad de Jamón de Teruel, degustaciones y una exhibición amateur de cortadores. El Mercado Agroalimentario incorpora además productos como embutidos, trufa y miel.
Paralelamente se desarrolla el Concurso Provincial de Tapas Jamón de Teruel, en el que el producto con denominación de origen se convierte en ingrediente obligatorio de las elaboraciones.
Cella y Calanda ponen sus productos sobre la mesa
El tercer fin de semana de septiembre, Cella dedica una feria completa a la patata. El programa gira alrededor de uno de los cultivos característicos de la localidad e incluye preparaciones gastronómicas, degustaciones, juegos tradicionales y un concurso de cocina.
En el Bajo Aragón, septiembre coincide además con plena temporada del Melocotón de Calanda DOP. Su periodo de recolección se extiende entre agosto y octubre y la Feria de San Miguel de Calanda ofrece otra oportunidad para acercarse a los productos agroalimentarios de la zona.
La feria recupera una tradición con siglos de historia y reúne expositores locales y comarcales, gastronomía y propuestas familiares.
Cantavieja y Orihuela mantienen viva la tradición ganadera
Para quienes busquen un plan ligado al Aragón rural, septiembre reserva dos citas destacadas en la provincia de Teruel.
La Feria Ganadera de Cantavieja se celebra tradicionalmente el tercer fin de semana del mes. La exposición de animales, el mercado de productos de proximidad y la subasta ganadera forman parte de una celebración centenaria.
Orihuela del Tremedal organiza también su Feria Ganadera y Artesanal, donde se encuentran ganaderos, productores y artesanos. La muestra de ganado de la Sierra de Albarracín y la subasta de animales se combinan con puestos vinculados a oficios y productos tradicionales.
Ayerbe reúne artesanía, gastronomía y mundo rural
La Feria de Alternativas Rurales del Prepirineo alcanza en 2026 su 30.ª edición en Ayerbe. La cita reúne oficios tradicionales, artesanía y productos agroalimentarios y cuenta con más de 90 expositores según la información facilitada.
Quesos, embutidos, vino, miel, conservas, repostería y aceite comparten espacio con actividades como juegos tradicionales, exhibiciones y visitas guiadas por la localidad.
Es uno de esos planes que permiten convertir la propia feria en punto de partida para pasar una jornada completa descubriendo el municipio y su entorno.
Jaca regresa por unos días a la Edad Media
El Mercado Medieval de Jaca, conocido también como Mercado de las Tres Culturas, transforma el casco antiguo con decenas de puestos de artesanía y alimentación.
La propuesta recrea la convivencia de las culturas cristiana, hebrea y musulmana y suma danzas medievales, teatralizaciones, gastronomía y actividades relacionadas con la historia.
Para quien busque una escapada cultural en el Pirineo durante septiembre, ofrece una alternativa diferente a los planes puramente naturales.
Mercados y pequeñas ferias para descubrir otro Aragón
No todos los planes requieren acudir a una gran feria. Septiembre deja también encuentros de escala más pequeña que permiten conocer productores, gastronomía y tradiciones locales.
Sediles celebra su Mercado Tradicional Aragonés, mientras que Alquézar reúne en su plaza Mayor un mercado agrícola y ganadero con productores y artesanos. Frutas y verduras, quesos, embutidos, vinos, aceites, cerveza artesana o cosmética natural forman parte de la oferta.
También destaca la Feria de la Fruta del Valle del Manubles, de carácter itinerante, que pone en valor la producción frutícola de esta zona de la comarca de Calatayud.
Música y cultura para completar el calendario
Septiembre no se limita a gastronomía y tradiciones. El Festival SoNna encara la parte final de su programación en la provincia de Huesca con propuestas de música, teatro y circo en enclaves vinculados al patrimonio natural y cultural.
Zaragoza cuenta además con propuestas como Vive Latino, en el recinto de la Expo, y el Festival Retina, que combina cine y música mediante la interpretación en directo de nuevas bandas sonoras durante las proyecciones.
La combinación convierte septiembre en un mes especialmente flexible: es posible organizar desde una escapada gastronómica o una jornada de mercado hasta un fin de semana de fiestas, vino, música o turismo rural.
Un mes para recorrer Aragón antes del otoño
La principal ventaja de septiembre es precisamente la variedad. La vendimia ofrece una excusa para viajar por Campo de Borja o Cariñena; las ferias permiten acercarse al Aragón ganadero en Cantavieja, Sallent de Gállego u Orihuela del Tremedal; y citas como las de Cella, Teruel o Calanda convierten la gastronomía en el motivo del viaje.



