La portada de Santa Engracia recupera los tonos del alabastro y encara el final de su restauración
La limpieza con láser ha recuperado los tonos del alabastro de la portada renacentista, que afronta sus últimos trabajos.
La portada renacentista de la Basílica de Santa Engracia de Zaragoza está a punto de volver a mostrarse sin andamios. La restauración de esta pieza de alabastro, iniciada en el siglo XVI, ha entrado en su fase final después de una intervención que ha permitido recuperar buena parte de sus tonos originales y retirar la suciedad acumulada durante décadas.
Los trabajos afrontan sus últimas semanas y la previsión es que el conjunto pueda contemplarse restaurado antes de que termine 2026. La actuación sobre la portada completa la recuperación de la fachada exterior, intervenida durante 2025 para corregir problemas de humedad.
Una limpieza con láser para recuperar el alabastro
La limpieza de la portada ha sido uno de los trabajos más delicados. El alabastro es un material sensible y las reparaciones realizadas en distintas épocas habían complicado la retirada de las capas de suciedad y de las zonas ennegrecidas.
Tras los estudios y las pruebas realizadas con la colaboración de especialistas de distintas instituciones, entre ellas la Universidad de Zaragoza, los restauradores han empleado tecnología láser para eliminar la costra negra de las superficies más oscurecidas. El procedimiento ha permitido recuperar la variedad de tonalidades del alabastro sin recurrir a tratamientos agresivos.
La intervención también ha incluido el sellado de grietas y fisuras, la consolidación de fragmentos inestables y la recolocación de piezas sueltas. Además, se han restaurado la puerta de acceso al templo y la vidriera situada sobre ella, que fue trasladada a Segovia para recibir un tratamiento especializado.
Qué queda por hacer en la portada de Santa Engracia
En esta última fase todavía deben revisarse el sistema de protección frente a las aves y los acabados de algunas grietas y zonas reparadas. También queda pendiente la aplicación de color en el interior del arco que enmarca la portada.
La limpieza de la parte inferior se completará cuando se retire el andamio. Después, los resultados de los estudios y de los tratamientos aplicados quedarán recogidos en una memoria final con un plan de conservación preventiva.
Una portada del siglo XVI que sobrevivió a la destrucción del monasterio
La portada de Santa Engracia es uno de los grandes testimonios del Renacimiento en Zaragoza. Gil Morlanes el Viejo comenzó su construcción en 1511 y su hijo, Gil Morlanes el Joven, la terminó hacia 1516. Está concebida como una portada-retablo de dos pisos, tres calles y un ático, con esculturas y motivos de tradición clásica.
Es uno de los pocos elementos conservados del antiguo Real Monasterio Jerónimo de Santa Engracia, gravemente dañado durante los Sitios de Zaragoza, especialmente por una voladura en 1808. El templo actual se construyó entre 1891 y 1899 sobre los restos del conjunto monástico.
La portada ha pasado por otras restauraciones, entre ellas la realizada por Carlos Palao a finales del siglo XIX y la financiada por el Gobierno de Aragón entre 1992 y 1993. La actuación actual se suma a esa historia de conservación de un monumento declarado Bien de Interés Cultural en 1882, el primero de Zaragoza en recibir esta protección.
En el interior de la basílica se encuentra también la cripta de Santa Engracia, vinculada al culto de la santa y de los Innumerables Mártires, con sarcófagos entre los que destacan dos de época paleocristiana.



