
El pueblo de Zaragoza que ‘mece’ al Cristo de la Cama el Viernes Santo
La Semana Santa de Pinseque está declarada Fiesta de Interés Turístico
Pinseque, localidad situada a 20 kms. de Zaragoza, ha vuelto a demostrar esta noche de Viernes Santo por qué su Semana Santa es Fiesta de Interés Turístico en Aragón. La localidad ha vivido su momento cumbre con la procesión del Santo Entierro, una cita que ha congregado a numerosos vecinos para presenciar el que es el acto más destacado de la Semana Santa de Pinseque.
La jornada ha estado marcada por la presencia constante de los Alabarderos, jóvenes del municipio que, ataviados como soldados romanos, han cumplido con una de las tradiciones más singulares. Su labor comenzó la tarde-noche del Jueves Santo, realizando turnos de vela ininterrumpidos de media hora en la Iglesia. Esta guardia de honor, que se ha mantenido durante más de 24 horas, ha tenido su momento de mayor visibilidad durante la procesión de las 21:00 h, cuando han escoltado a ambos lados al gran protagonista de la noche: el Cristo de la Cama.
El paso, una imponente talla de la escuela de Olot que data de 1940, ha recorrido las calles del municipio portado a hombros por doce porteadores, distribuidos en grupos de tres por cada varal. Sin embargo, el momento más destacado se ha producido al regreso de la comitiva a la Plaza de San Pedro. En un instante de impacto visual, las luces se han apagado casi por completo y el silencio solo se ha roto cuando una vecina de la localidad ha entonado una jota en honor al Cristo de la Cama.
Bajo ese manto de oscuridad, la Santa Cama comienza a avanzar lentamente hacia la puerta de la iglesia con un curioso y rítmico movimiento de vaivén, con pasos hacia adelante y hacia atrás ejecutado con precisión por los porteadores. Una vez frente al pórtico, los doce hombres han realizado un giro pausado de la peana para, finalmente, levantar con fuerza la parte de la cabecera. Esta maniobra ha permitido inclinar la imagen y mostrar el rostro del Cristo a todos los asistentes en un gesto de despedida que es ya el símbolo de identidad de este pueblo de la Ribera Alta del Ebeo..
Tras la espectacular entrada en el templo, los Alabarderos han quedado encargados de custodiar el acceso mientras en el interior se terminaba de preparar la imagen para el solemne besapiés. Una vez abiertas de nuevo las puertas, los vecinos han podido acceder para venerar la talla, cerrando así una noche donde la fe que se vive con los cinco sentidos.




