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La calle Estébanes recupera la normalidad tras las obras de emergencia en El Tubo

La intervención en el edificio de Estébanes 12-14 permite recuperar el paso y parte de su fachada histórica, mientras la Justicia avala las obras.

El Tubo de Zaragoza ha recuperado por completo su acceso por la calle Estébanes después de casi un año de obras de emergencia en el edificio situado en los números 12-14. El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado por finalizada una intervención que comenzó tras el desprendimiento de parte del inmueble en octubre de 2025 y que obligó a restringir el paso y cerrar temporalmente varios establecimientos hosteleros.

La finalización de los trabajos permite recuperar la normalidad en uno de los puntos más transitados del centro de Zaragoza, especialmente frecuentado por quienes recorren El Tubo y sus calles de tapas.

Además de garantizar la seguridad del entorno, la actuación ha permitido conservar parte de la fachada principal del edificio, recuperar el ladrillo tradicional y restaurar elementos originales de forja.

Una fachada histórica recuperada en pleno Tubo

Los trabajos realizados en el inmueble de Estébanes 12-14 han combinado la estabilización de la estructura con una demolición controlada que ha permitido mantener parte de la fachada orientada hacia la calle.

Durante la intervención se retiraron revestimientos y otros elementos incorporados al edificio a lo largo de las décadas, dejando nuevamente a la vista el ladrillo original.

También se han restaurado elementos de forja que formaban parte de la construcción histórica.

El resultado permite conservar parte de la imagen tradicional de esta calle del Casco Histórico, situada en uno de los principales espacios gastronómicos y turísticos de Zaragoza.

La conservación de la fachada requirió reducir su altura para garantizar su estabilidad. Una vez asegurada, se llevaron a cabo los trabajos de recuperación de los elementos que habían podido mantenerse.

Un desprendimiento obligó a cortar la calle Estébanes en octubre de 2025

El origen de la intervención se remonta al 31 de octubre de 2025, cuando se produjo el desprendimiento de una parte importante de la pared medianera del edificio hacia la Terraza Libertad.

El incidente obligó a intervenir a los Bomberos y a la Policía Local, que acordonaron la zona ante el riesgo de nuevos desprendimientos.

Como medida preventiva, también se ordenó el cierre temporal de varios establecimientos y terrazas cercanas, entre ellos Kenbo, la terraza de El Plata y la de Bodegas Almau.

La situación provocó importantes alteraciones en el tránsito peatonal de una de las calles más concurridas de El Tubo.

Una inspección municipal realizada el 3 de noviembre detectó daños estructurales graves, con forjados hundidos, grietas y riesgo de nuevos desprendimientos.

Ante esta situación, el Ayuntamiento declaró el estado de ruina inminente del edificio el 4 de noviembre de 2025 y ordenó su estabilización y demolición parcial mediante un procedimiento de emergencia.

Los trabajos permitieron recuperar progresivamente la actividad de los negocios próximos, aunque la intervención sobre el inmueble continuó durante los meses siguientes.

La Justicia avala las obras de emergencia del Ayuntamiento

La finalización de las obras coincide con el respaldo judicial a la actuación municipal.

Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, fechada el 25 de septiembre de 2026, ha desestimado el recurso presentado por la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA) contra la declaración de ruina inminente.

La resolución considera justificada la intervención de emergencia ante el peligro que presentaba el edificio para los peatones y los inmuebles colindantes.

En concreto, la sentencia señala que los informes técnicos acreditaron daños estructurales graves y una situación de riesgo inmediato.

El juzgado también aborda la protección patrimonial del inmueble y considera que esta debía compatibilizarse con la seguridad de las personas.

En este sentido, la resolución recoge que «la protección patrimonial no puede interpretarse de manera que obligue a mantener físicamente en pie una construcción» cuando existe un riesgo grave e inmediato acreditado por los técnicos.

Asimismo, señala que la asociación recurrente no presentó una alternativa técnica inmediata que permitiera conservar el edificio y garantizar al mismo tiempo la seguridad.

El Ayuntamiento reclamará a la propiedad el coste de las obras

La intervención se ha desarrollado mediante ejecución subsidiaria, por lo que el Ayuntamiento de Zaragoza ha asumido directamente los trabajos necesarios para eliminar el riesgo.

El Consistorio repercutirá a la propiedad del inmueble el coste de las actuaciones realizadas.

Con la finalización de las obras, la calle Estébanes recupera su acceso habitual y parte de su imagen histórica, cerrando una intervención que ha condicionado durante casi un año la actividad de uno de los enclaves más conocidos de El Tubo de Zaragoza, reconocido como Bien de Interés Turístico de Aragón.

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