
Los restos de los primeros reyes de Aragón regresan a San Juan de la Peña tras el incendio
Los restos de los primeros reyes de Aragón y de otros miembros del linaje real han regresado este lunes 26 de octubre al Panteón Real del Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, después de permanecer más de dos meses bajo custodia en el Museo de Huesca. Su traslado se realizó de forma preventiva el pasado 13 de agosto ante el avance del incendio forestal de Las Peñas de Riglos, que amenazó este enclave histórico del Pirineo aragonés.
La devolución se ha formalizado en un acto celebrado en el monasterio, con la presencia de la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero; el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho; el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, y representantes de la Real Hermandad de San Juan de la Peña.
El regreso ha sido posible una vez que las condiciones del entorno y los accesos al conjunto monumental han permitido realizar el traslado con seguridad. Con este acto se cierra el dispositivo de protección que obligó a evacuar algunos de los bienes patrimoniales más sensibles del monasterio durante el incendio del verano.
Los restos reales vuelven al Panteón de San Juan de la Peña
Durante la ceremonia, Mar Vaquero ha leído el acta de entrega de los restos, que han permanecido custodiados en el Museo de Huesca desde su evacuación. Posteriormente, la vicepresidenta, el consejero Luis Biendicho, el alcalde Carlos Serrano y el hermano mayor de la Real Hermandad de San Juan de la Peña, Félix Longás, han firmado el documento.
El acto ha concluido con la interpretación de la Marcha de los Reyes de Aragón, en un retorno de especial significado histórico por el papel de San Juan de la Peña en los orígenes del Reino de Aragón.
Una evacuación de emergencia ante la proximidad de las llamas
El 13 de agosto de 2026, el riesgo de que el incendio originado en Las Peñas de Riglos alcanzara el Monasterio Viejo llevó al Gobierno de Aragón a organizar la retirada preventiva de los bienes culturales más relevantes y vulnerables.
La intervención se puso en marcha después de que el Centro de Emergencias 112 contactara con la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural. Técnicos y especialistas en restauración analizaron qué piezas requerían protección prioritaria, entre ellas los restos conservados en el Panteón Real y la indumentaria militar de gala del conde de Aranda.
Los equipos de emergencia consiguieron acceder al monasterio en dos ocasiones. Durante la primera, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) retiraron las prendas originales del conde de Aranda y diferentes piezas arqueológicas, aunque el avance del fuego obligó a suspender temporalmente los trabajos.
En un segundo acceso, especialistas de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañados por miembros de la UME y de la Guardia Civil, lograron evacuar los restos óseos de los primeros monarcas aragoneses y de otros integrantes del linaje real. También se retiraron fragmentos de pintura mural y otros bienes del conjunto monumental.
La operación, realizada en condiciones de emergencia, permitió trasladar los restos hasta el Museo de Huesca, donde han permanecido protegidos hasta su devolución.
San Juan de la Peña, un enclave esencial en la historia de Aragón
Situado en el entorno de Jaca, el Monasterio de San Juan de la Peña ocupa un lugar destacado en la historia medieval aragonesa. Su Panteón Real está vinculado a los primeros monarcas del Reino de Aragón, mientras que el conjunto monumental constituye uno de los principales testimonios del patrimonio religioso e histórico de la comunidad.
La recuperación de los restos reales en su emplazamiento habitual supone el final de una de las actuaciones de salvaguarda del patrimonio más significativas realizadas durante los incendios del pasado verano en Aragón.
La evacuación de agosto y el retorno de octubre reflejan también la importancia de disponer de protocolos de coordinación entre los servicios de emergencia y los responsables de conservación patrimonial para proteger bienes históricos ante situaciones de riesgo.
Fotografía: Fabián Simón / Gobierno de Aragón.



