
La DPZ estrena NEM, un nuevo festival que une jazz y electrónica en la iglesia de Santa Isabel
La Diputación de Zaragoza amplía su programación cultural con NEM, siglas de Nuevos Escenarios Musicales, un nuevo ciclo que llevará jazz, electrónica y propuestas sonoras contemporáneas a la iglesia de Santa Isabel de Portugal.
El festival se celebrará todos los jueves de mayo a las 20.00 con entrada gratuita mediante invitación previa. Los accesos podrán descargarse en Aragontickets.com, con un máximo de cinco por persona, y las puertas abrirán media hora antes de cada concierto.
Patrimonio histórico y programación contemporánea
NEM nace con una idea clara: utilizar espacios de valor artístico e histórico como escenario para músicas actuales. El objetivo no es solo programar conciertos, sino generar una experiencia en la que arquitectura, entorno y sonido dialoguen entre sí.
La diputada delegada de Cultura, Charo Lázaro, defendió durante la presentación que el ciclo busca acercar a Zaragoza modelos de programación presentes en ciudades europeas con una agenda cultural consolidada.
El técnico de programación cultural Bruno Gimeno explicó que la primera edición reúne propuestas que se mueven entre el jazz contemporáneo, la electrónica, el folk, el dub jazz nórdico y formatos de experimentación sonora.
Los cuatro conciertos de NEM en Zaragoza
La programación arrancará el 7 de mayo con Reykjavik606, dúo formado por Kino Internacional y Borja Piñeiro.
El 14 de mayo será el turno del aragonés Santiago Latorre, que presentará un trabajo en desarrollo junto a un ensemble local.
La tercera cita llegará el 21 de mayo con Pedro Ricardo y Damián Botigué, con una propuesta que combina electrónica, folk, jazz y ritmos afro-latinos.
El cierre, el 28 de mayo, correrá a cargo de Bremer & McCoy, dúo danés que presentará su sexto álbum, Kosmos.
Qué aporta NEM a la agenda cultural de Zaragoza
La llegada de NEM refuerza una tendencia cada vez más visible en Zaragoza: abrir espacios patrimoniales a formatos culturales contemporáneos y atraer públicos interesados en propuestas menos convencionales.
Además de sumar un nuevo festival al calendario de mayo, el ciclo sitúa a la ciudad en un terreno poco habitual en la programación local: el de las músicas híbridas, la escucha inmersiva y los proyectos que conectan tradición sonora con nuevas corrientes internacionales.



