Paco Roca reivindica en Zaragoza la pasión por dibujar por encima del talento
El autor ha presentado en el Centro de Historias la exposición que reúne sus primeros dibujos y ha explicado cómo aquellas historias de infancia siguen presentes en sus cómics actuales.
El dibujante Paco Roca ha presentado este martes en el Centro de Historias de Zaragoza la exposición La edad de piedra de Paco Roca… y alguna cosita más, una muestra que reúne 125 piezas de sus primeros años como dibujante y permite descubrir cómo comenzó a desarrollar su manera de contar historias.
Aunque la exposición abrió sus puertas el pasado 2 de octubre, su presentación oficial se ha celebrado este 20 de octubre con la participación de la consejera de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández, el autor y el comisario de la muestra, MacDiego. La jornada también ha incluido un coloquio abierto al público con Juan Royo Abenia.
Durante su intervención, Roca ha reflexionado sobre el valor de aquellos primeros dibujos que durante años conservó su madre y que ahora pueden contemplarse en Zaragoza. Un material que inicialmente le producía cierta vergüenza, pero que considera especialmente interesante para quienes comienzan a dibujar.
«Es más importante la pasión que le pongas»
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El autor de Arrugas y La casa ha reconocido que nunca imaginó que aquellos trabajos infantiles pudieran terminar formando parte de una exposición. Fue MacDiego quien descubrió las posibilidades de aquel conjunto de cuadernos, historietas y ejercicios realizados desde que tenía nueve años.
«Cuando le enseñé estos dibujos a Diego no lo hice con la idea de hacer una exposición», ha explicado Roca, que ha admitido que le daba «bastante vergüenza» mostrar unos trabajos que ahora considera especialmente útiles para acercar el dibujo a las nuevas generaciones.
Para el dibujante, uno de los mensajes de la exposición es que no resulta imprescindible demostrar una habilidad extraordinaria desde la infancia para dedicarse profesionalmente a una actividad artística. «Creo que es más importante la pasión que le pongas para hacerlo», ha señalado, destacando también la importancia de la constancia y del esfuerzo diario por mejorar.
Al contemplar sus trabajos infantiles, Roca ha reconocido que le sorprende especialmente la paciencia que tenía para comenzar una historia y terminarla. Entre los ejemplos expuestos figura su propia adaptación de La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne.
De El Imperio contraataca a La casa: dibujar para revivir recuerdos
Uno de los momentos más interesantes de su intervención ha llegado cuando Paco Roca ha relacionado aquellos primeros cómics con algunas de sus obras más conocidas.
El dibujante ha recordado cómo le impresionó descubrir El Imperio contraataca en el cine durante su infancia. En una época anterior a internet y a la posibilidad de volver a ver una película en casa, encontró en el dibujo una manera de recuperar aquella experiencia. «La única manera que tuve de poder revivirlo era encerrarme de nuevo en mi habitación y ponerme a dibujar», ha explicado.
Mientras reconstruía las escenas sobre el papel, descubrió también que podía modificar la historia, incorporar a sus hermanos o inventar situaciones que no aparecían en la película original.
Aquella libertad creativa continúa presente en sus obras actuales. Roca ha establecido una relación directa entre esos primeros dibujos y La casa, el cómic en el que recupera los recuerdos familiares y la figura de su padre. Según ha explicado, dibujar le permite volver a vivir momentos especiales e incluso imaginar conversaciones que nunca llegaron a producirse.
Para Roca, el dibujo nunca ha sido únicamente una finalidad estética, sino una herramienta para contar historias, una motivación que considera presente desde aquellos trabajos infantiles hasta sus publicaciones más recientes.
Los dibujos que conservó su madre
El comisario de la muestra, MacDiego, ha recordado cómo surgió la idea de organizar esta exposición después de que Paco Roca le enseñara una caja repleta de dibujos originales de su infancia y juventud. La conservación de aquellos materiales, muchos de ellos trabajos escolares y primeras historietas, fue posible gracias a su madre, Antonia.
MacDiego ha defendido el particular montaje, que aprovecha las paredes del espacio Tránsito mediante una disposición abundante de dibujos y materiales, con el azul reservado para los primeros años del autor y el rojo para su trayectoria posterior.
La muestra permite recorrer así desde sus primeras historietas escolares hasta una selección de sus trabajos profesionales, pasando por su formación artística, los encargos publicitarios y sus primeras publicaciones en el mundo del cómic.
Paco Roca completa en directo las cartelas de la exposición
La presentación ha tenido además una particularidad: Paco Roca ha participado en la elaboración de las cartelas explicativas que hasta ahora no acompañaban a las obras.
La ausencia de estos textos había suscitado comentarios entre algunos visitantes. Durante el encuentro, MacDiego ha abordado con humor tanto estas observaciones como las críticas sobre la altura a la que se encuentran colocados determinados dibujos.
El propio Roca ha bromeado sobre el montaje, señalando que su intervención para incorporar las explicaciones había terminado por llenar los pocos espacios libres que quedaban en las paredes.
La consejera Sara Fernández ha destacado el vínculo de Zaragoza con el mundo del cómic y la importancia de incorporar propuestas como esta a la programación cultural de la ciudad, que cada diciembre celebra su Salón del Cómic.
Hasta el 10 de enero en el Centro de Historias de Zaragoza
La edad de piedra de Paco Roca… y alguna cosita más reúne 125 imágenes y piezas, en su mayoría originales, entre dibujos infantiles, cuadernos escolares, bocetos, trabajos publicitarios, páginas de cómic, portadas y otros materiales relacionados con su trayectoria.
El recorrido incluye también ediciones internacionales de Arrugas, fragmentos de guiones y reconocimientos obtenidos por el autor, entre ellos un premio Goya.
La exposición podrá visitarse hasta el 10 de enero de 2027 en el espacio Tránsito del Centro de Historias de Zaragoza.



