
El Teatro de la Estación ha acogido este viernes 26 de diciembre la primera de las funciones de ¿Está Gila?, la nueva propuesta de Zoótropo Teatro que rinde homenaje a Miguel Gila desde una mirada actual y que se podrá ver durante el fin de semana. La primera función se ha saldado con un graderío prácticamente lleno y una respuesta muy favorable del público desde los primeros minutos, terminando con varias ovaciones.
La obra, que podrá verse también los días 27 y 28 de diciembre a las 19:00 horas, apuesta por una puesta en escena mínima. Sobre el escenario, una lámpara de pie, un perchero, una mesa redonda y un taburete. El elemento central es el teléfono negro de rueda, inseparable del universo escénico de Miguel Gila.
El arranque del espectáculo conecta de inmediato con la memoria colectiva del público en relación a Gila. La conocida “llamada al enemigo” reaparece, aunque adaptada a un contexto reconocible para el espectador actual. El diálogo gira en torno a la posibilidad de un alto el fuego para celebrar las fiestas del pueblo, incorporando referencias contemporáneas, como puede ser la mención a Leticia Sabater, que provocan las primeras risas.
¿Está Gila? como homenaje sin imitación
Mariano Lasheras da vida a Mariano Gili, un personaje que recuerda a Gila sin reproducirlo. Desde el inicio, el propio Gili se define con humor, aludiendo a detalles que remiten al cómico, como su vestuario, afirmando que colecciona camisas rojas como las de Gila. El personaje se construye a base de divagaciones, interrupciones y constantes cambios de tema, algo que sus interlocutores telefónicos le reprochan en varias ocasiones.
El hilo conductor es una supuesta oferta de llamadas ilimitadas. A partir de ahí, el monólogo encadena conversaciones con el médico, el gimnasio o la escuela del hijo enfermo. El absurdo va ganando peso hasta llegar a una conversación con Dios, que le concede el deseo de hablar con Miguel Gila desde el cielo.
El público responde con risas constantes a un humor que mantiene el espíritu del original, pero trasladado al presente. La función evita la imitación directa y se apoya en un texto que juega con lo cotidiano y lo surrealista a partes iguales.
Junto a Lasheras, Pepe de Miguel sirve de apoyo con una presencia versátil. Asume el papel de acomodador, técnico y actor de reparto, apareciendo desde la grada caracterizado como distintos personajes. Su intervención refuerza la ruptura de la cuarta pared y genera una relación directa con la sala.
Escrita por Daniel Nesquens y Pepe Serrano, ¿Está Gila? plantea qué ocurriría si Miguel Gila levantara hoy el teléfono. En escena, las llamadas se suceden entre interrupciones inesperadas y situaciones reconocibles, creando una complicidad constante con el público.
Esta primera sesión ha confirmado el interés por esta propuesta, que continuará en cartel este fin de semana. Una función que conecta con quienes crecieron escuchando a Gila y también con quienes descubren ahora un humor basado en la palabra, el ritmo y la observación de lo cotidiano.



