
Zaragoza arropa al Real Zaragoza en la antesala de una nueva temporada
El Real Zaragoza ha cumplido este viernes, 21 de agosto, con uno de los actos tradicionales previos al comienzo de la temporada: la recepción en el Ayuntamiento de Zaragoza. La visita se ha producido después de la habitual ofrenda a la Virgen del Pilar en la Basílica y en la recta final de la preparación del equipo.
Hasta la Casa Consistorial se han desplazado la plantilla, el cuerpo técnico y representantes de la propiedad y la dirección del club. Entre ellos se encontraban Bobby Aitkenhead, consejero de A.Gain, además de Juan Forcén, Santos Nagore y Cristina Llop y el director general, Guido Baroli.
Más de 22.000 aficionados han renovado su vínculo con el club
La recepción ha tenido como telón de fondo el respaldo de la afición antes del inicio de la competición. Según el dato ofrecido durante el acto por el alcalde accidental, Alfonso Mendoza, más de 22.000 zaragocistas han renovado su vínculo con el club.
Mendoza ha utilizado esa cifra para destacar la fidelidad de la afición independientemente de la categoría y ha trasladado a la plantilla el apoyo de la ciudad de cara a la nueva campaña.
El acto, celebrado en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento, ha contado también con la participación del concejal de Deportes, Félix Brocate.
Una temporada ligada al Ibercaja Estadio y la nueva Romareda
La nueva temporada del Real Zaragoza estará marcada también por la transformación de sus escenarios deportivos. Durante la recepción se ha recordado el papel del Ibercaja Estadio, levantado para que el equipo pueda continuar disputando sus partidos en Zaragoza mientras avanzan las obras de la nueva Romareda.
El proyecto del futuro estadio forma parte del vínculo entre el club, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón. La construcción de la nueva Romareda continúa mientras el Real Zaragoza afronta esta etapa provisional en el Ibercaja Estadio.
La recepción municipal cierra así otra de las citas habituales de la pretemporada zaragocista antes de que el foco pase definitivamente al terreno de juego.



