
Las 12 fotos de Zaragoza que tienes que hacer al menos una vez
Del Pilar reflejado en el Ebro a la Aljafería, el Parque Grande o sus miradores: las fotografías imprescindibles de Zaragoza en 2026.
Zaragoza tiene algunas fotografías que prácticamente forman parte de la visita a la ciudad. Del Pilar reflejado en el Ebro a la Aljafería, el Parque Grande o las vistas desde las alturas, estas son las imágenes que merece la pena guardar, seas turista o lleves toda la vida viviendo aquí.
Cada 19 de agosto se celebra el Día Mundial de la Fotografía, una fecha que recuerda la presentación pública del daguerrotipo en 1839 y que sirve como excusa perfecta para mirar Zaragoza de otra manera: a través de una cámara o, como ocurre ya en la inmensa mayoría de ocasiones, de un teléfono móvil.
Y Zaragoza tiene mucho que fotografiar.
Hay imágenes que aparecen una y otra vez en las galerías de quienes visitan la ciudad, pero también fotografías que muchos zaragozanos probablemente llevan años sin hacer. Porque vivir junto al Pilar provoca, paradójicamente, que a veces dejemos de mirar aquello por lo que un turista se detiene inmediatamente.
Esta es nuestra selección 2026 de las fotografías de Zaragoza que hay que hacer al menos una vez.
1. El Pilar desde el Balcón de San Lázaro
Índice
Si solo pudieras llevarte una fotografía de Zaragoza, probablemente tendría que ser esta.
Desde la margen izquierda del Ebro, especialmente en el entorno del Balcón de San Lázaro, aparece una de las composiciones más reconocibles de la ciudad: el río en primer plano, el Puente de Piedra atravesándolo y las torres y cúpulas de la Basílica del Pilar ocupando el horizonte.
El lugar permite además obtener imágenes completamente diferentes dependiendo del momento.
La fotografía: intenta incluir el Ebro, el Puente de Piedra y el Pilar en un mismo encuadre.
El mejor momento: el atardecer y la hora azul, cuando comienza a encenderse la iluminación monumental.

2. El Pilar desde la calle Alfonso I
Es probablemente la perspectiva urbana más famosa de Zaragoza.
Desde distintos puntos de la calle Alfonso I, las fachadas conducen visualmente hacia la Basílica del Pilar hasta que sus torres aparecen cerrando la calle.
No hace falta llegar hasta la plaza. De hecho, cuanto más atrás se realiza la fotografía, mayor protagonismo adquiere esa sensación de que el Pilar está esperando al final de la calle.
La fotografía: busca la simetría de Alfonso I con el Pilar centrado al fondo.
Un consejo: prueba también de noche. El resultado cambia por completo.

3. Los leones del Puente de Piedra
No todo tiene que ser una panorámica.
Los leones de bronce del Puente de Piedra permiten jugar con uno de los grandes símbolos de Zaragoza y utilizar el propio puente, el río y el Pilar como fondo.
Puede hacerse la fotografía clásica junto al león, pero también utilizarlo en primer plano para conseguir una imagen mucho más reconocible de Zaragoza.
La fotografía: uno de los leones en primer término y las torres del Pilar detrás.
4. La Aljafería y su reflejo
El Palacio de la Aljafería es uno de los grandes monumentos de Zaragoza y también uno de los más fotogénicos.
La muralla, sus torreones y el foso permiten encontrar numerosos encuadres exteriores, especialmente cuando el agua está suficientemente tranquila como para conseguir algún reflejo.
Pero conviene guardar también espacio en el móvil para el interior.
Los arcos del palacio islámico, el Patio de Santa Isabel y los espacios mudéjares permiten obtener algunas de las fotografías arquitectónicas más espectaculares de Zaragoza.
La fotografía: una panorámica exterior de la Aljafería y otra de sus arcos islámicos.

5. Zaragoza desde una torre del Pilar
Hay fotografías del Pilar y fotografías desde el Pilar.
Subir a la Torre de San Francisco de Borja permite contemplar Zaragoza desde una perspectiva completamente diferente. El mirador alcanza los 62 metros mediante ascensor y todavía es posible continuar hasta aproximadamente 82 metros.
Desde allí aparecen bajo nuestros pies las cúpulas de colores de la basílica, el Ebro, los puentes, el casco histórico y buena parte de la ciudad.
La fotografía: las cúpulas del Pilar vistas desde arriba con Zaragoza extendiéndose detrás.
Es una de esas imágenes que incluso muchos zaragozanos todavía no tienen.

6. La torre inclinada de San Juan de los Panetes
Zaragoza ya no conserva su famosa Torre Nueva, pero todavía tiene una torre visiblemente inclinada.
La de la iglesia de San Juan de los Panetes presenta una inclinación que puede apreciarse especialmente desde determinados puntos de la plaza del Pilar y del entorno de las Murallas Romanas.
Aquí merece la pena jugar con la perspectiva.
La fotografía: busca una referencia vertical —una fachada, una farola o el propio encuadre— que permita apreciar claramente la inclinación de la torre.
Además, desde esta zona pueden entrar en una misma fotografía las Murallas Romanas, el Mercado Central y San Juan de los Panetes.
7. La vista desde el Torreón de la Zuda
Uno de los grandes miradores de Zaragoza sigue pasando inadvertido para parte de quienes recorren el centro.
En la última planta del Torreón de la Zuda se encuentra el Mirador de las Cuatro Culturas, que ofrece una panorámica de 360 grados sobre el casco histórico.
Desde allí se obtiene una imagen especialmente interesante de San Juan de los Panetes, el Mercado Central, las Murallas Romanas y las torres de la ciudad.
Y tiene una ventaja importante: el acceso al mirador es gratuito.
La fotografía: intenta reunir varios estratos de la historia de Zaragoza dentro del mismo encuadre.

8. Las escalinatas del Batallador en el Parque Grande
Una fotografía que funciona por pura geometría.
El paseo central del Parque Grande José Antonio Labordeta, sus fuentes, jardines, escalinatas y el monumento a Alfonso I el Batallador crean uno de los grandes ejes visuales de Zaragoza.
Desde abajo puede fotografiarse la monumental subida hacia el Batallador. Desde arriba, la perspectiva se invierte y permite contemplar todo el paseo.
La fotografía: utiliza la simetría. Aquí merece la pena colocarse exactamente en el eje central.
Primavera, otoño y los últimos minutos de luz ofrecen tres versiones completamente diferentes del mismo lugar.
9. El Arco del Deán
Es una de las fotografías con más aspecto de «otra época» que pueden hacerse sin salir del centro de Zaragoza.
El Arco del Deán, junto a La Seo, permite conseguir una imagen muy diferente de las grandes panorámicas monumentales.
Su pasadizo elevado, el ladrillo y la estrechez de las calles circundantes convierten este pequeño rincón en uno de los escenarios más reconocibles del casco histórico.
La fotografía: aléjate unos metros para introducir la calle bajo el arco y conseguir profundidad.

10. La Zaragoza de la Expo desde el Ebro
Zaragoza no termina en su patrimonio histórico.
La transformación de las riberas del Ebro y el legado de la Expo 2008 dejaron otra ciudad completamente diferente para fotografiar.
El Pabellón Puente, la Torre del Agua, el Puente del Tercer Milenio y los espacios del Parque del Agua permiten buscar composiciones mucho más contemporáneas.
La fotografía: utiliza las líneas del Puente del Tercer Milenio o del Pabellón Puente para conseguir una imagen arquitectónica casi abstracta.
Es la fotografía perfecta para demostrar que Zaragoza es bastante más que la postal del Pilar.
11. La Fuente de la Hispanidad desde arriba
Miles de personas pasan junto a ella sin terminar de apreciar su forma.
La Fuente de la Hispanidad, en la plaza del Pilar, representa el mapa de Hispanoamérica: la parte norte aparece elevada mientras que Sudamérica queda dibujada por el estanque.
A pie de calle resulta difícil comprender completamente la composición. Desde una posición elevada, sin embargo, adquiere todo su sentido.
La fotografía: si tienes oportunidad de verla desde arriba, busca un encuadre suficientemente amplio para reconocer el mapa.
A ras de suelo, la cascada permite además jugar con velocidades lentas para conseguir el conocido efecto seda del agua.

12. Tu propia fotografía del Pilar
Y terminamos precisamente donde parecía que habíamos empezado.
Porque probablemente no existe una única fotografía correcta del Pilar.
Está el Pilar desde el Puente de Piedra, desde San Lázaro, desde el Puente de Santiago, desde el Ebro, desde Alfonso I, reflejado en un charco, cubierto por la niebla, durante una tormenta, iluminado de noche o detrás de las flores durante las fiestas.
Cada zaragozano termina teniendo su perspectiva favorita.
Por eso la última fotografía de esta lista no tiene un punto exacto.
La fotografía: encuentra tu propio Pilar.

Zaragoza, una ciudad para volver a fotografiar
No hace falta ser fotógrafo profesional ni llevar una cámara de miles de euros. Buena parte de estas imágenes pueden hacerse simplemente caminando por Zaragoza con un teléfono móvil en el bolsillo.
Y probablemente ahí está la gracia.
El turista busca estas fotografías porque quiere llevarse un recuerdo de Zaragoza. El zaragozano puede hacerlas por el motivo contrario: para volver a mirar una ciudad que, de tan cotidiana, a veces dejamos de observar.
Este 19 de agosto, Día Mundial de la Fotografía, puede ser una buena excusa. Cámara o móvil, zapatillas y Zaragoza. El resto lo pone la ciudad.



