El mercadillo dominical de Zaragoza que no cierra en agosto
El mercado de antigüedades de la plaza de San Bruno mantiene su actividad durante agosto, con menos puestos y una mezcla de público habitual y turistas.
Agosto reduce la actividad habitual en numerosos puntos de Zaragoza, pero hay citas que se mantienen incluso en las semanas centrales del verano. Una de ellas es el mercadillo de antigüedades de la plaza de San Bruno, que continúa abriendo todos los domingos por la mañana.
Este domingo 9 de agosto, los puestos han vuelto a instalarse junto a La Seo. La imagen, que se volverá a repetir durante todos los domingos del mes, es algo diferente a la de otros momentos del año, ya que se aprecia una lógica reducción del número de vendedores, pero el mercado conserva su actividad y recibe a quienes se acercan a recorrer sus mesas.
Entre los objetos expuestos pueden encontrarse libros, bisutería, gafas, monedas, pequeños artículos de decoración, piezas de coleccionismo y antigüedades. La oferta cambia cada semana dependiendo de los vendedores presentes y de los artículos que estos llevan hasta la plaza.
Un mercadillo abierto también durante agosto
La continuidad durante agosto permite que el mercado mantenga una de sus características principales: su celebración semanal. El reglamento municipal establece que el mercadillo de la plaza de San Bruno tiene lugar todos los domingos, sin contemplar un cierre general durante las vacaciones de verano.
Entre abril y octubre, el horario oficial de venta es de 09:00 a 14:00 horas. Durante los meses de noviembre a marzo, la apertura se retrasa una hora y la actividad se desarrolla de 10:00 a 15:00 horas.
Mercadillo de antigüedades de la plaza de San Bruno
Día: todos los domingos
Horario de abril a octubre: de 09:00 a 14:00 horas
Lugar: plaza de San Bruno, junto a La Seo
Actividad en agosto: el mercado permanece abierto
En estas semanas estivales, el público presenta además una composición algo distinta. Junto a los clientes habituales, coleccionistas y vecinos que conocen bien el mercado, aparecen los turistas que visitan Zaragoza durante agosto y que encuentran los puestos mientras recorren el entorno de la plaza del Pilar y La Seo.
Una parada junto a La Seo
La ubicación es uno de los rasgos que distingue a este mercadillo dominical. Los puestos se distribuyen en la plaza de San Bruno, detrás de la catedral de La Seo y a pocos metros de algunos de los principales espacios monumentales del casco histórico.
Durante agosto puede haber menos mesas y vendedores que en otras épocas, pero la esencia se mantiene. Quienes se acerquen encontrarán un mercado más reducido, con espacio para detenerse ante los objetos expuestos y buscar alguna pieza singular entre antigüedades y artículos de segunda mano.
Así, incluso en pleno verano, el mercadillo de San Bruno no cierra por vacaciones. Cada domingo vuelve a ocupar la plaza y mantiene viva una costumbre asentada en las mañanas del domingo en Zaragoza.



