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El castillo olvidado de Zaragoza que esconde un mirador privilegiado sobre la ciudad

Las ruinas situadas junto a Valdespartera pertenecen a una ermita del siglo XVII construida sobre una antigua fortaleza medieval

Al sur de Zaragoza, sobre un pequeño cerro situado junto a Valdespartera, se conservan las ruinas del Castillo de Santa Bárbara. Esta denominación popular identifica un conjunto formado por los restos de una fortaleza medieval y la ermita construida posteriormente sobre ella.

El estado actual de los muros dificulta imaginar la importancia que tuvo este enclave. Sin embargo, su posición elevada proporciona una amplia panorámica de los barrios del sur de Zaragoza y del paisaje estepario que comienza al otro lado de la Z-40.

El Castillo de Santa Bárbara no funciona como un monumento acondicionado para las visitas. Se trata de un espacio exterior, sin taquilla ni horarios turísticos, al que puede llegarse caminando desde las inmediaciones del Recinto Ferial de Valdespartera.

Un mirador entre Zaragoza y la estepa

La ubicación constituye actualmente uno de sus principales atractivos. Desde el cerro pueden contemplarse Valdespartera, Arcosur y buena parte del sur de Zaragoza, además de las extensiones áridas que caracterizan la estepa municipal.

La imagen resulta muy diferente de la que ofrecen los miradores del centro histórico. Aquí no se observa Zaragoza desde una torre rodeada de edificios, sino desde un paisaje abierto en el que las últimas construcciones urbanas se encuentran con barrancos, lomas y campos esteparios.

Esta posición hizo que el Plan Director de la Infraestructura Verde de Zaragoza identificara el lugar como un mirador privilegiado entre la ciudad y la estepa. También se ha planteado su conexión con otros caminos del entorno para convertirlo en una puerta de entrada al paisaje situado al sur del municipio.

Es, por tanto, una alternativa completamente distinta al mirador gratuito del Torreón de la Zuda, desde el que puede contemplarse el casco histórico desde una perspectiva de 360 grados.

Una fortaleza medieval anterior a la ermita

La historia del cerro comenzó mucho antes de la construcción del santuario. Las excavaciones realizadas en sus inmediaciones han constatado la ocupación de esta zona desde época prerromana.

Durante la Edad Media se levantó en el lugar una fortaleza construida en mampostería. Su fecha exacta no se encuentra documentada, aunque el inventario municipal sitúa su posible construcción entre los siglos XII y XIII.

El emplazamiento permitía controlar una amplia extensión de terreno al sur de Zaragoza. En documentos del siglo XV, el entorno ya aparece denominado Val de Espartera, topónimo del que procede el nombre actual de Valdespartera.

Con el paso del tiempo, el castillo perdió su función defensiva. Parte de sus estructuras y materiales fueron aprovechados posteriormente para levantar la ermita que terminó dando nombre al cerro.

De aquella fortaleza medieval apenas quedan vestigios claramente reconocibles. La mayor parte de los muros visibles actualmente pertenece al edificio religioso y a las dependencias construidas junto a él.

Una ermita nacida después de un año de tormentas

El origen de la ermita de Santa Bárbara se encuentra en 1690. Aquel año estuvo marcado por fuertes tormentas que provocaron importantes daños en las cosechas de los campos próximos a Zaragoza.

En ese contexto se constituyó en la parroquia de San Pablo Apóstol la Hermandad de Santa Bárbara. La santa ha estado tradicionalmente vinculada a la protección frente a las tormentas, los rayos y otras situaciones de peligro.

La construcción de la ermita debió comenzar ese mismo año y consta como terminada en 1691. Era un templo sencillo, compuesto por una sola nave, cubierta plana y sin capillas laterales.

Sobre el tejado se levantaba una espadaña con un pequeño cimbalico o campana. Adosadas a la iglesia se encontraban la vivienda del ermitaño, las caballerizas, la cocina, el refectorio y la despensa. Frente a la entrada existía además un peirón coronado por una cruz.

La celebración de Santa Bárbara tenía lugar inicialmente cada 4 de diciembre. En épocas posteriores se trasladó al 1 de mayo y se acompañó con la bendición de los campos y términos agrícolas de Zaragoza.

El abandono del Castillo de Santa Bárbara

A mediados del siglo XIX, la ermita ya presentaba un importante deterioro. En 1873 fue necesario reforzar sus muros laterales, asegurar la estructura de la cubierta y colocar nuevamente las tejas.

Las reparaciones no consiguieron detener el progresivo abandono del conjunto. Después de varios proyectos de rehabilitación que no llegaron a ejecutarse, las celebraciones de la hermandad se trasladaron en 1946 a la recién construida iglesia de Miralbueno.

El antiguo santuario quedó integrado posteriormente en el Acuartelamiento de Valdespartera. Durante décadas, el cerro fue utilizado en los ejercicios de instrucción de los soldados destinados en las instalaciones militares.

El acuartelamiento dejó de funcionar en 2001 y sus terrenos pasaron a ser propiedad municipal. La posterior construcción de Valdespartera transformó profundamente esta zona de Zaragoza, aunque el cerro y las ruinas permanecieron al otro lado de la autovía.

Un escenario de cine junto a Valdespartera

El entorno del Castillo de Santa Bárbara también está relacionado con la historia del cine. Una vaguada situada junto al cerro fue utilizada en 1958 durante el rodaje de Salomón y la reina de Saba.

La película fue dirigida por King Vidor y contó con Gina Lollobrigida y Tyrone Power, aunque el actor falleció durante la filmación y tuvo que ser sustituido por Yul Brynner.

El paisaje árido de los antiguos terrenos militares permitió recrear una batalla entre los ejércitos de Salomón y el faraón. Décadas después, Zaragoza Film Office continúa incluyendo las ruinas de Santa Bárbara entre las posibles localizaciones audiovisuales de la ciudad.

Qué queda actualmente del castillo y la ermita

La mayor parte de los restos visibles corresponde a la antigua ermita y a las dependencias de la hermandad, más que a la fortaleza medieval original.

Todavía puede reconocerse la planta rectangular del conjunto. En la parte oriental se encontraba la iglesia, mientras que el sector occidental estaba ocupado por la vivienda, las caballerizas y otras estancias auxiliares.

Los muros conservan puertas, ventanas y grandes contrafuertes construidos para sostener el edificio sobre un terreno inestable. También quedan algunos elementos interiores, entre ellos los restos de un pequeño púlpito y su estrecha escalera.

El conjunto figura en el catálogo municipal con grado de protección de Interés Monumental. Las intervenciones permitidas están orientadas principalmente a la consolidación de las ruinas y a su estudio arqueológico.

La denominación de Castillo de Santa Bárbara continúa utilizándose popularmente, aunque los restos más fácilmente identificables pertenezcan al santuario levantado a finales del siglo XVII. Por esta razón, el Ayuntamiento también emplea el nombre de ermita-castillo de Santa Bárbara para referirse al conjunto.

Cómo llegar al Castillo de Santa Bárbara

El acceso comienza junto al Recinto Ferial de Valdespartera. Desde la calle Centauros del Desierto hay que dirigirse hacia la primera rotonda y atravesar el paso situado bajo la Z-40.

Al otro lado de la autovía existe espacio para estacionar. Desde ese punto, el Ayuntamiento calcula un paseo aproximado de diez minutos hasta las ruinas.

El último tramo discurre por un terreno natural, abierto y sin equipamiento turístico. Conviene utilizar calzado adecuado, extremar la precaución junto a los restos y evitar subirse a los muros. La zona se encuentra especialmente expuesta al sol y al cierzo.

No existe un acceso interior convencional porque el edificio carece de cubierta y se encuentra en ruinas. La visita consiste en acercarse hasta el cerro, observar los restos desde el exterior y disfrutar de la panorámica.

Castillo de Santa Bárbara de Zaragoza

  • Ubicación: cerro situado al sur de Valdespartera, al otro lado de la Z-40.
  • Denominación: Castillo de Santa Bárbara o ermita-castillo de Santa Bárbara.
  • Estado: ruinas de una ermita del siglo XVII construida sobre una fortaleza medieval.
  • Acceso: a pie desde las inmediaciones del Recinto Ferial.
  • Tiempo aproximado: unos diez minutos desde la zona de estacionamiento indicada por el Ayuntamiento.
  • Entrada: espacio exterior sin taquilla ni horario turístico.
  • Qué se contempla: los barrios del sur de Zaragoza y el paisaje estepario.
  • Recomendación: acudir con calzado apropiado y respetar los restos protegidos.

No es un castillo rehabilitado ni dispone de servicios, iluminación, sombra o un mirador acondicionado.

Un patrimonio poco conocido a las puertas de Zaragoza

El Castillo de Santa Bárbara reúne en un mismo cerro varias capas de la historia de Zaragoza: la ocupación prerromana, una fortaleza medieval, una ermita vinculada a la protección de las cosechas, el antiguo uso militar de Valdespartera y hasta un rodaje cinematográfico internacional.

Hoy, sus muros deteriorados contrastan con los nuevos barrios construidos al otro lado de la autovía. El lugar no ofrece la comodidad de un monumento rehabilitado, pero permite descubrir una perspectiva poco habitual de Zaragoza y comprender dónde termina la ciudad y comienza la estepa.

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