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El pueblo de Zaragoza que guarda el cráneo de un Papa

La única reliquia conservada del papa Luna se expone en una capilla de Sabiñán después de sobrevivir a saqueos, un robo y dos décadas lejos del municipio

A unos 80 kilómetros de Zaragoza existe una pequeña iglesia que guarda una de las reliquias históricas más singulares de Aragón. En una urna protegida dentro de la capilla de Santa Ana se conserva el cráneo atribuido a Benedicto XIII, el aragonés que pasó a la historia como el papa Luna.

El lugar no se encuentra en Illueca, aunque allí nació Pedro Martínez de Luna en 1328. El cráneo se custodia actualmente en la iglesia de San Pedro Apóstol de Sabiñán, una localidad de la Comunidad de Calatayud situada a menos de una hora de Zaragoza.

Es el único resto conocido que habría sobrevivido del cuerpo del pontífice. Su historia incluye traslados, saqueos, una desaparición durante varios meses y una investigación de la Guardia Civil que llegó a ocupar titulares fuera de España.

El largo viaje de los restos del papa Luna

Pedro Martínez de Luna fue elegido pontífice en Aviñón en 1394 con el nombre de Benedicto XIII, durante el Gran Cisma de Occidente. La Iglesia católica lo considera actualmente antipapa, aunque él defendió hasta su muerte la legitimidad de su elección.

Tras perder gran parte de sus apoyos, se refugió en el castillo de Peñíscola. Allí falleció en 1423 sin renunciar al pontificado. La tradición sitúa su primer enterramiento en la propia fortaleza y el posterior traslado de sus restos a su localidad natal.

El cuerpo llegó a Illueca alrededor de 1430 y fue depositado en el castillo de la familia Luna. Sin embargo, durante la Guerra de Sucesión, a comienzos del siglo XVIII, el cadáver fue profanado y destruido. El cráneo habría sido la única parte recuperada.

No se conoce con precisión cuándo llegó a Sabiñán. La reliquia quedó vinculada al palacio de los condes de Argillo, donde permaneció durante generaciones y aparece documentada en diferentes inventarios y publicaciones.

Un robo, un rescate y 21 años fuera de Sabiñán

La historia dio un giro en abril del año 2000. Dos jóvenes entraron en el deteriorado palacio de los condes de Argillo y se llevaron el cráneo junto con la urna en la que se encontraba.

Tiempo después, los responsables enviaron varias fotografías al alcalde de Illueca y reclamaron un millón de pesetas a cambio de devolverlo. La investigación de la Guardia Civil, conocida como Operación Luna, permitió recuperar la reliquia en septiembre de aquel mismo año.

El suceso propició el estudio forense del cráneo. Los análisis permitieron datarlo y relacionarlo con el linaje de los Luna, reforzando su identificación tradicional como el único resto conservado de Benedicto XIII.

Después de su recuperación, la pieza permaneció durante años bajo custodia del Museo de Zaragoza. En 2007 fue declarada Bien de Interés Cultural y en 2019 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Sabiñán mediante la cesión realizada por la familia propietaria.

Finalmente, el cráneo regresó al municipio el 1 de junio de 2021, más de dos décadas después del robo.

Una urna dentro de la capilla de Santa Ana

La reliquia se encuentra desde entonces en la capilla de Santa Ana de la iglesia de San Pedro Apóstol. El espacio funciona como un pequeño museo parroquial equipado con sistemas de seguridad y control de temperatura y humedad.

Junto al cráneo pueden contemplarse dos retablos del siglo XVI y una reliquia de la Vera Cruz. La propia iglesia conserva también diferentes retablos barrocos y una torre que constituye el principal vestigio del templo mudéjar anterior.

Visita al cráneo del papa Luna

El cráneo se conserva en la capilla de Santa Ana de la iglesia de San Pedro Apóstol de Sabiñán. Las visitas deben confirmarse previamente con el Ayuntamiento en el teléfono 976 826 043, ya que el espacio no mantiene un horario turístico continuo.

La presencia de la reliquia ha provocado también una disputa histórica con Illueca, que ha reclamado su custodia por ser la localidad natal del pontífice. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ratificó en 2023 que la propiedad corresponde al Ayuntamiento de Sabiñán.

Así, mientras Illueca conserva el castillo en el que nació Pedro Martínez de Luna, es Sabiñán el municipio que guarda su último resto conocido. Una separación de apenas diez kilómetros para una historia que comenzó en Aragón, pasó por Aviñón y Peñíscola y todavía sigue despertando curiosidad más de seis siglos después.

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