Murillo de Gállego, el paraíso del rafting en Aragón
Ubicado en la comarca de la Hoya de Huesca, el municipio pertenece a la provincia de Zaragoza
Murillo de Gállego, una pintoresca localidad zaragozana a la sombra de los impresionantes Mallos de Riglos, se ha consolidado como un destino clave para el turismo de aventura en Aragón. Su intensa relación con el río Gállego y su oferta de deportes acuáticos, combinada con un rico patrimonio y una excelente gastronomía, lo convierten en una visita obligada para los amantes de la naturaleza y las experiencias únicas.
La adrenalina del río Gállego: rafting, hidrospeed y más
El río Gállego, a su paso por Murillo, se transforma en el escenario perfecto para los deportes de aguas bravas, atrayendo a miles de visitantes. La actividad estrella es el rafting, una experiencia apta para todos los niveles, desde descensos familiares hasta rutas más emocionantes para los más intrépidos. Las balsas neumáticas se deslizan entre los rápidos con las majestuosas vistas de los Mallos de Riglos como telón de fondo. Para los que buscan mayor intensidad, el hidrospeed ofrece un descenso directo y personal en un trineo acuático. Además, el kayak y el open kayak son opciones populares para navegar de manera más autónoma, con cursos de iniciación disponibles para quienes deseen aprender.
Este vínculo con el río ha impulsado un sólido sector turístico en la localidad, con empresas especializadas que ofrecen todo el equipamiento necesario y guías expertos para garantizar la seguridad y la diversión en cada actividad.

Un destino con encanto: qué ver y dónde comer
Más allá de la aventura acuática, Murillo de Gállego es un lugar con encanto que invita a un paseo tranquilo por sus calles. Su Iglesia de la Asunción, de origen románico, es un punto de referencia que ofrece vistas panorámicas del entorno. El Mirador de los Mallos es el lugar ideal para contemplar la inmensidad de estas formaciones rocosas, especialmente al atardecer, cuando adquieren un tono rojizo. Además, la localidad es punto de partida de numerosas rutas de senderismo y BTT que exploran el prepirineo aragonés.
La experiencia se completa con su gastronomía. Los restaurantes de Murillo de Gállego ofrecen cocina de montaña con sabor aragonés. Platos como el ternasco de Aragón, las migas de pastor y los guisos tradicionales son la mejor manera de reponer fuerzas después de una jornada de actividad. La oferta gastronómica se basa en productos locales, con un toque de autenticidad que refleja el entorno.



