
Así será la renovada Plaza del Pilar de Zaragoza
La Plaza del Pilar afronta la mayor transformación desde su remodelación de 1991. El Ayuntamiento de Zaragoza invertirá 1,5 millones de euros para renovar las fuentes de Goya y de la Hispanidad, aumentar la presencia de vegetación y mejorar la accesibilidad del principal espacio público de la ciudad.
Las actuaciones anunciadas este viernes tienen como objetivo adaptar la plaza a las necesidades actuales sin alterar su carácter monumental. Según la previsión municipal, las obras estarán terminadas durante el primer semestre de 2027.
Una nueva fuente donde hoy está el vaso Patagonia
Índice
Uno de los cambios más visibles llegará a la Fuente de la Hispanidad. El actual vaso Patagonia desaparecerá como espacio rehundido para convertirse en una fuente lúdica transitable integrada en el pavimento.
La nueva instalación contará con 24 surtidores dinámicos con iluminación y programación automatizada. El diseño busca mejorar la accesibilidad y eliminar un punto que ha generado problemas de seguridad en los últimos años.
Además, la desaparición del vaso permitirá liberar espacio para actividades ciudadanas y eventos en una de las zonas más concurridas de la plaza.
La Fuente de Goya ganará espacio peatonal
La reforma reducirá el tamaño actual de la fuente para ampliar el espacio peatonal y facilitar el tránsito de visitantes. También eliminará barreras arquitectónicas y visuales y mejorará la accesibilidad al conjunto escultórico.
La actuación resolverá además los problemas de filtraciones detectados en el aparcamiento subterráneo y renovará por completo los sistemas hidráulicos e iluminación.
Más árboles y nuevas zonas de sombra
El proyecto contempla actuar sobre los 79 alcorques existentes y crear otros 18 nuevos. También se instalarán cubiertas vegetales en las pérgolas y nuevas especies adaptadas al clima de Zaragoza.
En total se añadirán más de 300 metros cuadrados de superficie verde y alrededor de 670 metros cuadrados de cubiertas vegetales para reducir el efecto isla de calor.
Una plaza adaptada al siglo XXI
Treinta y cinco años después de la gran remodelación de 1991, Zaragoza afronta una nueva etapa para actualizar uno de sus espacios más emblemáticos. La reforma mantendrá la esencia patrimonial de la plaza, pero incorporará soluciones orientadas a la accesibilidad, la sostenibilidad y el confort climático.



