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Así nació el jamón con chorreras de Casa Juanico, una de las tapas más famosas de Zaragoza

En Zaragoza hay tapas que forman parte de la memoria colectiva. Una de ellas es el jamón con chorreras de Casa Juanico, una receta nacida de forma sencilla que con el paso de los años ha pasado a ser uno de los bocados más reconocibles del tapeo local. Su origen se remonta a 1968 y tiene nombre propio: Rogelia Jaime, alma del histórico bar Casa Juanico, abierto desde 1929 en la Plaza Santa Cruz, en pleno casco antiguo de Zaragoza.

Lejos de una estrategia gastronómica pensada para atraer público, esta tapa surgió de un antojo durante un embarazo. Rogelia, que por entonces ya preparaba tapas a diario en el bar familiar, buscó una forma de transformar una comida sencilla en un bocado que pudiera servirse en barra.

El origen del jamón con chorreras de Casa Juanico

La historia, compartida recientemente en un pequeño homenaje en el propio establecimiento, muestra cómo las recetas más populares suelen nacer de la vida cotidiana. Rogelia recordaba cómo durante el embarazo de su hijo comía a diario tortilla francesa con jamón york y queso. A partir de ahí surgió la idea de crear una tapa con esos ingredientes, aunque adaptada al formato típico de bar.

El primer paso fue sustituir la tortilla por huevo duro, más fácil de manejar en una ración individual. Después envolvió el huevo con jamón york y una loncha de queso. El toque final llegó con un rebozado ligero, una masa que al freírse caía de forma irregular y que dio nombre a la tapa por su aspecto, similar a las antiguas chorreras de las camisas.

El resultado fue inmediato. Crujiente por fuera, con el queso fundido en el interior, el jamón con chorreras de Casa Juanico empezó a pedirlo todo el mundo. En pocos meses se convirtió en la especialidad del bar.

De una cocina familiar a una tapa histórica de Zaragoza

Con el paso de los años, esta receta se transformó en una seña de identidad del local y en una referencia del tapeo zaragozano. Casa Juanico, que había abierto sus puertas en 1929 como casa de comidas, encontró en esta tapa una forma de conectar generaciones.

En el reciente encuentro, Rogelia explicó de forma espontánea entre risas cómo la idea fue suya, aunque su marido le animó a convertir aquel antojo en una tapa de barra. Un gesto sencillo que acabó dando lugar a uno de los sabores más reconocidos de la ciudad.

Hoy, más de medio siglo después de su creación, el jamón con chorreras de Casa Juanico sigue elaborándose de la misma manera. Huevo duro, jamón york, queso y un rebozado ligero que se fríe al momento. No hay secretos añadidos ni cambios en la receta original.

La historia de esta tapa es también la historia de muchos bares tradicionales de Zaragoza, donde la cocina diaria, la cercanía con el cliente y la constancia han dado lugar a platos que ya forman parte del patrimonio gastronómico local. En el caso de Casa Juanico, un antojo se transformó en una de las tapas más buscadas por zaragozanos y visitantes.

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