CuriosidadesFiestas del Pilar 2026

La Virgen que sale en la procesión del 12 de octubre no es la imagen del camarín del Pilar

La escultura que recorre Zaragoza durante las Fiestas del Pilar es una obra de plata sobredorada realizada en 1620 por Miguel Cubels

Durante la procesión del 12 de octubre, la Virgen del Pilar abandona aparentemente la basílica para recorrer el centro de Zaragoza. Sin embargo, la figura transportada sobre la carroza no es la pequeña talla que permanece durante todo el año en la Santa Capilla.

La protagonista del recorrido es la imagen procesional de la Virgen del Pilar, una escultura independiente realizada en plata sobredorada por el orfebre Miguel Cubels. Su elaboración comenzó en 1617 y quedó terminada en junio de 1620.

Por tanto, tampoco se trata de una réplica moderna creada para facilitar las celebraciones. Es una obra histórica con más de cuatro siglos que forma parte del patrimonio artístico de la basílica y que fue concebida específicamente para participar en los actos solemnes del Pilar.

La imagen vuelve a salir cada 12 de octubre dentro de uno de los actos tradicionales de las Fiestas del Pilar de Zaragoza, mientras la talla original permanece en su camarín.

La Virgen del camarín no sale de la Santa Capilla

La imagen que los fieles contemplan habitualmente en la Santa Capilla es una pequeña talla de madera del siglo XV. Se encuentra colocada sobre la columna o pilar que da nombre a la advocación y constituye el principal objeto de veneración dentro de la basílica.

La escultura representa a María coronada, con el Niño Jesús sostenido en su brazo izquierdo. Su tamaño es mucho menor de lo que puede parecer desde las naves del templo: mide alrededor de 36 centímetros.

La talla permanece en el camarín situado dentro de la construcción barroca diseñada por Ventura Rodríguez. A sus pies se coloca habitualmente uno de los numerosos mantos ofrecidos a la Virgen a lo largo de los siglos.

Los días 2, 12 y 20 de cada mes se presenta sin manto. Estas fechas recuerdan la Venida de la Virgen, su festividad del 12 de octubre y la coronación canónica celebrada el 20 de mayo de 1905.

Ni siquiera durante el día grande de las fiestas se traslada esta imagen por las calles. Su lugar continúa siendo la Santa Capilla, mientras otra escultura asume su representación en la procesión.

Una Virgen del Pilar realizada completamente en plata

La necesidad de contar con una imagen procesional llevó al Cabildo del Pilar a encargar una nueva escultura a comienzos del siglo XVII. El trabajo recayó en Miguel Cubels, uno de los principales orfebres aragoneses de aquella época.

La elaboración comenzó por la cabeza en 1617. El contrato definitivo se firmó el 8 de marzo de 1618 y establecía que el platero debía seguir un modelo previo realizado en barro.

Cubels trabajó durante más de dos años hasta concluir la escultura en junio de 1620. La obra fue realizada en plata, con diferentes elementos sobredorados que enriquecían su apariencia durante las celebraciones.

La escultura no pretendía reproducir de forma exacta el reducido tamaño de la imagen medieval. Debía poseer una presencia suficiente para ser transportada, contemplada desde cierta distancia y acompañada por el resto del ornato procesional.

La plata también permitía relacionarla con el extraordinario tesoro conservado por la entonces colegiata de Santa María la Mayor y del Pilar.

Procesiona por Zaragoza desde 1620

La imagen quedó terminada a tiempo para participar en la celebración del 12 de octubre de 1620. Desde aquel año se incorporó a la procesión dedicada a la Virgen del Pilar.

El recorrido tenía entonces un significado especialmente importante. Las procesiones permitían trasladar la devoción fuera del templo y mostraban públicamente el patrimonio reunido por el Cabildo.

La Virgen no avanzaba sola. La acompañaban diferentes esculturas y bustos de plata pertenecientes al tesoro del Pilar. Entre ellos figuraban representaciones de San Braulio, Santa Ana, Santa Úrsula, San Indalecio, Santiago y Santa Dorotea.

A lo largo del siglo XVII se incorporaron otros conjuntos, como San José con el Niño Jesús y San Joaquín con la Virgen Niña. Las figuras se instalaban también en el altar mayor durante las fiestas de mayor solemnidad.

La colección de platería ayudaba a transformar el interior del templo y convertía la procesión en una manifestación artística, religiosa y pública de especial relevancia para la Zaragoza barroca.

Quién fue Miguel Cubels

Miguel Cubels nació en la localidad turolense de Tronchón hacia 1590 y desarrolló buena parte de su carrera en Zaragoza. Está considerado una de las figuras principales de la platería aragonesa de la primera mitad del siglo XVII.

Participó activamente en la Cofradía de San Eloy, que agrupaba a los plateros zaragozanos, y recibió diferentes encargos destinados a iglesias de la ciudad.

Además de la Virgen procesional del Pilar, realizó el conjunto de San José conduciendo al Niño Jesús y un busto de San Pablo destinado a la iglesia del mismo nombre.

La imagen del Pilar constituye una de sus obras más importantes. El propio Cubels recordaría años después que había recibido un modelo para ejecutarla y que su trabajo fue tasado en 1.500 escudos.

El orfebre murió en Zaragoza en septiembre de 1652 y fue enterrado precisamente en la iglesia de la Virgen del Pilar.

Tres imágenes diferentes durante las Fiestas del Pilar

La celebración del Pilar puede generar cierta confusión porque durante esos días aparecen públicamente tres representaciones distintas de la Virgen.

La primera es la talla original del siglo XV, situada sobre la columna dentro de la Santa Capilla. Es la imagen que se contempla durante todo el año y permanece en la basílica el 12 de octubre.

La segunda es la escultura procesional de plata sobredorada terminada en 1620. Es la que sale sobre su carroza después de los actos religiosos del día del Pilar.

La tercera es la imagen de mayores dimensiones que se instala en la plaza para presidir la Ofrenda de Flores. Esta figura se coloca sobre la gran estructura metálica en la que se construye el manto con los ramos entregados por los participantes.

Las tres representaciones de la Virgen durante el Pilar

  • Imagen del camarín: talla de madera del siglo XV que permanece en la Santa Capilla.
  • Imagen procesional: escultura de plata sobredorada realizada por Miguel Cubels y terminada en 1620.
  • Imagen de la Ofrenda: reproducción ampliada que se instala en la plaza del Pilar sobre la estructura floral.

La escultura que sale en procesión y la figura utilizada en la Ofrenda no son la imagen original venerada en el camarín.

La carroza de la Virgen del Pilar

La imagen procesional se coloca sobre una carroza de plata destinada a realzar su presencia durante el recorrido. La estructura reúne diferentes elementos ornamentales y pequeñas representaciones vinculadas a la devoción pilarista.

La carroza funciona como un trono móvil que permite transportar la escultura de forma segura y elevarla sobre los participantes. También facilita que pueda contemplarse desde ambos lados de las calles por las que avanza la comitiva.

Fuera de la procesión, varias de las piezas vinculadas al cortejo y al patrimonio de la Virgen pueden contemplarse en el Museo Pilarista, instalado dentro de la propia basílica.

Entre los detalles incorporados a la carroza existe una pequeña figura que conecta la devoción zaragozana con otra de las imágenes marianas más conocidas de España. Esa historia forma parte de una relación más amplia que tendrá su propio capítulo dentro de esta colección antes de la Ofrenda de Flores.

La procesión del 12 de octubre

La procesión se celebra después de los principales actos religiosos del Día del Pilar. La imagen abandona la basílica y recorre las calles próximas acompañada por el Cabildo, autoridades, asociaciones religiosas y numerosos fieles.

El acto mantiene una historia mucho más antigua que la actual Ofrenda de Flores. Mientras esta última nació en 1958 y se desarrolla desde primeras horas de la mañana, la salida de la imagen procesional está documentada desde 1620.

Los horarios y el recorrido pueden experimentar modificaciones en cada edición. Por ello, conviene consultar el programa de las Fiestas del Pilar 2026 cuando se acerque el 12 de octubre.

La procesión permite contemplar la escultura de Miguel Cubels fuera de su contexto museístico y recuperar la función para la que fue creada hace más de cuatro siglos.

Por qué se utiliza una imagen diferente

La utilización de una escultura procesional permite proteger la talla medieval que permanece en el camarín y mantenerla vinculada a la columna. Sin embargo, reducir la pieza de Miguel Cubels a una simple sustituta no explicaría su verdadero valor.

La imagen de plata fue concebida como una obra artística propia. Sus materiales, dimensiones y decoración responden a su función ceremonial y a la importancia que las procesiones tenían durante el siglo XVII.

Ambas esculturas representan la misma advocación, pero poseen historias y funciones distintas. Una permanece sobre el Pilar dentro de la Santa Capilla; la otra fue creada para recorrer Zaragoza y hacer visible la devoción fuera del templo.

Cuando la carroza vuelve a cruzar las puertas de la basílica cada 12 de octubre, no regresa únicamente una representación de la Virgen. También lo hace una pieza de la platería aragonesa que lleva participando en las celebraciones del Pilar desde 1620.

Más contenidos para preparar las Fiestas del Pilar

Este artículo forma parte de la colección especial de ZARAGOZALA sobre la historia, las tradiciones y las curiosidades de las Fiestas del Pilar.

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