El pregón del Pilar no siempre se leyó desde el balcón: así nació su formato actual
Durante décadas un pregonero recorría la ciudad a caballo hasta que en 1979 Zaragoza decidió entregar el discurso a figuras vinculadas con Aragón
Miles de personas reunidas en la plaza del Pilar, una personalidad vinculada con Aragón asomada al balcón del Ayuntamiento y un discurso que termina proclamando el comienzo de las fiestas. El pregón de las Fiestas del Pilar se ha convertido en el momento que marca oficialmente el inicio de los días grandes de Zaragoza.
El acto abre cada año la programación principal de las Fiestas del Pilar de Zaragoza, pero no siempre tuvo este formato. Antes de que escritores, músicos, deportistas o actores asumieran el protagonismo, un pregonero profesional recorría las calles vestido de época y montado a caballo.
La transformación llegó con el primer Ayuntamiento democrático. En 1979 se decidió que el pregón dejara de ser una lectura ceremonial encargada a una misma voz y pasara a convertirse en un reconocimiento anual a una personalidad aragonesa o estrechamente vinculada con la comunidad.
Un pregonero a caballo recorría las calles de Zaragoza
Índice
La función original del pregón era anunciar públicamente las fiestas. Cuando no existían las redes sociales, internet ni los medios de comunicación actuales, la lectura en diferentes puntos de la ciudad permitía comunicar que las fiestas estaban a punto de comenzar.
El pregonero recorría el centro de Zaragoza acompañado por una comitiva. Vestido con indumentaria de época y montado a caballo, se detenía en diferentes lugares para leer el texto anunciador ante quienes se congregaban a su alrededor.
Durante 18 años, entre las décadas de 1960 y 1970, esta tarea recayó en Ignacio Moreno, conocido como el Pregonero Mayor de Zaragoza. Su potente voz lo convirtió en una figura reconocible de las fiestas mucho antes de que el acto se trasladara definitivamente al balcón municipal.
Ignacio Moreno no escribía los discursos que pronunciaba. Cada año, el Ayuntamiento encargaba la redacción a un periodista o a un medio de comunicación de la ciudad. El pregonero aportaba su voz y su presencia escénica a un texto elaborado por otra persona.
El cambio que llegó con el primer Ayuntamiento democrático
Las celebraciones comenzaron a transformarse a finales de la década de 1970. Una parte de la ciudadanía reclamaba unas fiestas más abiertas y desarrolladas en las calles, frente a un modelo en el que numerosos actos estaban dirigidos a públicos más reducidos.
Tras las elecciones municipales de 1979, el Ayuntamiento encabezado por Ramón Sainz de Varanda planteó una nueva forma de abrir las fiestas. El pregonero dejaría de ser únicamente la persona encargada de leer un anuncio y pasaría a elegirse cada año entre figuras destacadas de la cultura, el deporte o la sociedad aragonesa.
El cambio perseguía dos objetivos. Por un lado, convertir el pregón en un acto ciudadano celebrado ante una plaza llena. Por otro, utilizarlo como reconocimiento a personas que representasen algún aspecto de la identidad o la proyección de Aragón.
La fórmula es la que, con diferentes variaciones, ha llegado hasta la actualidad.
José Antonio Labordeta fue el primer elegido en 1979
La primera persona designada dentro de este nuevo modelo fue José Antonio Labordeta. El cantautor, escritor y profesor debía encargarse del pregón de 1979, aunque finalmente no pudo acudir por compromisos profesionales.
La elección quedó, aun así, como el punto de partida simbólico de la etapa moderna. El formato se consolidó en 1980 con el escritor aragonés Ildefonso Manuel Gil, que sí pudo pronunciar su discurso desde el Ayuntamiento.
A partir de entonces, la designación del pregonero se convirtió en una de las noticias esperadas durante las semanas anteriores a las fiestas. Cada elección permite reconocer una trayectoria y, al mismo tiempo, establecer el tono con el que Zaragoza quiere comenzar sus celebraciones.
Labordeta tuvo una segunda oportunidad 30 años después. En 2009 regresó como pregonero y protagonizó uno de los momentos más recordados de la historia reciente del Pilar.
El pregón de Labordeta que terminó cantando toda la plaza
José Antonio Labordeta se asomó al balcón del Ayuntamiento en octubre de 2009. Su intervención combinó recuerdos, identidad aragonesa y una invitación a disfrutar de las fiestas desde la convivencia.
La parte final adquirió un carácter especialmente emotivo cuando comenzó a cantar Somos y posteriormente Canto a la libertad. Las miles de personas reunidas en la plaza se sumaron a la canción.
Aquella interpretación ayudó a establecer una costumbre que continuó después de su fallecimiento, ocurrido en septiembre de 2010. Desde entonces, el Canto a la libertad se ha incorporado en numerosas ediciones al acto inaugural.
El pregón de 2009 convirtió a Labordeta en la única persona elegida en dos ocasiones para desempeñar este papel, aunque en la primera no pudiera completar la lectura.
Escritores, deportistas, músicos y artistas
La relación de pregoneros refleja buena parte de la cultura popular aragonesa de las últimas décadas. Por el balcón municipal han pasado escritores, cineastas, actores, deportistas, periodistas y músicos.
Entre las personas elegidas aparecen nombres como Antonio Mingote, Antonio Saura, José Luis Borau, Luis del Val, Javier Tomeo, Soledad Puértolas, Pilar Lorengar, Fernando Escartín, Víctor Fernández, Imperio Argentina, Bigas Luna o Carlos Pauner.
La música también ha tenido una presencia destacada. Enrique Bunbury pronunció el pregón en 2002, Amaral lo hizo en 2006, Carmen París en 2015 y Kase.O en 2017.
En otras ediciones se ha apostado por designaciones colectivas. El reconocimiento puede recaer en un grupo artístico, un equipo de profesionales o varias personas vinculadas por una misma trayectoria o acontecimiento.
La elección no exige necesariamente haber nacido en Zaragoza, pero suele existir una relación directa con Aragón, con la ciudad o con algún logro que se desea reconocer públicamente.
El desfile que conduce hasta la plaza del Pilar
Antes de la lectura desde el balcón, un gran desfile recorre habitualmente el centro de Zaragoza. Su composición cambia cada año en función del lema y del planteamiento artístico elegido para la edición.
El recorrido reúne teatro de calle, música, circo, danza, colectivos locales y elementos tradicionales. La Comparsa de Gigantes y Cabezudos suele participar en una comitiva que termina desembocando en la plaza del Pilar.
La llegada del desfile enlaza el espectáculo desarrollado en las calles con el acto institucional del Ayuntamiento. De esta manera, el comienzo de las fiestas no se concentra únicamente en el balcón, sino que se extiende durante varias horas por diferentes puntos del centro.
El itinerario y la hora de salida pueden sufrir cambios en cada edición. La información concreta del desfile de 2026 se incorporará a la programación actualizada del Pilar 2026 cuando estén confirmados todos sus detalles.
Por qué el pregón se lee desde el Ayuntamiento
La lectura se realiza desde el balcón de la Casa Consistorial porque el pregón representa la apertura oficial de las fiestas de la ciudad. El edificio municipal ocupa además una posición privilegiada dentro de la plaza del Pilar, el principal espacio de reunión durante el acto.
El balcón permite mantener el componente institucional y, al mismo tiempo, dirigirse directamente a las personas congregadas en el exterior. El pregonero está acompañado habitualmente por representantes municipales y por otras personas relacionadas con la designación.
La plaza funciona así como un gran escenario abierto. A diferencia de los antiguos actos celebrados en recintos cerrados, cualquier ciudadano puede acudir y participar en el inicio de las fiestas.
Qué sucede después de la lectura
El discurso suele terminar con las proclamaciones dedicadas a Zaragoza, Aragón y la Virgen del Pilar. A continuación llega el momento que confirma que las fiestas ya han comenzado oficialmente.
El inicio se acompaña de fuegos artificiales tras la lectura del pregón. Después, la actividad continúa en la propia plaza y en el resto de los escenarios festivos.
Mientras el pregón representa la apertura institucional, para muchos zaragozanos la llegada del desfile, las primeras canciones y la concentración en la plaza constituyen el verdadero comienzo emocional de las fiestas.
El pregón de las Fiestas del Pilar
- Función: marca el comienzo oficial de las fiestas.
- Lugar de lectura: balcón del Ayuntamiento de Zaragoza.
- Celebración habitual: sábado de inicio de las fiestas.
- Acto previo: desfile del Pregón por el centro de Zaragoza.
- Antiguo formato: lectura en diferentes calles por un pregonero vestido de época y montado a caballo.
- Pregonero histórico: Ignacio Moreno desempeñó esta función durante 18 años.
- Inicio del modelo moderno: 1979.
- Primer elegido: José Antonio Labordeta, aunque no pudo realizar la lectura.
- Primera lectura del nuevo formato: Ildefonso Manuel Gil en 1980.
- Pregón especialmente recordado: José Antonio Labordeta en 2009.
Los horarios, el recorrido y la identidad del pregonero deben consultarse en la programación correspondiente a cada edición.
El pregón de las Fiestas del Pilar 2026
Las Fiestas del Pilar 2026 comenzarán oficialmente el sábado 10 de octubre. Durante esa jornada tendrá lugar el desfile inaugural y posteriormente se leerá el pregón desde el balcón del Ayuntamiento.
El desarrollo concreto del acto, el recorrido definitivo del desfile y los espectáculos que acompañarán la apertura deben comprobarse cuando se publique la programación detallada.
Más de cuatro décadas después de la transformación iniciada en 1979, la fórmula mantiene su significado: Zaragoza entrega temporalmente su voz a una persona o colectivo y la plaza responde dando la bienvenida a las fiestas.
Más información para preparar las Fiestas del Pilar
- Programa y novedades de las Fiestas del Pilar 2026
- La historia del Tragachicos de Zaragoza
- Los cabezudos de Zaragoza y las historias de sus personajes
ZARAGOZALA actualizará los horarios, recorridos y novedades conforme se confirme la programación completa de las celebraciones.



