
El Tubo da el primer paso para convertirse en Bien de Interés Turístico de Aragón
El Tubo de Zaragoza podría sumar uno de los reconocimientos turísticos más importantes de Aragón. El emblemático entramado de calles del Casco Histórico ha iniciado el procedimiento para ser declarado Bien de Interés Turístico, una distinción que deberá resolver el Gobierno de Aragón y que busca poner en valor su importancia histórica, gastronómica, cultural y económica.
La iniciativa supone el primer paso de un expediente que pretende reconocer oficialmente a uno de los espacios más representativos de Zaragoza, convertido desde hace décadas en un punto de encuentro para vecinos y visitantes y en uno de los principales referentes del turismo urbano de la ciudad.
El reconocimiento todavía no está concedido
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La declaración no es automática. El expediente deberá ser tramitado por el Gobierno de Aragón, que será el encargado de decidir si El Tubo reúne los requisitos para obtener esta figura de protección turística.
La documentación presentada defiende que este entorno destaca por su singularidad urbana, su patrimonio histórico, la conservación de tradiciones ligadas a la cultura del tapeo y su capacidad para atraer visitantes durante todo el año.
Más allá del reconocimiento simbólico, la declaración serviría para reforzar la proyección turística de la zona y consolidar su papel como uno de los principales reclamos de Zaragoza.
Mucho más que una zona de tapas
Aunque popularmente se identifica con su oferta gastronómica, El Tubo concentra buena parte de la historia del Casco Histórico de Zaragoza. Sus estrechas calles conservan un trazado con siglos de historia y albergan edificios y espacios de diferentes épocas.
El expediente destaca la presencia de restos romanos, elementos medievales, arquitectura mudéjar, gótica, renacentista y modernista, además de lugares como la iglesia de San Gil Abad, Puerta Cinegia, el pasaje de Los Giles o inmuebles vinculados a Santiago Ramón y Cajal.
También forman parte de este patrimonio establecimientos históricos como Casa Lac, fundada en 1825 y considerada el restaurante con la licencia de hostelería más antigua de España, o El Plata, antiguo café cantante que mantiene su actividad.
Un motor económico del Casco Histórico
Además de su valor patrimonial, El Tubo es uno de los principales motores de la hostelería del centro de Zaragoza.
Según los datos incluidos en la memoria elaborada por la Asociación de Empresarios Sector El Tubo, el entorno genera 302 empleos directos y alrededor de 1.100 indirectos, con una facturación cercana a los 20 millones de euros.
La asociación también impulsa actividades de dinamización durante todo el año, además de las fiestas propias del barrio y proyectos relacionados con la sostenibilidad y la reducción de emisiones.
El Tubo, un referente para quienes visitan Zaragoza
Su ubicación, a pocos minutos de la plaza del Pilar y de algunos de los principales monumentos de la ciudad, convierte a El Tubo en una parada habitual para quienes visitan Zaragoza.
La combinación de patrimonio, gastronomía, comercio tradicional y ambiente urbano ha consolidado este espacio como uno de los lugares más reconocibles de la capital aragonesa. Ahora será el Gobierno de Aragón quien decida si ese valor recibe también el reconocimiento oficial como Bien de Interés Turístico.



