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UME, INFOAR, aviones y tractores: cómo se combate el incendio de Orés

El incendio forestal de Orés ha movilizado uno de los mayores dispositivos desplegados en Aragón durante los últimos años. En las jornadas de mayor actividad han trabajado alrededor de 450 efectivos, más de una veintena de medios aéreos y centenares de vehículos, máquinas y recursos de apoyo.

La magnitud del operativo no responde únicamente a la superficie quemada, cercana a las 14.000 hectáreas en el balance provisional del 17 de julio. El incendio llegó a alcanzar un perímetro aproximado de 60 kilómetros, mantuvo varios frentes abiertos y obligó a proteger numerosos núcleos habitados.

Coordinar un despliegue de estas características exige dividir el incendio en sectores, asignar responsables, priorizar las zonas de mayor riesgo y redistribuir medios cada vez que cambia el viento o aparece una reproducción.

Un incendio dividido en seis sectores

El perímetro del incendio de Orés quedó organizado en seis sectores operativos. Esta división permite repartir el trabajo y mantener una visión más clara de lo que ocurre en cada zona.

Cada sector puede presentar una situación diferente. Mientras una parte del perímetro permanece con poca actividad y necesita trabajos de consolidación, otra puede registrar llamas intensas, saltos del fuego o riesgo para una población próxima.

La dirección de extinción debe decidir continuamente dónde se concentran las cuadrillas, las autobombas, la maquinaria pesada y los medios aéreos.

Durante distintas fases de la emergencia, los sectores 3, 5 y 6 concentraron la mayor actividad. También se produjeron reproducciones en otros puntos, lo que obligó a mantener vigilancia sobre todo el perímetro.

Quién dirige los trabajos de extinción

La estrategia técnica contra el fuego corresponde a la dirección de extinción, integrada en la estructura del PROCINFO, el Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales de Aragón.

Desde el Puesto de Mando Avanzado, instalado en Farasdués, se coordina la respuesta próxima al terreno: asignación de medios, seguimiento de los frentes, seguridad de los equipos y comunicación de las necesidades operativas.

La dirección estratégica de la emergencia se mantiene en el CECOPI, donde participan responsables del Gobierno de Aragón y de las administraciones implicadas.

El CECOPI analiza la evolución general, las evacuaciones, los cortes de carreteras, la atención a la población y la incorporación de nuevos recursos. El Puesto de Mando Avanzado traslada esas decisiones al trabajo sobre el terreno.

INFOAR, la base del operativo forestal aragonés

INFOAR es el operativo de prevención y extinción de incendios forestales del Gobierno de Aragón. Constituye la base autonómica de la respuesta ante el fuego.

Su dispositivo incluye cuadrillas terrestres y helitransportadas, autobombas, helicópteros, maquinaria pesada, técnicos y agentes de protección de la naturaleza.

Las cuadrillas terrestres trabajan directamente sobre el perímetro con herramientas manuales y equipos de agua. Sus tareas incluyen abrir líneas de defensa, retirar vegetación, atacar llamas de baja intensidad y revisar zonas ya quemadas.

Las brigadas helitransportadas se desplazan en helicóptero hasta áreas de difícil acceso. Su rapidez permite colocar personal cerca de frentes donde los vehículos terrestres tardarían mucho más en llegar.

En el incendio de Orés, INFOAR desplegó numerosas cuadrillas, autobombas, helicópteros y recursos de coordinación desde las primeras horas de la emergencia.

Qué hacen las autobombas

Las autobombas transportan agua y permiten realizar ataques directos sobre las llamas, enfriar los bordes del incendio y proteger viviendas o infraestructuras.

No trabajan de forma aislada. Normalmente apoyan a las cuadrillas terrestres y necesitan rutas seguras de entrada y salida.

En un incendio con varios municipios amenazados, parte de las autobombas debe permanecer cerca de los núcleos urbanos para responder ante pavesas, reproducciones o entradas del fuego.

Esta función fue especialmente importante en Asín, Uncastillo, Malpica de Arba y Luesia, donde el operativo tuvo que concentrar recursos para defender viviendas y cascos urbanos.

El papel de las brigadas helitransportadas

Las brigadas helitransportadas combinan personal especializado y transporte aéreo.

El helicóptero permite dejarlas cerca del frente y realizar descargas de agua mientras la cuadrilla trabaja desde tierra. Esta coordinación resulta útil en laderas, barrancos y zonas alejadas de las carreteras.

Sin embargo, las brigadas necesitan puntos seguros para desembarcar y vías de escape en caso de que cambie el comportamiento del fuego.

El viento, el humo y las turbulencias pueden impedir temporalmente el vuelo o reducir las zonas en las que es posible operar.

Qué aporta la UME

La Unidad Militar de Emergencias se incorporó al dispositivo después de que el Gobierno de Aragón elevara el PROCINFO a Situación Operativa 2.

Su despliegue llegó a superar los 330 efectivos durante las jornadas de mayor actividad. La unidad trabajó en diferentes sectores, especialmente en el flanco izquierdo, la cabeza del incendio y la defensa de localidades.

La UME dispone de personal, autobombas, nodrizas, vehículos de intervención, maquinaria y medios logísticos propios. Su capacidad permite mantener equipos durante periodos prolongados y reforzar zonas en las que el operativo autonómico necesita apoyo.

En el incendio de Orés, varias secciones de la UME se distribuyeron entre los sectores activos y los entornos de Uncastillo y Luesia.

Su intervención no sustituye a INFOAR ni implica que la Administración estatal asuma automáticamente la dirección. Los militares se integran en la estructura de mando establecida por el Gobierno de Aragón.

Las BRIF y los medios estatales

El Ministerio para la Transición Ecológica incorporó recursos estatales, entre ellos varias BRIF, aviones anfibios y aeronaves de coordinación.

Las BRIF son brigadas especializadas en incendios forestales de gran complejidad. Trabajan sobre el terreno en ataques directos, apertura de líneas y consolidación del perímetro.

Durante el incendio de Orés se movilizaron brigadas de distintas bases, entre ellas Daroca, Lubia y Prado de los Esquiladores.

La presencia de varias BRIF permite reforzar sectores difíciles y sostener los relevos necesarios durante una emergencia prolongada.

Aviones anfibios y helicópteros bombarderos

Los medios aéreos pueden descargar agua directamente sobre las llamas, reducir su intensidad y facilitar que las cuadrillas terrestres se acerquen al frente.

Los aviones anfibios cargan agua en embalses o superficies autorizadas y realizan sucesivas descargas sobre las zonas señaladas por la dirección de extinción.

Los helicópteros bombarderos pueden trabajar en áreas más concretas y recoger agua en puntos próximos al incendio mediante helibaldes.

Las descargas aéreas no suelen apagar por sí solas un gran incendio. Su función principal es disminuir la intensidad, frenar temporalmente el avance y permitir el trabajo posterior desde tierra.

Sin cuadrillas que consoliden los bordes, el fuego puede reactivarse cuando vuelve a subir la temperatura o cambia el viento.

El helicóptero y los aviones de coordinación

En un espacio aéreo con decenas de aeronaves, la coordinación resulta esencial.

El helicóptero de coordinación permite observar el incendio desde el aire, seguir la dirección de los frentes y trasladar información a la dirección de extinción.

También se utilizaron aeronaves de coordinación del Ministerio. Su función incluye ordenar las entradas y salidas de los medios, evitar interferencias y ayudar a decidir dónde son más útiles las descargas.

La presencia simultánea de helicópteros ligeros, aviones anfibios y aeronaves de distintas administraciones exige mantener rutas y alturas diferenciadas.

Por qué no vuelan los medios de extinción durante la noche

Los aviones y helicópteros convencionales de extinción dejan de operar cuando desaparecen las condiciones de visibilidad necesarias.

Durante la noche, el peso del operativo recae sobre cuadrillas terrestres, autobombas, maquinaria pesada, bomberos y equipos de vigilancia.

La madrugada suele ofrecer mejores condiciones por la bajada de temperatura y el aumento de la humedad. Esas horas se aprovechan para atacar zonas de menor intensidad, enfriar puntos calientes y consolidar el perímetro.

La ausencia de medios aéreos obliga, sin embargo, a extremar la seguridad. Los equipos terrestres deben trabajar con rutas de escape claras y recibir información constante sobre los cambios de viento.

Drones térmicos para localizar reproducciones

La Guardia Civil utilizó drones del equipo PEGASO para vigilar el perímetro durante la noche.

Las cámaras térmicas permiten detectar puntos calientes que no son visibles a simple vista, especialmente entre humo, cenizas o vegetación quemada.

Los drones pueden elaborar mapas térmicos, seguir la evolución de reproducciones y facilitar la planificación de los trabajos de la madrugada.

No sustituyen a los medios de extinción, pero aportan información útil para decidir dónde enviar cuadrillas y autobombas.

También reducen la necesidad de que los equipos entren a pie en determinadas zonas antes de conocer su situación.

Bomberos para proteger pueblos y viviendas

Los Bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza y los Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza han desempeñado un papel importante en la defensa de núcleos urbanos.

Su trabajo incluye proteger viviendas, apagar focos próximos a edificios, revisar calles, atender incendios estructurales y mantener presencia preventiva en las localidades amenazadas.

En Asín, donde se confirmaron daños en una decena de viviendas, los bomberos trabajaron durante la noche para impedir que las llamas afectaran a más inmuebles.

También se desplegaron recursos en Malpica de Arba, Uncastillo y Luesia, además de recibir apoyo de bomberos de Navarra y solicitarse colaboración a la Diputación de Huesca.

Maquinaria pesada para abrir líneas de control

Los bulldozers y otra maquinaria pesada se utilizan para retirar vegetación y abrir franjas sin combustible.

Estas líneas pueden servir de apoyo para frenar el incendio o permitir que las cuadrillas trabajen con mayor seguridad.

La maquinaria resulta especialmente útil en zonas donde el ataque directo es demasiado peligroso. En lugar de acercarse a las llamas, se prepara una línea a cierta distancia para intentar detener el frente cuando llegue.

Su efectividad depende del terreno, la pendiente, la vegetación y el tiempo disponible. Tampoco garantiza por sí sola que el fuego no pueda superar la línea mediante pavesas.

Más de un centenar de tractores agrícolas

Los agricultores de Cinco Villas se incorporaron al operativo con más de un centenar de tractores durante las jornadas de mayor despliegue.

Los tractores pueden abrir franjas en campos agrícolas, remover terreno y crear zonas con menor continuidad de combustible.

Su conocimiento de caminos, fincas y accesos aporta además información muy valiosa en un territorio extenso y con numerosas pistas rurales.

La colaboración debe realizarse siempre bajo coordinación. La entrada de maquinaria particular sin autorización podría poner en peligro a los conductores e interferir con las rutas de los servicios de emergencia.

En el incendio de Orés, los tractores trabajaron en labores de contención y defensa, especialmente en áreas agrícolas próximas a Malpica de Arba y otros municipios amenazados.

Guardia Civil: tráfico, seguridad y apoyo aéreo

La Guardia Civil mantiene controles en las carreteras afectadas, vigila los accesos a las localidades evacuadas y acompaña los convoyes autorizados de residentes.

También realiza reconocimientos para detectar personas en zonas próximas al perímetro y evita que vehículos particulares interfieran con la extinción.

La vigilancia de los municipios desalojados es necesaria para proteger viviendas y garantizar que nadie acceda sin autorización.

A estas funciones se suma el trabajo de los equipos PEGASO con drones y el apoyo a las evacuaciones cuando la evolución del incendio obliga a desalojar un núcleo.

Protección Civil, Cruz Roja y 061

El operativo no se limita a la extinción. Cada evacuación activa una segunda estructura de atención a la población.

Protección Civil coordina las medidas destinadas a los vecinos, los alojamientos temporales y los accesos controlados a las localidades.

Cruz Roja ha desplegado voluntarios, camas y recursos de primera necesidad para atender a las personas evacuadas.

El 061 mantiene asistencia sanitaria tanto para la población como para los equipos que trabajan sobre el terreno. Durante la emergencia se atendieron problemas leves, como molestias por ceniza en los ojos y heridas superficiales.

También se movilizaron equipos de atención psicológica para ayudar a vecinos afectados por el cansancio, la incertidumbre y varios días de evacuación.

La logística que no se ve

Un dispositivo de cientos de efectivos necesita combustible, agua, alimentación, relevos, zonas de descanso, mantenimiento de vehículos y comunicaciones.

Las autobombas deben reponer agua. Las aeronaves requieren combustible y coordinación en sus bases. Las cuadrillas necesitan relevos para mantener el trabajo durante varios turnos.

También deben garantizarse ambulancias, asistencia mecánica, suministros y vías de acceso seguras.

En una emergencia prolongada, la logística determina cuánto tiempo puede mantenerse el despliegue sin reducir su capacidad.

Los problemas de cobertura complicaron la coordinación

El fallo de un repetidor de Telefónica dejó algunas zonas sin cobertura durante el incendio. La falta de comunicación dificultó la coordinación con agricultores y equipos distribuidos en un perímetro de decenas de kilómetros. Se solicitó un repetidor móvil y se desplazaron técnicos para reparar las instalaciones.

Las comunicaciones son esenciales para informar de un cambio de viento, ordenar una retirada, solicitar una autobomba o avisar de una reproducción.

En un incendio con varios frentes, una avería de cobertura no es un problema menor: puede ralentizar la transmisión de información entre sectores.

Por qué los medios cambian continuamente de posición

El número total de recursos no refleja por sí solo la capacidad disponible en cada punto.

Una parte de los efectivos debe proteger las localidades, otra trabaja sobre el perímetro y otra permanece en tránsito, descansando o reponiendo suministros.

Cuando cambia el viento, los sectores prioritarios también cambian. El operativo puede trasladar medios desde una zona consolidada hacia un municipio amenazado o hacia una reproducción inesperada.

Esto explica que no todos los recursos aparezcan concentrados sobre el frente más visible. La dirección debe conservar capacidad de respuesta para incidentes en otros puntos.

Defender una localidad puede ser prioritario sobre contener el monte

La protección de las personas es el primer objetivo del operativo.

Cuando el fuego se aproximó a Uncastillo y Luesia, una parte importante de los medios se dedicó a defender ambos núcleos.

Esa estrategia implica proteger accesos, viviendas, explotaciones, líneas eléctricas y posibles rutas de evacuación.

Concentrar recursos en un pueblo puede dejar menos efectivos disponibles para consolidar otros tramos del perímetro. No es una pérdida de capacidad, sino una decisión de protección civil basada en el riesgo inmediato.

Un gran despliegue no garantiza un control rápido

La presencia de cientos de efectivos y decenas de aeronaves no significa que el incendio pueda apagarse en pocas horas.

El resultado depende del viento, la humedad, el relieve, la intensidad de las llamas, la accesibilidad y la longitud del perímetro.

Los medios aéreos pueden frenar un frente, pero el terreno debe ser trabajado después por equipos terrestres. Una línea abierta con maquinaria puede perder eficacia si el viento lanza pavesas al otro lado.

Además, cada reproducción obliga a volver sobre sectores que ya habían recibido recursos.

En un incendio como el de Orés, el objetivo inicial no siempre es extinguir todas las llamas, sino reducir la intensidad, proteger los pueblos y evitar que el fuego siga ampliando el perímetro.

Qué ocurre cuando el incendio deja de avanzar

Cuando el fuego pierde capacidad de propagación, comienza una fase prolongada de consolidación y vigilancia.

Las cuadrillas revisan el perímetro, eliminan combustible próximo a los bordes, enfrían puntos calientes y apagan troncos o raíces que podrían reactivarse.

Los bomberos continúan vigilando las poblaciones y los drones pueden seguir realizando observaciones térmicas.

Aunque un incendio sea declarado estabilizado o controlado, parte del operativo puede permanecer durante días para evitar reproducciones.

La retirada de medios se realiza de forma progresiva. Primero suelen marcharse los recursos extraordinarios que ya no resultan necesarios, mientras los equipos autonómicos mantienen la vigilancia hasta la extinción completa.

Un dispositivo construido sobre la coordinación

El operativo del incendio de Orés reúne medios del Gobierno de Aragón, la Administración estatal, diputaciones, ayuntamientos, otras comunidades autónomas, servicios sanitarios, fuerzas de seguridad y agricultores.

Su eficacia depende de que todos trabajen bajo una estrategia común.

Las aeronaves necesitan objetivos definidos. Las cuadrillas requieren información sobre el viento. Los tractores deben conocer dónde pueden actuar sin riesgo. La Guardia Civil tiene que mantener libres los accesos. Protección Civil debe coordinar simultáneamente evacuaciones y atención a los vecinos.

La dimensión del despliegue muestra la magnitud de la emergencia, pero también la necesidad de combinar extinción, seguridad, logística y protección de la población.

La evolución del fuego, las evacuaciones y los cortes de carretera se mantienen actualizados en la página principal de seguimiento de la última hora del incendio de Orés.

Información práctica

Principales recursos desplegados

  • Cuadrillas terrestres y helitransportadas de INFOAR.
  • Autobombas y maquinaria pesada.
  • Más de 330 efectivos de la UME en las jornadas de mayor despliegue.
  • BRIF y aeronaves del Ministerio para la Transición Ecológica.
  • Bomberos de la Diputación de Zaragoza y del Ayuntamiento de Zaragoza.
  • Apoyo de bomberos y recursos de otras comunidades.
  • Guardia Civil y equipos PEGASO con drones.
  • Protección Civil, Cruz Roja y 061.
  • Más de un centenar de tractores agrícolas.

Qué hacen los medios aéreos

  • Reducen la intensidad de las llamas.
  • Frenan temporalmente el avance.
  • Apoyan el trabajo de las cuadrillas.
  • Realizan descargas en zonas de difícil acceso.
  • Observan y coordinan el incendio desde el aire.

Qué hacen los equipos terrestres

  • Abren y consolidan líneas de control.
  • Atacan llamas de menor intensidad.
  • Enfrían los bordes del incendio.
  • Localizan y apagan puntos calientes.
  • Protegen viviendas e infraestructuras.
  • Vigilan posibles reproducciones.

Qué ocurre durante la noche

  • Dejan de operar los medios aéreos convencionales.
  • Se intensifica el trabajo terrestre cuando las condiciones lo permiten.
  • Se aprovecha la recuperación de la humedad.
  • Los drones térmicos localizan puntos calientes.
  • Se revisan las líneas de defensa.
  • Se mantiene vigilancia en los municipios amenazados.

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