CuriosidadesQué VisitarTurismo

El palacio de Zaragoza que lleva cinco siglos utilizando un nombre que podría ser equivocado

Su fachada renacentista se atribuye a Gil Morlanes el Joven, aunque nunca se ha demostrado que la familia estuviera vinculada al edificio

En la plaza de San Carlos de Zaragoza se levanta un palacio renacentista que lleva siglos identificado con una de las familias de escultores más importantes de Aragón. Sin embargo, nunca se ha demostrado que los Morlanes fueran sus propietarios, sus constructores o los responsables de su decoración.

La Casa de los Morlanes de Zaragoza podría llevar, por tanto, un nombre equivocado. Los estudios realizados sobre el edificio no han conseguido identificar a la persona que ordenó levantarlo ni al artista que diseñó su espectacular fachada.

La fecha de finalización sí aparece grabada en uno de sus ventanales: 1555. Aquella fachada de ladrillo, poblada por personajes bíblicos, escenas romanas, máscaras y figuras fantásticas, es prácticamente el único elemento conservado del palacio original.

Un palacio del que se desconoce casi todo

La Casa de los Morlanes fue construida a mediados del siglo XVI siguiendo el modelo de los grandes palacios aragoneses del Renacimiento. Su aspecto exterior permite relacionarla con las residencias levantadas por familias acomodadas en Zaragoza durante aquella época.

Sin embargo, la documentación histórica no ha permitido averiguar quién fue su primer propietario. Tampoco existe una prueba definitiva que identifique al arquitecto o escultor encargado de su decoración.

La denominación tradicional relaciona el edificio con los Morlanes, una familia que reunió a algunos de los escultores más destacados de Zaragoza durante los siglos XV y XVI. Entre sus integrantes sobresalieron Gil Morlanes el Viejo y Gil Morlanes el Joven.

Durante mucho tiempo se consideró que alguno de ellos habría construido, decorado o habitado el palacio. La riqueza escultórica de los ventanales parecía reforzar esta atribución.

Las investigaciones posteriores no han encontrado documentos que confirmen esa relación. El propio Ayuntamiento de Zaragoza señala que resulta improbable que el nombre utilizado actualmente responda al verdadero origen del inmueble.

La posible intervención de Gil Morlanes el Joven

La autoría de la fachada se ha atribuido tradicionalmente a Gil Morlanes el Joven, escultor vinculado a importantes obras del Renacimiento aragonés. La atribución se basa principalmente en el estilo de la decoración y en la relevancia que tenía su familia en aquel momento.

Gil Morlanes el Joven continuó la actividad artística desarrollada por su padre y trabajó para algunas de las principales instituciones aragonesas. Su trayectoria hace posible que participara en la decoración del edificio, pero la hipótesis continúa sin estar respaldada por una prueba documental definitiva.

Lo único confirmado es que los elementos decorativos de los ventanales fueron realizados en 1555. Esta fecha aparece inscrita en el friso de uno de los huecos de la planta noble.

De este modo, Zaragoza conserva un palacio perfectamente reconocible, protegido como monumento y bautizado con un apellido célebre, aunque sus protagonistas originales continúen siendo desconocidos.

Una fachada llena de escenas bíblicas y romanas

El principal valor artístico de la Casa de los Morlanes se concentra en su fachada de ladrillo. La planta baja presenta una portada de arco de medio punto con jambas de piedra, acompañada por grandes vanos.

La decoración más singular aparece en la planta noble. Sus seis balcones están enmarcados por estípites, unos soportes ornamentales con forma de pirámide invertida que comenzaron a extenderse durante el final del Renacimiento.

Sobre los balcones se alternan frontones triangulares y curvos. En ellos aparecen relieves con figuras humanas, angelotes, máscaras, grutescos y escenas procedentes de diferentes tradiciones.

Los frontones rectos reúnen motivos relacionados con el mundo romano. Los curvos contienen episodios de la Historia de Israel, entre ellos el Juicio de Salomón, David tocando el arpa ante Saúl y la reina de Saba interrogando al rey Salomón.

La selección de estas imágenes se ha interpretado como un programa relacionado con el poder, la sabiduría, la justicia y el buen gobierno. La combinación de temas clásicos y bíblicos era característica de la cultura humanista del siglo XVI.

La ornamentación anuncia además el paso del Renacimiento al Manierismo, un estilo que buscaba composiciones más complejas, expresivas y alejadas de la estricta proporción clásica.

El único vestigio del palacio original

La apariencia actual puede llevar a pensar que se conserva todo el palacio del siglo XVI. En realidad, el interior original desapareció y la fachada es el principal elemento histórico que ha llegado hasta nuestros días.

La documentación del siglo XIX ya indicaba que la antigua casa había sido dividida en dos propiedades. En 1890 todavía se describía una escalera cuyo antepecho estaba decorado con medallones esculpidos, pero ese elemento tampoco se conserva.

Las transformaciones sufridas durante siglos alteraron por completo la organización interna. Las posteriores obras de restauración conservaron y recuperaron la fachada, mientras el interior fue adaptado a nuevos usos administrativos y culturales.

El edificio termina en la parte superior con la característica galería de arquillos propia de los palacios aragoneses. Sobre ella aparece una cornisa de piedra, utilizada en lugar del gran alero de madera presente en otras construcciones renacentistas de Zaragoza.

De residencia desconocida a espacio cultural

La Casa de los Morlanes pertenece actualmente al Ayuntamiento de Zaragoza. En su interior funcionan diferentes servicios municipales relacionados con Acción Social, Juventud y el Centro de Información Juvenil.

El edificio también alberga la Filmoteca de Zaragoza, cuya programación permite recuperar películas clásicas, cine internacional y obras proyectadas habitualmente en versión original.

En el sótano se encuentra la sala de exposiciones de la Casa de los Morlanes, abierta al público en 1997. Su programación se ha especializado especialmente en fotografía, instalaciones, videoarte y otras disciplinas visuales contemporáneas.

Esta combinación crea un contraste singular: detrás de una de las fachadas renacentistas más importantes de la ciudad funcionan servicios públicos, proyecciones cinematográficas y exposiciones de arte contemporáneo.

La Casa de los Morlanes fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en 2002.

Casa de los Morlanes de Zaragoza

  • Dirección: plaza de San Carlos, 4.
  • Construcción: mediados del siglo XVI.
  • Fecha conservada en la fachada: 1555.
  • Estilo: Renacimiento aragonés con decoración manierista.
  • Autor atribuido: Gil Morlanes el Joven.
  • Protección: Bien de Interés Cultural desde 2002.
  • Elemento original conservado: la fachada de ladrillo.
  • Uso actual: servicios municipales, Filmoteca de Zaragoza y sala de exposiciones.

La fachada puede contemplarse desde la plaza de San Carlos. El acceso a la sala de exposiciones depende de su programación cultural.

Cómo visitar la Casa de los Morlanes

El exterior se encuentra en la plaza de San Carlos, a pocos minutos a pie de la plaza de España, la calle Don Jaime y el entorno de La Seo. La fachada puede observarse libremente desde la plaza.

Conviene detenerse especialmente ante los ventanales de la planta noble. Sus relieves se encuentran por encima de la altura habitual de la mirada y pueden pasar desapercibidos al atravesar rápidamente la plaza.

Cuando la sala de exposiciones tiene programación activa, su horario habitual es de martes a sábado, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 horas. Los domingos y festivos abre de 10:00 a 14:00 horas y los lunes permanece cerrada.

La Filmoteca cuenta con su propia programación y horarios de proyección. Su presencia en el edificio convierte a la Casa de los Morlanes en un espacio cultural en funcionamiento, aunque el antiguo interior palaciego ya no pueda recorrerse.

El misterio permanece en la fachada. Cinco siglos después de su construcción, Zaragoza continúa sin conocer quién habitó originalmente esta residencia ni quién concibió su programa escultórico. Incluso el apellido con el que ha pasado a la historia podría no corresponder a sus verdaderos propietarios.

Otros lugares singulares para descubrir en Zaragoza

Más historias para conocer el patrimonio y los rincones menos conocidos de Zaragoza.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba