El pueblo de Zaragoza donde hay que ponerse de lado para atravesar una calle de 41 centímetros
El Callejón de Urriés tiene unos 25 metros de longitud y está considerado una de las vías públicas más estrechas de España
En esta calle no caben dos personas al mismo tiempo. Tampoco resulta sencillo recorrerla de frente. Quienes se adentran en su tramo más angosto deben girarse y avanzar de lado entre dos muros separados por únicamente 41 centímetros.
Es el Callejón de Urriés, una pequeña vía situada junto a la iglesia de San Esteban, en el casco urbano de esta localidad de las Cinco Villas. Tiene aproximadamente 25 metros de longitud y está considerada una de las calles más estrechas de España.
Su anchura ha convertido este antiguo paso en el rincón más fotografiado del municipio. El desafío consiste en recorrerlo completamente, algo aparentemente sencillo hasta que las paredes comienzan a aproximarse.
Una calle de solo 41 centímetros
Índice
El Callejón no mantiene la misma anchura durante todo su recorrido. El paso se va estrechando hasta alcanzar aproximadamente los 41 o 41,5 centímetros en su punto más reducido.
La distancia obliga a muchas personas a ponerse de perfil para continuar. Cruzarse con alguien resulta completamente imposible, por lo que es necesario comprobar que nadie avanza en sentido contrario antes de entrar.
La vía discurre junto a la iglesia de San Esteban Protomártir y forma parte del entramado medieval de Urriés, caracterizado por sus calles estrechas, empinadas y adaptadas a la pendiente sobre la que creció la localidad.
A diferencia de otros pasajes que terminan en una vivienda particular, el Callejón funciona como una vía de paso abierta por ambos extremos. Esta circunstancia es importante para quienes defienden que podría ser una de las calles públicas más estrechas de Europa.
¿Es realmente la calle más estrecha de España?
El Callejón de Urriés aparece habitualmente presentado como la calle más estrecha de España. Sus 41 centímetros lo sitúan por debajo de otras vías conocidas por su escasa anchura, como la Travesía del Morón de Hervás o diferentes callejones históricos de Córdoba y Granada.
También suele ocupar el segundo puesto europeo, únicamente por detrás de la Spreuerhofstrasse de Reutlingen, en Alemania. Este paso alcanza unos 31 centímetros en su parte más reducida.
Sin embargo, la consideración de la calle alemana genera debate porque una de sus salidas conduce a una propiedad particular. En Urriés sostienen que El Callejón sí constituye una auténtica vía pública y, por tanto, podría aspirar a un reconocimiento mayor.
Conviene precisar que la información turística de la comarca indica que el municipio aspira a que conste en el Libro Guinness de los Récords como la vía pública más angosta del mundo. Por ello, resulta más prudente presentarla como la calle más estrecha de España o como una de las más estrechas de Europa, pero no afirmar que posee actualmente el récord mundial oficial.
El paso estuvo cerrado durante varios años
El Callejón no permaneció siempre abierto. Durante buena parte de la primera mitad del siglo XX su acceso estuvo cerrado, una decisión que diferentes fuentes locales relacionan con las condiciones de higiene y saneamiento del entorno.
El paso volvió a abrirse en 1955 después de realizarse mejoras en la zona. Desde entonces puede atravesarse nuevamente y ha terminado convertido en uno de los principales atractivos turísticos de Urriés.
Su reapertura permitió recuperar una parte singular de la estructura urbana del municipio. Lo que originalmente era un paso funcional entre construcciones se transformó con el tiempo en un pequeño monumento a la arquitectura popular.
Por qué las calles medievales eran tan estrechas
Las dimensiones del Callejón no responden a una planificación urbana moderna. Los núcleos medievales crecían adaptándose al terreno, a la posición de las murallas, a los edificios religiosos y a las necesidades de sus habitantes.
Los pasos estrechos permitían aprovechar al máximo el espacio disponible entre las viviendas. También proporcionaban sombra durante el verano y reducían la exposición al viento en los meses más fríos.
En algunos casos, estas callejuelas facilitaban una comunicación rápida entre diferentes zonas del pueblo sin necesidad de recorrer las vías principales. Sus dimensiones estaban pensadas para el tránsito peatonal, no para carros y mucho menos para vehículos.
El Callejón de Urriés constituye un ejemplo extremo de esta forma de organizar el espacio. Su punto más estrecho apenas supera la anchura de una puerta pequeña.
Urriés, una pequeña villa de las Cinco Villas
Urriés se encuentra en la Val d’Onsella, en el norte de la provincia de Zaragoza. El municipio se extiende por un territorio próximo a Navarra y al embalse de Yesa, dentro de las denominadas Altas Cinco Villas.
Las primeras referencias históricas de la localidad se remontan a la Edad Media. Su posición estuvo relacionada con un territorio fronterizo disputado y reorganizado durante el avance de los reinos cristianos.
El casco urbano conserva viviendas construidas en piedra, portadas antiguas y varias casas señoriales. Entre ellas suelen destacarse la Casa Borgas y la Casa Orán, vinculadas a la arquitectura civil de diferentes épocas.
El Callejón es su curiosidad más conocida, pero no el único elemento que justifica la visita.
La iglesia situada junto al Callejón
La iglesia de San Esteban Protomártir se levanta junto a la entrada del estrecho pasaje. El templo está protegido como Bien de Interés Cultural y presenta elementos correspondientes a diferentes etapas constructivas.
Su cabecera conservó importantes pinturas murales realizadas entre 1310 y 1330. Ante el deterioro del edificio, las escenas fueron trasladadas a lienzo para garantizar su conservación.
Una parte de estas pinturas, entre ellas la escena de Adán y Eva en el Paraíso, se conserva actualmente en el Museo Diocesano de Jaca. Su ausencia recuerda que algunos de los principales elementos artísticos de Urriés tuvieron que ser trasladados para evitar su pérdida.
El casco urbano también conserva restos de una torre medieval y diferentes escudos y portadas integrados en las fachadas de sus casas.
La Piedra de Sansón
Otro de los elementos curiosos de Urriés es la denominada Piedra de Sansón, localizada en un campo en 2007.
La interpretación histórica indica que pudo funcionar como contrapeso de una antigua prensa, probablemente destinada a tareas agrícolas. Sin embargo, la tradición popular ofrece una explicación mucho más imaginativa.
Según la leyenda, las marcas visibles sobre la superficie fueron dejadas por las pisadas de Sansón. La piedra se incorporó así al pequeño conjunto de relatos y curiosidades conservados en la localidad.
Ruesta también pertenece al municipio de Urriés
El término municipal incluye igualmente Ruesta, una localidad situada junto al embalse de Yesa y atravesada por el Camino de Santiago.
Ruesta conserva los restos de su castillo, diferentes construcciones abandonadas y las ermitas románicas de Santiago y San Juan Bautista. El antiguo núcleo fue expropiado durante la construcción del embalse y permanece prácticamente deshabitado.
Su situación dentro del Camino Francés ha permitido mantener cierta actividad vinculada a los peregrinos. El paisaje, las torres del castillo y las viviendas abandonadas forman una de las estampas más reconocibles de esta zona de la provincia.
Cómo visitar el Callejón de Urriés
El Callejón se encuentra dentro del casco urbano, junto a la iglesia parroquial de San Esteban. Al tratarse de una vía pública, puede recorrerse libremente y no es necesario adquirir una entrada.
El paso debe realizarse de uno en uno. Antes de entrar conviene comprobar que no haya otra persona avanzando desde el extremo contrario y evitar forzar el recorrido si la estrechez resulta incómoda.
El Callejón de Urriés
- Anchura mínima: aproximadamente 41 centímetros.
- Longitud: alrededor de 25 metros.
- Ubicación: junto a la iglesia de San Esteban Protomártir.
- Acceso: libre.
- Precio: gratuito.
- Cómo atravesarlo: de uno en uno y, en el punto más estrecho, de perfil.
- Reapertura: el paso volvió a utilizarse en 1955.
- Municipio: Urriés, comarca de las Cinco Villas.
La localidad aspira al reconocimiento del Callejón como una de las vías públicas más estrechas del mundo, pero no conviene atribuirle un récord Guinness mundial confirmado.
Una escapada por la Val d’Onsella
Urriés puede integrarse en una ruta por la Val d’Onsella junto con Navardún, Isuerre, Lobera de Onsella y Longás. El recorrido atraviesa uno de los territorios menos conocidos del norte de Zaragoza.
También puede combinarse con una visita a Sos del Rey Católico o con una aproximación a Ruesta y el entorno del embalse de Yesa.
El Callejón apenas necesita unos minutos para recorrerse, pero resume una parte de la historia urbana de Urriés. Sus 41 centímetros muestran cómo un espacio creado para resolver una necesidad cotidiana puede acabar convirtiéndose, siglos después, en la principal curiosidad de todo un pueblo.
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