
El pueblo de Zaragoza que baila de espaldas al santo
Murero celebra este lunes su romería de San Mamés, una tradición que congrega a más de 800 personas y conserva un peculiar bolero
En un pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza se conserva una procesión en la que los participantes recorren parte del camino bailando de espaldas. Es el dance de San Mamés de Murero, un bolero tradicional que se interpreta mirando hacia la imagen del santo y avanzando en sentido contrario al de la marcha.
Murero celebrará este lunes 17 de agosto su tradicional romería a la ermita de San Mamés. La procesión saldrá a las 10:00 horas desde la iglesia de la Asunción y recorrerá aproximadamente un kilómetro por la vega del Jiloca.
La celebración está declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón y llega a congregar a más de 800 vecinos y visitantes. La cifra resulta especialmente significativa en una localidad que cuenta habitualmente con poco más de un centenar de habitantes.
Murero es además el único municipio de Aragón que honra a San Mamés el propio 17 de agosto. La romería está organizada por la Cofradía de San Mamés y mantiene numerosos elementos religiosos y populares transmitidos durante generaciones.
Un bolero que se baila de espaldas
La principal singularidad de la procesión es el dance dedicado a San Mamés. Se trata de un bolero que los participantes interpretan de cara a la imagen del santo y de espaldas al sentido de la marcha.
El baile acompaña diferentes momentos del recorrido entre el casco urbano de Murero y la ermita. En él participan vecinos de distintas edades, incluidos numerosos jóvenes y personas llegadas desde otras localidades.
La procesión está encabezada por una cruz procesional del siglo XV. La pieza se conserva durante el resto del año en el Museo Diocesano de Zaragoza y regresa a Murero para participar en esta jornada.
Tras la cruz se colocan los tres estandartes dedicados a San Gregorio, la Virgen del Rosario y San Mamés. A continuación se portan las reliquias de San Gregorio, la imagen de la Virgen del Rosario y las reliquias de San Mamés.
La participación para llevar la imagen del patrón está abierta tanto a los vecinos como a quienes quieran ofrecerse voluntariamente. La presencia de las generaciones más jóvenes es uno de los elementos que ha permitido mantener la continuidad de la romería.
El recorrido termina en la ermita de San Mamés, considerada el mayor templo de España dedicado a este santo. Después de la eucaristía se reparte el tradicional pan bendito y comienza el regreso a Murero.
Antes de entrar nuevamente en el pueblo, las familias con niños pequeños mantienen otra de las costumbres asociadas a la celebración. Los padres y madres alzan a los menores hasta la peana para encomendarlos a San Mamés.
📅 Fecha: lunes 17 de agosto de 2026.
🕙 Salida: 10:00 horas.
📍 Inicio: iglesia de la Asunción de Murero.
🥾 Recorrido: aproximadamente un kilómetro hasta la ermita de San Mamés.
🎶 Tradición principal: bolero bailado de cara al santo y de espaldas al sentido de la procesión.
Una tradición relacionada con una antigua curación
El origen de la devoción de Murero por San Mamés se sitúa, según la tradición, alrededor del año 1600. La leyenda cuenta que el santo se apareció al párroco bajo la forma de un niño que trabajaba como pastor.
El joven habría pedido que el pueblo construyera una ermita más grande y adecuada para honrar a su patrón. Esta aparición explicaría también la especial vinculación de San Mamés con los pastores y las familias de la localidad.
La tradición sitúa el origen del dance unas décadas después. En 1660, un vecino con problemas en las piernas se encontraba rezando en la ermita cuando habría recuperado la movilidad. Como agradecimiento, prometió dedicar un baile al santo.
De aquella promesa habría nacido el bolero que continúa interpretándose durante la romería. El baile y la procesión fueron reconocidos conjuntamente como Fiesta de Interés Turístico de Aragón en 2009.
Más de cuatro siglos después de las primeras referencias, Murero vuelve a recorrer el camino hasta la ermita. La cruz medieval, las reliquias, el pan bendito y el peculiar baile de espaldas convierten el 17 de agosto en la jornada más importante del calendario de la localidad.



