
Zaragoza aprueba un plan pionero para combatir la soledad no deseada de las personas mayores
Zaragoza contará por primera vez con una estrategia específica para prevenir, detectar y combatir la soledad no deseada entre las personas mayores. El Ayuntamiento ha presentado el Plan de Acción ante la Soledad No Deseada en Personas Mayores 2026-2029, una hoja de ruta que busca dar respuesta a un problema cada vez más visible en una ciudad donde más de uno de cada cinco habitantes supera los 65 años.
El plan, integrado dentro del II Plan de Ciudades Amigables con las Personas Mayores de Zaragoza 2025-2029, plantea medidas concretas para identificar situaciones de aislamiento, mejorar el acceso a recursos y reforzar la participación social de las personas mayores en los barrios.
La consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, ha destacado que la soledad no deseada va más allá de vivir solo y está relacionada con la ausencia de vínculos significativos y redes de apoyo. Según ha explicado, el objetivo es implicar a instituciones, profesionales, entidades sociales y vecinos para crear una red capaz de detectar y acompañar a quienes se encuentren en situaciones de vulnerabilidad.
Más de 44.000 mayores viven solos en Zaragoza
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Los datos reflejan la dimensión del reto al que se enfrenta la ciudad.
Zaragoza supera los 701.000 habitantes y el 22,4 % de la población tiene más de 65 años. Además, existen cerca de 44.000 hogares unipersonales ocupados por personas mayores.
La situación es especialmente significativa entre la población de más edad. Según los datos municipales, el 44 % de las personas mayores de 85 años vive sola, una circunstancia que afecta principalmente a mujeres.
Desde el Ayuntamiento consideran que estas cifras justifican la necesidad de una actuación específica para prevenir situaciones de aislamiento social que pueden tener consecuencias sobre la salud física, emocional y la calidad de vida.
Una red de detección temprana en los barrios
Una de las medidas más destacadas del plan será la creación de la Red de Antenas contra la Soledad.
Este sistema de detección temprana implicará a numerosos agentes presentes en el día a día de los barrios, como centros municipales de convivencia, servicios sociales, centros de salud, farmacias, comercios de proximidad, asociaciones vecinales, servicios de ayuda a domicilio y ciudadanía en general.
La finalidad será identificar posibles situaciones de soledad no deseada y facilitar la derivación hacia los recursos más adecuados antes de que los casos se agraven.
Junto a esta red, el plan prevé campañas de sensibilización, acciones informativas dirigidas a colectivos vulnerables y mecanismos para mejorar la coordinación entre los diferentes servicios municipales y comunitarios.
Acompañamiento, apoyo psicológico y nuevos espacios de convivencia
El documento también incorpora actuaciones orientadas a reforzar las relaciones sociales y la participación comunitaria.
Entre ellas figuran la creación de grupos de acogida en los centros municipales de convivencia, programas de acompañamiento, iniciativas de voluntariado vecinal e intergeneracional y servicios de asesoramiento psicológico especializado.
Además, se pondrá en marcha un servicio profesional de valoración y coordinación de casos para ofrecer respuestas adaptadas a cada situación.
Otra de las actuaciones previstas es la elaboración de una guía integral de recursos frente a la soledad no deseada, así como la creación de nuevos espacios de convivencia en distintos barrios de la ciudad para favorecer las relaciones sociales entre vecinos.
Una inversión de 375.000 euros hasta 2029
La estrategia municipal se apoyará en la experiencia acumulada por la Red de Centros Municipales de Convivencia para Personas Mayores, formada por 32 equipamientos y cerca de 78.000 socios.
Para desarrollar las actuaciones previstas, el Ayuntamiento destinará una inversión específica de 375.000 euros entre 2026 y 2029, cantidad que se complementará con otros recursos ya contemplados en el II Plan de Ciudades Amigables.
La implantación será progresiva durante los próximos años y contará con sistemas de seguimiento y evaluación para medir el impacto real de las medidas en la reducción de la soledad no deseada entre las personas mayores de Zaragoza.



