Bares y RestaurantesLiving Zaragoza

El «plantón» a un restaurante de Zaragoza que terminó con una tarjeta bloqueada: «La gente no lee»

Esta vez ha sido Gamberro el local que ha denunciado esta práctica habitual

El eterno conflicto entre la hostelería y las reservas fallidas ha vuelto a saltar a la palestra en Zaragoza. En esta ocasión, el protagonista ha sido Francesco Vero, chef y responsable del Restaurante Gamberro, un local conocido por su exclusividad y su propuesta de «menú a ciegas». En una entrevista para el canal El Xef en la Cocina, Vero ha compartido una anécdota que ilustra el principal quebradero de cabeza del sector: los clientes que no prestan atención a las condiciones de reserva.

Una negociación imposible

Todo comenzó con una reserva para tres personas que, a menos de 24 horas del servicio, la clienta quiso ampliar a cuatro. Hasta ahí, todo normal. El problema surgió cuando la comensal descubrió que en el Gamberro no se cena «a la carta».

«La señora empezó a negociarme que cuatro menús degustación para cuatro personas era mucho y que no quería pagar tanto; que si le podía hacer un par de menús para compartir porque ella no quería invitar a esas personas», explica Vero. El chef recuerda que su propuesta es un menú cerrado de 17 pases, diseñado para ser disfrutado de forma individual, algo que está especificado de forma clara en su página web.

La tarjeta como garantía, no como pago previo

A diferencia de otros establecimientos que cobran por adelantado, el Gamberro no solicita una fianza inmediata. El sistema funciona como una garantía vinculada a la tarjeta de crédito: el cliente facilita sus datos, pero el cargo de 40 euros por persona solo se hace efectivo si se cancela o modifica la reserva con menos de 48 horas de antelación, o si directamente no se aparece.

En este caso, al ser informada de que la cancelación tardía activaría este cargo por incumplimiento, la clienta decidió no presentarse. Pero la historia no terminó ahí: «Se le intentó cobrar y nos bloqueó la tarjeta. Nosotros intentamos hacer el cargo todos los días y llegará un momento en el que le bloquearán la tarjeta a ella», asegura el hostelero, refiriéndose a las medidas de seguridad que aplican los bancos ante intentos de cobro rechazados.

«El problema es que no leen»

Para Francesco Vero, el trasfondo de estos conflictos es la falta de atención del usuario digital en un negocio con un aforo muy limitado de solo 20 comensales, donde una mesa vacía supone un perjuicio grave. «En la web lo tenemos todo súper bien explicado y estructurado. El problema de mucha gente es que no lee», lamenta.

Esta situación reabre el debate en Zaragoza sobre la protección de los hosteleros ante el «No-Show». En experiencias gastronómicas tan específicas y con productos seleccionados para cada silla, el rigor en las reservas parece ser la única forma de garantizar la viabilidad del proyecto.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de El Xef en cocina (@elxefencocina)

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba