El pueblo de Zaragoza que alberga el primer museo de momias de España
Quince cuerpos momificados de forma natural se conservan en la antigua iglesia de Quinto, en el mismo lugar donde fueron enterrados durante los siglos XVIII y XIX
A unos 45 kilómetros de Zaragoza existe un museo difícil de comparar con cualquier otro de la provincia. En el interior de una antigua iglesia mudéjar se conservan quince cuerpos momificados de forma natural, acompañados por parte de sus ropas, zapatos y objetos funerarios.
Se trata del Museo de las Momias de Quinto, considerado el primer museo de momias de España. Su principal singularidad no está únicamente en la conservación de los cuerpos, sino en que permanecen expuestos en el mismo edificio en el que fueron enterrados durante los siglos XVIII y XIX.
La colección se encuentra en la antigua iglesia de la Asunción, conocida en la localidad como el Piquete. El edificio se levanta en la parte más elevada de Quinto y permite reconocer fácilmente el pueblo desde la carretera.
Quince cuerpos descubiertos durante la restauración de una iglesia
El hallazgo se produjo en 2011, durante los trabajos arqueológicos realizados en la nave central del templo. Bajo el suelo aparecieron centenares de enterramientos correspondientes a las personas que habían recibido sepultura en la iglesia desde su construcción y hasta 1831.
La documentación histórica y arqueológica permitió contabilizar 1.061 personas enterradas en el interior del edificio. La mayoría de los restos no conservaba su conexión anatómica, pero quince cuerpos presentaban un estado excepcional.
Las condiciones de humedad y temperatura del subsuelo habían favorecido su momificación natural. A diferencia de las momias sometidas a un proceso intencionado de conservación, estos cuerpos se mantuvieron sin que fueran embalsamados ni preparados para ello.
Los restos pertenecen a hombres, mujeres y niños fallecidos entre el siglo XVIII y comienzos del XIX. Junto a algunos cuerpos se conservaron prendas de vestir, mortajas, zapatos, ataúdes y pequeños objetos personales que permiten conocer mejor las costumbres funerarias de la época.
La exposición no está planteada como una colección de curiosidades. Los cuerpos aparecen contextualizados mediante información histórica, arqueológica y antropológica, y la visita se realiza de manera guiada. El recorrido explica quiénes podían ser enterrados dentro de las iglesias, cómo se organizaban las sepulturas y qué revelan los tejidos y objetos encontrados.
También se muestra el efecto que tuvo la Guerra Civil sobre el edificio. La iglesia ocupaba una posición estratégica y todavía conserva huellas de los combates, entre ellas impactos de bala y metralla.
Una iglesia mudéjar convertida en museo
El escenario de la exposición constituye por sí mismo otro motivo para visitar Quinto. La antigua iglesia de la Asunción es un edificio de grandes dimensiones construido a comienzos del siglo XV y relacionado con el alarife Mahoma Ramí, maestro de obras del papa Benedicto XIII, conocido como el Papa Luna.
Su situación elevada y algunos elementos de su arquitectura explican que sea descrita como una iglesia fortaleza. Tras dejar de utilizarse para el culto, el edificio tuvo diferentes usos y llegó a servir como almacén de grano durante las décadas de 1960 y 1970.
El paso de vehículos pesados por el interior provocó hundimientos en varias zonas del suelo, que se encontraba ocupado por enterramientos. Su recuperación necesitó más de tres décadas de trabajos hasta la reapertura del edificio como espacio cultural.
El Museo de las Momias abrió sus puertas en 2018. Desde entonces permite recorrer el antiguo templo y contemplar los quince cuerpos en el mismo contexto en el que fueron encontrados, algo que diferencia a este museo de otras colecciones de restos momificados.
La entrada se realiza únicamente mediante visita guiada. Entre mayo y septiembre hay pases los viernes y sábados a las 10:00, 11:30, 18:00 y 19:30 horas. Los domingos se realizan a las 10:00 y a las 11:30 horas. Los festivos pueden contar con horarios especiales.
La entrada general cuesta 7 euros y la reducida, 5 euros. Los menores de cinco años pueden acceder gratuitamente. Como los horarios pueden cambiar por festivos o actividades culturales, es recomendable consultar el calendario y reservar previamente en la web oficial del Museo de las Momias de Quinto.
Más allá de la impresión inicial que puede producir la presencia de los cuerpos, la visita permite acercarse a la historia de las personas que vivieron en Quinto hace más de dos siglos y a una práctica habitual durante mucho tiempo: recibir sepultura bajo el suelo de una iglesia.



