
Zaragoza suspenderá cinco minutos los actos culturales del Pilar tras una agresión sexual
El Ayuntamiento expresa su apoyo a la víctima y convoca un minuto de silencio para este jueves 15 de octubre, a las 12:00, ante la Casa Consistorial.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha expresado su condena ante los hechos de violencia sexual ocurridos en la ciudad este miércoles 14 de octubre y ha trasladado su apoyo y solidaridad a la víctima. Como muestra de rechazo, los actos culturales programados se suspenderán durante cinco minutos hoy a las 17:00 horas.
El Consistorio ha convocado también un minuto de silencio para mañana, jueves 15 de octubre, a las 12:00 horas, en la puerta del Ayuntamiento. Ambas medidas forman parte de la declaración municipal difundida durante las Fiestas del Pilar.
Una interrupción de cinco minutos en los actos culturales
La suspensión anunciada afecta a los actos culturales programados y tendrá una duración de cinco minutos a partir de las 17:00 de este miércoles. Se trata de una interrupción como expresión de condena a la violencia sexual, no de la cancelación de la programación de la jornada.
En su declaración, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con la prevención y la erradicación de las agresiones sexistas para que todas las personas puedan disfrutar de los espacios de las Fiestas del Pilar 2026 con seguridad y libertad.
Minuto de silencio el jueves ante el Ayuntamiento
La convocatoria del jueves 15, a las 12:00, tendrá lugar ante la Casa Consistorial, en la plaza del Pilar. Con este acto, el Ayuntamiento quiere mostrar públicamente su rechazo a cualquier forma de violencia o agresión sexista y su solidaridad con la víctima.
El comunicado municipal no aporta detalles sobre las circunstancias de los hechos ni sobre una posible investigación.
Un llamamiento a no mirar hacia otro lado
El Ayuntamiento insta a la ciudadanía a implicarse en la construcción de la igualdad entre mujeres y hombres y a reaccionar ante cualquier actitud, conducta o agresión sexista, tanto durante las fiestas como en la vida cotidiana.
La declaración pide «no mirar para otro lado, no ser cómplices» y subraya que la participación de toda la sociedad es necesaria para desterrar estos comportamientos.


