
Más allá de la columna: detalles desconocidos del Pilar
Historia, curiosidades y elementos ocultos de la Basílica del Pilar que suelen pasar desapercibidos para la mayoría de visitantes
La Basílica del Pilar es el símbolo más reconocible de Zaragoza, pero más allá de su imagen exterior y de la devoción a la Virgen, el templo esconde detalles que pasan desapercibidos incluso para quienes lo visitan con frecuencia.
La columna no se ve realmente
Índice
El elemento central del templo es la columna sobre la que, según la tradición, se apareció la Virgen a Santiago en el año 40. Sin embargo, lo que muchos no saben es que esta columna no se puede ver como tal.
Está recubierta por una protección de bronce y otra de plata, por lo que solo se puede tocar una pequeña parte en la zona trasera de la Santa Capilla. Ese fragmento visible está desgastado por siglos de besos de los fieles.
La columna sí se movió
Aunque la tradición afirma que la columna nunca ha cambiado de lugar, en realidad sí fue desplazada durante la construcción de la actual Santa Capilla en el siglo XVIII.
Para poder realizar las obras, se elevó mediante poleas dentro de una estructura de madera y posteriormente se devolvió a su ubicación. Desde entonces, hace más de 250 años, no se ha vuelto a ver completamente.
La Santa Capilla eclipsa todo lo demás
Al entrar en la basílica, la mayoría de miradas se dirigen directamente a la Santa Capilla, donde se encuentra la Virgen. Este espacio concentra la atención hasta el punto de que el resto del templo pasa a un segundo plano.
Sin embargo, el edificio alberga otros elementos de gran valor histórico y artístico que muchos visitantes no llegan a apreciar.
Un relieve barroco que suele pasar desapercibido
Junto a la zona donde se besa la columna se encuentra el llamado medallón de la Asunción, una obra en mármol del escultor Carlos Salas.
Representa la subida de la Virgen al cielo rodeada de ángeles y a los apóstoles en la parte inferior. A pesar de su tamaño y calidad, suele pasar desapercibido por su ubicación y por la atención que concentra la imagen de la Virgen.
El retablo mayor sobrevivió a otro templo
El actual retablo mayor, obra de Damián Forment, es anterior a la basílica actual. Formaba parte del templo mudéjar anterior y se conservó tras su derribo.
Está realizado en alabastro de Escatrón y representa escenas como la Asunción, la Natividad o la Presentación.
Un proyecto que nunca se llegó a construir
El diseño original de la Santa Capilla planteaba una reorganización completa del espacio interior del templo, incluyendo el traslado del retablo mayor.
El proyecto no se llevó a cabo por su elevado coste, lo que explica la disposición actual de algunos elementos que hoy pueden parecer desordenados.
Un templo que define la ciudad
Pocos edificios tienen una relación tan directa con su ciudad como el Pilar con Zaragoza. Para muchos visitantes, es la primera y a veces la única parada.
Otros monumentos como La Seo o la Aljafería poseen un gran valor histórico, pero el Pilar sigue siendo el símbolo que identifica a la ciudad dentro y fuera de Aragón.



